Parece un insecto diminuto e inofensivo pero en Francia están desesperados: la hormiga eléctrica ya es una plaga que preocupa a los expertos

Publicado el: 23 de abril de 2026 a las 15:36
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Hormiga eléctrica Wasmannia auropunctata en primer plano, especie invasora detectada en Francia.

La costa mediterránea francesa tiene un nuevo quebradero de cabeza que cabe en la punta de un lápiz. La llamada “hormiga eléctrica” (Wasmannia auropunctata), una invasora originaria de Sudamérica, suma un foco confirmado en Cavalaire‑sur‑Mer, cerca de Saint‑Tropez.

No es solo una anécdota entomológica. Pica con fuerza, desplaza a otras especies y puede viajar escondida en algo tan corriente como una maceta, así que el Var ha activado un control específico con biocidas autorizados por tiempo limitado y apoyo de drones en zonas difíciles.



Tres colonias confirmadas en el Var

Por ahora, la presencia de la “hormiga eléctrica” en la Francia metropolitana se concentra en un solo departamento. La Prefectura del Var sitúa los focos confirmados en 2022 en Toulon, en 2024 en La Croix‑Valmer y en 2026 en Cavalaire‑sur‑Mer, con “algo más de 7 hectáreas” afectadas en total.

Además, desde 2022 figura en la lista europea de especies exóticas invasoras “preocupantes para la Unión”. Esto implica restricciones estrictas en toda la UE (introducción, tenencia, transporte y comercio), porque su impacto potencial va más allá de una simple molestia en el jardín.



Una picadura que no es una exageración

El nombre popular no busca dramatizar. Las autoridades francesas describen su picadura como muy dolorosa y advierten de reacciones inflamatorias severas, con un detalle que preocupa a muchos hogares con animales, la posible ceguera en mascotas.

¿Y cómo reconocerla? Los ejemplares obreros rondan 1,2 milímetros y tienen un tono marrón anaranjado, mientras que la reina puede llegar a 4,5 milímetros y es más oscura. Sus nidos suelen formar redes conectadas y aparecen en casi cualquier lugar, desde espacios naturales hasta zonas urbanas y viviendas.

Por qué preocupa tanto a la biodiversidad

Cuando una invasora se instala, el problema suele ser el efecto dominó. La base de datos de especies invasoras de la UICN relaciona a Wasmannia auropunctata con reducciones de diversidad y de abundancia de insectos, además de impactos sobre poblaciones de arañas en áreas invadidas.

En ecosistemas ya tensionados por la sequía que aprieta cada verano, perder “piezas pequeñas” importa. Menos insectos y menos depredadores naturales pueden alterar cadenas tróficas enteras, aunque al principio solo veamos un reguero de hormigas. Y eso se nota.

El truco biológico que la hace difícil de parar

Parte del éxito de esta hormiga está en cómo se reproduce. Estudios sobre W. auropunctata describen un sistema poco común en el que las reinas pueden generar nuevas reinas de forma clonal, mientras que la reproducción sexual se usa sobre todo para producir obreras.

Dicho sin tecnicismos, una colonia puede “replicar” con eficiencia a sus individuos reproductores. Si a eso le sumas nidos interconectados, un control a medias puede dejar bolsas que se recuperan rápido cuando suben las temperaturas y vuelve la actividad.

Cebos autorizados por 180 días y tratamientos con drones

La respuesta francesa se está ajustando con precisión quirúrgica. Desde principios de 2026, la FREDON PACA y un grupo científico de las universidades de Aviñón y Montpellier han completado una cartografía fina para adaptar los tratamientos según el terreno, con viviendas cerca, cursos de agua, pendientes o zonas de difícil acceso.

En 2025 se ensayó un método con cajas dispensadoras para limitar el producto a las hormigas objetivo, pero no fue suficiente. Ahora se apuesta por una aplicación más clásica del cebo en exterior (por espolvoreo) en áreas concretas, como terrenos alejados de cauces y fuera de edificios habitados, y con controles para reducir riesgos.

El respaldo legal llega por un decreto publicado en el Journal officiel (25 de marzo de 2026), que autoriza durante 180 días el uso de “Campaign® Ant Bait” y “Antixx” para luchar exclusivamente contra esta especie. El texto fija que en interior se utilicen estaciones de cebo y que en exterior se limite el acceso e informe al público, además de evitar lluvias cuando sea posible, y confirma que parte del tratamiento en Cavalaire‑sur‑Mer se hará con drones.

Gestos simples para no ayudar sin querer a la invasora

La vía de entrada más probable es humana, sobre todo por el movimiento de plantas y sustratos. Por eso, lo más eficaz suele ser lo más cotidiano, revisar macetas, evitar trasladar tierra de origen dudoso y no “rescatar” plantas de una zona afectada para llevárnoslas a otro jardín.

En Cavalaire‑sur‑Mer, el mensaje oficial es claro. Ante cualquier sospecha, piden avisar a la FREDON PACA y recuerdan que los insecticidas domésticos son poco eficaces, además de que manipular un nido sin protección aumenta el riesgo de picaduras. También recomiendan no mover restos de poda sin consultar, porque pueden actuar como vehículo.

Para España, la lectura es simple. En un Mediterráneo con mucho comercio ornamental y movilidad, la prevención es una capa extra de seguridad, especialmente en primavera, cuando se compra más planta y se trabaja más en terrazas y jardines. Si se detecta algo sospechoso, lo prudente es notificarlo a las autoridades locales o autonómicas de medio ambiente para que evalúen el caso.

El comunicado oficial más reciente sobre la situación y las medidas de control ha sido publicado por la Prefectura del Var.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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