La eliminación de especies invasoras en las islas Cíes y Corrubedo para proteger la biodiversidad marca un nuevo paso en la conservación de espacios naturales clave, una actuación más propia de restauración ecológica intensiva que de mantenimiento habitual, según el proyecto impulsado por la Xunta.
Un problema silencioso pero creciente. Más de 200 hectáreas afectadas por flora invasora, una amenaza directa para hábitats únicos como lagunas costeras, en enclaves de alto valor ecológico.
La eliminación de especies invasoras en las islas Cíes y Corrubedo para proteger la biodiversidad actuará en 200 hectáreas
La Xunta impulsa un plan hasta 2028 para erradicar flora invasora en espacios clave de la Red Natura 2000
Una actuación está enfocada en proteger ecosistemas delicados; pretende frenar el avance de un buen número de especies invasoras en zonas como las lagunas costeras, donde su presencia altera de forma directa el equilibrio natural.
Hasta dieciocho plantas exóticas serán eliminadas, entre ellas la hierba de la pampa, la acacia o la yuca, que son especies que desplazan a la vegetación autóctona y modifican el suelo, los recursos y la fauna asociada.
Un plan estratégico para recuperar ecosistemas únicos en Galicia
La Xunta ha sacado a licitación un contrato de más de 150.000 euros para eliminar especies invasoras, una inversión más propia de intervenciones estructurales que de actuaciones puntuales, con el objetivo de restaurar hábitats de alto valor ecológico.
El proyecto se enmarca en la estrategia europea Life Global, centrada en la conservación de espacios de la Red Natura 2000 en el norte peninsular. Una iniciativa que busca frenar el deterioro de ecosistemas especialmente sensibles como las lagunas costeras, donde estas especies generan un impacto directo.
Las especies invasoras: una amenaza real para la biodiversidad
Hasta 18 especies de flora invasora serán objeto de actuación, entre ellas la hierba de la pampa, la acacia o la yuca, plantas que desplazan a la vegetación autóctona, alterando el equilibrio natural.
Estas especies no solo ocupan espacio. Compiten por recursos, modifican el suelo y afectan a la fauna asociada, un impacto más profundo de lo que aparentan, según los expertos. Además, algunas presentan gran capacidad de expansión.
Rebrotan con facilidad y colonizan rápidamente nuevas zonas, lo que dificulta su erradicación.
Más de 200 hectáreas afectadas en espacios protegidos
Las actuaciones abarcarán más de 200 hectáreas, una superficie equivalente a cientos de campos de fútbol, concentradas principalmente en el Parque Natural de Corrubedo, donde se localiza la mayor parte del problema.
También se actuará en las islas Cíes. Más de nueve hectáreas en un entorno de altísimo valor ecológico dentro del Parque Nacional das Illas Atlánticas, donde la presión sobre los hábitats es especialmente relevante.
Estas áreas forman parte de la Red Natura 2000. Espacios protegidos a nivel europeo que requieren medidas específicas de conservación, lo que justifica la intervención.
¿Cómo se realizará la eliminación: intervención selectiva y manual?
Los trabajos se centrarán en la eliminación manual de las especies, una técnica más precisa y respetuosa que el uso intensivo de maquinaria, para minimizar el impacto sobre el entorno. Solo se utilizará maquinaria ligera de apoyo.
Actuaciones a pequeña escala que permiten intervenir sin dañar el ecosistema, especialmente en zonas sensibles como dunas o lagunas. El enfoque será progresivo. Eliminar primero y controlar después los rebrotes, una estrategia clave para evitar que el problema reaparezca, según el plan.
Un proyecto a medio plazo con control hasta 2028
El contrato tendrá una duración hasta 2028, lo que refleja que la erradicación de especies invasoras es un proceso largo y complejo, que requiere seguimiento constante. Este año se centrará en la eliminación inicial.
Los dos años siguientes se dedicarán al control del rebrote, una fase crítica para consolidar los resultados, evitando que las especies vuelvan a expandirse. La continuidad es clave.
Sin seguimiento, estas plantas pueden recuperar terreno en poco tiempo, lo que obligaría a repetir las actuaciones.
Un problema creciente en los ecosistemas naturales
Las especies invasoras representan una de las principales amenazas para la biodiversidad a nivel global, junto al cambio climático y la pérdida de hábitats, según organismos internacionales.
En espacios como Galicia, el impacto es especialmente visible. Ecosistemas frágiles como dunas y lagunas que pueden alterarse rápidamente si no se actúa, afectando a su equilibrio natural. Este tipo de actuaciones buscan revertir esa tendencia.
Recuperar el ecosistema original y garantizar su conservación a largo plazo, como objetivo principal.
Los trabajos se desarrollarán en más de doscientas hectáreas, sobre todo en el Parque Natural de Corrubedo y también en las islas Cíes, ambos espacios protegidos están integrados en la Red Natura 2000 y son patrimonio europeo.
La intervención será manual y progresiva, con seguimiento hasta 2028 para controlar rebrotes, una fase clave que garantiza resultados duraderos frente a un problema creciente que afecta a ecosistemas especialmente vulnerables.
La eliminación de especies invasoras en las islas Cíes y Corrubedo para proteger la biodiversidad refleja un desafío creciente: preservar espacios naturales frente a amenazas silenciosas pero constantes, como la expansión de flora invasora.
Este tipo de proyectos evidencia la necesidad de intervención activa. Y todo apunta a que la conservación del futuro dependerá cada vez más de este tipo de actuaciones sostenidas en el tiempo.











