Las cápsulas de café y su daño al Medio Ambiente

El café es el segundo producto más comercializado a nivel mundial, después del petróleo crudo y el crecimiento de sus ventas no muestra signos de desaceleración. En 2016, las cápsulas representaron el 46% de todas las ventas globales de café y su crecimiento estimado desde el año 2000 supera el 200%.

Los datos de Nielsen indican que exclusivamente tomando en cuenta la venta en supermercados, los españoles adquirieron algo más de 9 toneladas de café en este tipo de envases, pagando el kilo a más de 50€ y superando en un 9.8% las cifras del año anterior.

A nivel mundial se estima que a cada minuto se producen casi 40 mil cápsulas de café, de plástico o de aluminio, de las cuales entre el 45 y el 70% acabarán en la basura, sin que se haga de ellas un correcto reciclaje.

- Advertisement -

Ciclo de vida del café

Este producto proviene del «cinturón del café», una zona compuesta principalmente por países en desarrollo y ubicada cerca del ecuador, donde es cultivado, tostado y molido, para ser luego transportado a los lugares donde se fabrican las cápsulas.

Cada cápsula se procesa y se transporta, antes de ser llenada con el café; luego se las coloca en los diferentes envases que llegarán al consumidor, desde la mono dosis hasta los multi-packs, para acabar en almacenes, centros de distribución y de allí irán a los diferentes comercios.

Tras desechar los envoltorios, el usuario suele beberse su humeante taza de café y en la mayoría de los casos, tira la cápsula directamente a la basura. El problema es que varios componentes de la misma y de su embalaje original, pueden ser reciclables o compostables o acabar contaminando el Medio Ambiente.

Nespresso utiliza aluminio virgen para sus cápsulas, aunque la compañía ha establecido sistemas para recoger y reciclar sus cápsulas, pero muchas de las nuevas compañías excluyen la mención del reciclaje en el etiquetado, otras ponen en letra pequeña “reciclar con el papel” y las menos se han preocupado de emplear productos biodegradables para fabricarlas.

¿Sostenibilidad?

La respuesta corta es que la mayoría de las cápsulas de café no son respetuosas con el Medio Ambiente y la más larga es que el alcance del impacto medioambiental depende de la marca y de los hábitos de consumo y reciclaje de los consumidores.

El consumo de café en general no resulta sostenible así se empleen cápsulas, filtros o café soluble, pero sus fans tienen algunas formas de reducir su huella ambiental: comprando cápsulas biodegradables, eligiendo café de precio justo (cultivado y procesado de forma sostenible) o procediendo a hacer un correcto reciclaje de cada uno de los materiales del pack de cápsulas.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés