Un nuevo estudio ha sugerido que las innovaciones ecológicas necesitan desarrollarse y extenderse diez veces más rápido de lo que lo hacen en la actualidad, si el mundo quiere cumplir con los objetivos del acuerdo climático de París, la COP21.
No hay dudas de que la nueva tecnología es partícipe fundamental del plan para reducir las emisiones mundiales y solucionar varios inconvenientes que el ser humano ha creado. Estas son algunas de las innovaciones verdes que podrían ayudar a revertir los efectos del cambio climático.

Súper ventanas solares
Solar Window Technologies ha creado unas ventanas ecológicas que podrían generar 50 veces más electricidad que los paneles fotovoltaicos solares actuales. La empresa sostiene que un edificio de 50 pisos podría generar lo suficiente como para proveer a 130 hogares cada año.
Estas nuevas ventanas constan de un revestimiento líquido que se aplica tanto sobre vidrio como plástico y que contiene minúsculas células solares agrupadas en matrices. La capa orgánica y de generación fotovoltaica se aplica desde el interior, para protegerla de las inclemencias del tiempo.

Centrales eléctricas virtuales
Una creciente escuela de pensamiento dice que el futuro del suministro de energía no se basará en la creación sin fin de infraestructuras, sino que dependerá del desarrollo de diferentes tipos de software inteligente.
El objetivo es proporcionar a las empresas de servicios públicos la capacidad de generación adicional hacia y desde sus clientes, sin tener que construir más plantas. Las centrales eléctricas virtuales (VPP), son parte esencial de la «Internet de la Energía”, aunque por ahora se enfrentan al poder del dinero, que apuesta por las tecnologías más contaminantes.

Almacenamiento y gestión de energía solar
Hasta ahora, no existía un paquete que combinase la captación de la energía solar y la opción de almacenamiento para aparatos más grandes que los teléfonos o las tabletas. Pero todo eso podría cambiar con la entrada al mercado de un sistema combinado de PV, batería, inversor y sistema de gestión de energía, que está previsto salga en 2017.

Del pino al plástico
En nuestro planeta debería haber una guerra declarada a los plásticos y si bien ya hay quienes evitan su uso y se impone el reciclaje como paliativo, es necesario sustituirlo por otro material que sea barato y biodegradable.
Los investigadores de la Universidad de Bath han encontrado que los poliésteres degradables podrían mezclarse con Pinene (el material químico que da su olor característico a los árboles de pino) en lugar de con los derivados de petróleo, para crear un sustituto del plástico, libre de fósiles y tan maleable y flexible como el que se emplea en la actualidad.






















