Madrid invertirá 160 millones para proteger bosques y prevenir incendios con el nuevo plan forestal Madrid Forestal, una estrategia que busca reforzar la gestión de los montes y mejorar la conservación de los ecosistemas entre 2026 y 2030. La iniciativa supone un incremento del 40 % en la inversión respecto al periodo anterior y pretende responder a los nuevos riesgos ambientales.
El programa contempla actuaciones para regenerar dehesas, recuperar arbolado, prevenir grandes incendios y mejorar la resiliencia de los bosques frente al cambio climático, combinando gestión forestal, apoyo a la ganadería extensiva y nuevas herramientas tecnológicas para vigilar el estado de las masas forestales.
Madrid invertirá 160 millones para proteger bosques y prevenir incendios
La Comunidad de Madrid impulsa el plan Madrid Forestal con más inversión, tecnología y gestión del territorio para reforzar la protección de montes y ecosistemas ante incendios y cambio climático.
La protección de la biodiversidad se ha vuelto urgente en la Península Ibérica, ya que los bosques se enfrentan a crecientes amenazas derivadas de incendios forestales extremos y patrones climáticos cada vez más erráticos, como lluvias intensas y sequías y calores prolongados.
Las autoridades de Madrid recalcan que la intervención forestal es imprescindible y abogan por estrategias integradas que combinen la prevención de incendios, la gestión forestal sostenible y el apoyo a la ganadería extensiva y la agricultura.
Un nuevo plan forestal con 45 medidas para los montes madrileños
La Comunidad de Madrid destinará 160 millones de euros entre 2026 y 2030 a proteger sus ecosistemas, conservar los bosques, recuperar el arbolado y prevenir incendios forestales, mediante el Plan de Impulso Forestal ‘Madrid Forestal’, que contará con una inversión un 40 % superior a la del periodo 2021-2025.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha presentado este viernes en la sede de la Fundación Canal esta iniciativa que cuenta con diez ejes principales y 45 propuestas concretas que incluyen actuaciones integrales en normativa, gestión, conservación, innovación, formación y gobernanza.
Regeneración de dehesas y apoyo a la ganadería extensiva
Novillo ha destacado la necesidad de proteger la biodiversidad frente a los nuevos riesgos a los que se enfrenta, como los incendios de sexta generación o los episodios climáticos adversos, con contrastes de fuertes lluvias y épocas de baja humedad y altas temperaturas, lo que hace que se resientan las zonas boscosas.
«La intervención en nuestros montes no puede esperar más, es algo que necesitan nuestros ecosistemas de manera urgente en toda la península ibérica», ha resaltado el consejero, quien ha hecho hincapié en la necesidad de aunar la prevención de incendios, la gestión forestal y el apoyo a la ganadería extensiva y a la agricultura.
Restauración ecológica frente a lluvias extremas y erosión
Uno de los aspectos clave del proyecto es el mantenimiento y la regeneración de las dehesas, para afrontar los fenómenos meteorológicos adversos. Por ello, se va a favorecer la recuperación del arbolado mediante plantaciones, podas y la instalación de cercados.
Asimismo, se va a mejorar el paso de rebaños a través de guardaganados y mangas de manejo, ya que la ganadería extensiva tiene un papel esencial en la conservación de los montes. Además, se van a colocar abrevaderos, naves, cobertizos y majadas para facilitar la permanencia de las explotaciones en el medio natural.
Otra medida será la recuperación del ecosistema en áreas con riesgo de erosión durante eventos meteorológicos extremos. Con el objetivo de prevenir daños, se recurrirá a la revegetación de laderas, la restauración de barrancos o la corrección de cauces. También se mejorará la infiltración del agua en el suelo para favorecer la recarga de acuíferos.
Tecnología, drones y satélites para vigilar los bosques
La región cuenta actualmente con más de 420.000 hectáreas boscosas y por ello la Consejería va a crear un sistema de alerta temprana sobre el estado de las masas forestales capaz de detectar signos de deterioro, enfermedades o estrés hídrico para favorecer una rápida actuación.
Además, se pondrá en marcha una red de estaciones meteorológicas en terreno forestal complementada con sensores remotos, imágenes satelitales y drones, combinados con el uso de la observación del campo.
Inteligencia artificial para anticipar riesgos forestales
La Comunidad de Madrid incorporará la inteligencia artificial para automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos ambientales y generar modelos predictivos para optimizar la gestión de los bosques.
Entre otras medidas, se desarrollará un sistema de información forestal con el fin de facilitar las decisiones de los propietarios privados, que poseen el 65 por ciento del suelo rural en toda la Comunidad madrileña.
Por otra parte, los trabajos de selvicultura estarán orientados a reducir la biomasa combustible, regenerar los suelos y generar fajas naturales para prevenir la propagación de fuegos y facilitar las labores de extinción de incendios.
Impulso al aprovechamiento sostenible de la madera
También se van a crear áreas cortafuegos en lugares estratégicamente diseñados para interrumpir la continuidad del material vegetal inflamable.
Otra de las líneas de actuación busca multiplicar por veinte el aprovechamiento maderero para poner en el mercado 357.333 metros cúbicos de madera, que aportarán 4,1 millones de euros hasta finales de 2026, mediante la creación de una red de oficinas comarcales para ofrecer asesoramiento técnico y económico a los propietarios privados.
Un eje central es la restauración de los paisajes de dehesa, con medidas como la plantación de árboles, la poda y el cercado, junto con la mejora de las infraestructuras para apoyar el pastoreo y mantener la actividad rural.
El plan también incluye la recuperación de los ecosistemas en zonas propensas a la erosión y el uso de tecnologías avanzadas como sistemas de alerta temprana, monitorización por satélite e inteligencia artificial para mejorar la gestión forestal y anticipar los riesgos ambientales.



















