Madrid. Cohousing senior: envejecer de forma compartida y sostenible

Vivimos una época en la que el paradigma de la colaboración está ganando cada vez más peso en nuestra sociedad.

El coworking en el mundo del trabajo, el vehículo compartido en el transporte o, más recientemente, la covivienda o cohousing en el caso de los hogares.

Estos nuevos modelos, cada día más arraigados en nuestro país, suponen un cambio en el paradigma de vida en sociedad y también una ocasión para replantear y mejorar nuestra relación con el medio ambiente.

Todas estas tendencias, especialmente en el sector de la vivienda, parecen reservadas a un pequeño grupo de la población: joven, urbano, emprendedor… Pero su capacidad transformadora alcanza a todos los rangos de edad. Hoy en España ya existen muchos ejemplos de éxito de lo que se conoce como “senior cohousing” o covivienda para mayores.

Son proyectos en los que, frente a la creciente soledad no deseada tras la jubilación, grupos de personas mayores deciden formar una comunidad con la que construir y compartir activamente esta etapa.

Normalmente, a través de una cooperativa deciden y diseñan cómo será esa vida en común. Un camino bello, pero con obstáculos, que también conlleva necesariamente encontrar un suelo y la financiación para levantar el cohousing. 

Más adelante, el reto consiste en diseñar esa casa compartida: los espacios privados de cada cual y los comunes, las instalaciones y servicios necesarios (enfermería, fisioterapia, cocina…) y las dinámicas de relaciones, de participación y, cómo no, de cuidados.

En este punto, uno de los mayores potenciales de la vivienda compartida es la posibilidad de cuidar también del medio ambiente.

En todo el mundo, también en España, existen ejemplos de viviendas colaborativas (aunque no necesariamente para mayores) que apuestan también por reducir al máximo su impacto ambiental e introducir la ecología en su modelo.

Es el caso de la cooperativa La Borda en Barcelona, el cohousing verde de Entrepatios en Madrid o más recientemente, la promotora de ecoviviendas Distrito Natural, también en la capital.

Estas comunidades son ejemplo de resiliencia y responsabilidad colectiva con el entorno: ahorran energía mediante arquitectura bioclimática, reaprovechan las aguas pluviales para el riego, producen su propia energía fotovoltaica -por lo que son menos dependientes de los precios de la energía, no emiten CO2, disponen  de jardines y huerto común propio y constituyen grupos de consumo de productos ecológicos… entre otros muchos.

Aspectos que suponen ahorro económico, protección del medio ambiente y, además, mejoran la convivencia dando lugar a relaciones activas, saludables y en comunidad, que por desgracia no se dan comúnmente en la vejez.

Más información sobre cohousing senior y coviviendas ecológicas en https://satt.es/promociones/

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