Tarragona dice ‘BASTA’ tras el accidente de Iqoxe

Los vecinos de Tarragona se han plantado este miércoles en una multitudinaria manifestación para protestar por la inseguridad que sienten cerca de empresas químicas, y han lamentado que se evidenció en el accidente de Iqoxe en La Canonja donde murieron tres personas, según las quejas recopiladas por Europa Press durante la jornada.

Núria, que ha ido a la manifestación con su bebé, explica que nadie les avisó de lo que estaba sucediendo el día de la explosión ni de las medidas que debían tomar para protegerse: «No sabíamos qué pasaba».

Estaba paseando por la calle y llevaba en el carrito a su hija cuando ocurrió el accidente, momento en el que la gente empezó a correr y huir en coche, sin saber qué hacer, porque no sonó ninguna alarma, dice.

Recuerda que fue a casa y tardó más de 40 minutos en poder saber qué pasaba, y pide para su hija más medidas de control: «Para ella quiero más seguridad. Crecerá en Bonavista —barrio de Tarragona–. Quiero que sepa qué tiene que hacer».

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La marcha se ha sumado a la huelga convocada por sindicatos, a la que estaban llamados a participar unos 11.000 trabajadores y que ha registrado un seguimiento masivo.

Pensaron que era un terremoto

Juani, que ha vivido desde siempre en Tarragona y tiene un hermano que trabaja en esta industria, explica que estaba cocinando cuando sucedió la explosión y que pensaron que era un terremoto porque «se movió todo».

Reclama más seguridad y que les informen de cómo actuar, y defiende que se ha manifestado para no tener «tanto peligro, y que pongan más remedio», además de para apoyar a los trabajadores en huelga.

Carol, empleada de una planta cercana a Iqoxe y vecina de la ciudad, señala que ella se había marchado del trabajo hacia media hora cuando se produjo el accidente, y estaba con su madre, que también ha participado en la protesta y ha dicho que le hubiera dado «un infarto» si no hubieran estado juntas.

«No estamos preparados» ni los ciudadanos ni los trabajadores, asegura Carol, que señala que cualquier persona que vive en Tarragona tiene vecinos, amigos y conocidos empleados en esta industria y exige que haya una sirena para avisar a la población si se producen más accidentes como el de Iqoxe.

Las alarmas que no sonaron

Antonio, que tiene casa a 300 metros de la planta de Iqoxe y también trabaja en una empresa química de la zona, ha asistido a la protesta con una sirena para mostrar las alarmas que no sonaron «en su día».

«Pegó un estallazo», ilustra Antonio, que se encontraba en casa con su mujer, e indica que la explosión les ha dejado una grieta en la cocina.

«No sabemos qué respiramos»

Rosa e Iñigo, que residen en el centro de Tarragona, han acudido a la marcha porque están «hartos» de la poca seguridad que tienen y critican que las administraciones les dieron poca información de lo que pasaba.

Él ha llevado una mascarilla para advertir de la contaminación que hay en la ciudad, rodeada de empresas industriales: «No sabemos qué respiramos».

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