Una empresa de Split construye una casa flotante de 70 m² con paneles solares, baterías y dos motores eléctricos para vivir lejos del puerto, y la primera Amor II se entregará a principios de 2027

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Publicado el 16 de octubre de 2026 a las 12:36
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Recreación de la casa flotante Amor II de Oasis Meu navegando

Oasis Meu, una empresa de Split (Croacia) fundada por Maja Regjo, ha presentado la Amor II, la segunda versión de su casa flotante. Tiene unos 70 m² habitables repartidos en dos cubiertas, paneles solares en el techo, baterías en el fondo del casco y dos motores eléctricos de 15 kW, y llega tres años después de la primera Amor, que la empresa entregó en 2023.

La nueva casa flotante mide unos 12 metros de eslora (de proa a popa). Según la presentación de la empresa, del 16 de septiembre de 2026, la primera unidad ya está en producción y se entregará a principios de 2027.

Del prototipo de acero a una casa hecha en molde

La primera Amor, terminada en 2023 según la cronología de la propia empresa, tenía casco de acero y unos 40 m². En la cubierta inferior estaban la cocina, el salón y el baño, y en la superior un dormitorio con una gran pared de cristal curvo y una terraza con jacuzzi.

En la Amor II, el casco ya no es de acero y se fabrica con materiales compuestos en moldes, un método que permite repetir el barco con resultados más uniformes. La documentación de un proyecto europeo de la empresa precisa que se trata de GRP, el plástico reforzado con fibra de vidrio que se usa en muchas embarcaciones de recreo.

Paneles en el techo y baterías en el fondo del casco

La primera Amor se movía con motores fueraborda convencionales, de los que se cuelgan en la popa. En la nueva versión, según la empresa, se han sustituido por un sistema de propulsión eléctrica integrado, más silencioso y menos contaminante, en la línea de los barcos eléctricos que ya cruzan el Tajo en Lisboa.

La electricidad sale de los paneles del techo y se guarda en un banco de baterías integrado en la parte baja del casco. Esa misma energía mueve los dos motores de 15 kW, que suman 30 kW, y alimenta lo que en náutica se llama la carga de hotel, es decir, la luz, la cocina, la nevera, el aire acondicionado y el resto de consumos de la vida a bordo.

La empresa presenta la Amor II como una casa pensada para vivir desconectada de la red. También se han mejorado los sistemas de gestión de energía y de agua para ganar autonomía e independencia respecto a la costa.

La primera Amor ya llevaba placas solares y un sistema de recogida de agua de lluvia, según el blog de la empresa.

Dos cubiertas, un jacuzzi y un camarote más

Por dentro, la Amor II estrena cocina, un dormitorio principal renovado en la cubierta superior y un camarote para invitados en la inferior, además de más espacio para guardar cosas. Las grandes cristaleras y las puertas correderas comunican el interior con las terrazas, y una de ellas tiene jacuzzi y una escalera para bajar al agua.

Según la propia empresa, la idea de Oasis Meu nació en enero de 2018, el mismo año en que ganó la medalla de oro en el concurso a la mejor innovación de Dalmacia.

Hoteles, marinas y propietarios particulares

La empresa ofrece la Amor II a propietarios particulares y también a hoteles, complejos turísticos y puertos deportivos de todo el mundo.

Un proyecto con dinero europeo hasta 2027

Detrás de la marca está Caelum 1029, una pequeña sociedad con sede en Split. Según la ficha del proyecto EmBRACE publicada por la empresa, el desarrollo de la nueva casa cuenta con un presupuesto de 234.566,11 euros, de los que 199.381,19 los pone la Unión Europea, a través del programa Interreg entre Croacia, Bosnia y Herzegovina y Montenegro.

El proyecto va de junio de 2026 a mayo de 2027, con socios en Podgorica y Mostar. Su objetivo, según la ficha, es «transformar un prototipo innovador en un producto listo para el mercado, preparado para el marcado CE y para escalar a nivel internacional». El marcado CE es el sello que acredita que un producto cumple las normas europeas.

Entre los resultados previstos figuran una casa flotante de GRP «totalmente desarrollada y probada» y un informe de ensayos a cargo de Euroklima, la empresa socia de Mostar.

Lo que todavía no se sabe

La información publicada hasta ahora no dice qué capacidad tienen las baterías ni cuántos paneles lleva el techo. Sin esos datos no se puede calcular cuántas horas puede navegar con sus 30 kW ni cuántos días aguantaría fondeada con el aire acondicionado y la nevera en marcha, sobre todo si está nublado.

Tampoco se conocen el tamaño de los depósitos de agua, el sistema de depuración ni el precio.

Tampoco hay cifras de emisiones. Los motores eléctricos evitan quemar combustible para navegar, pero el balance completo incluye la fabricación del casco, las baterías y el final de su vida útil, un punto delicado en los barcos de fibra de vidrio, cuyo reciclaje sigue costando más que llevarlos al vertedero.

La primera unidad sigue en construcción y el proyecto europeo que debe dejarla probada no termina hasta finales de mayo de 2027. Otras iniciativas, como los barcos eléctricos solares que se desarrollan en Euskadi, están en una fase parecida, a la espera de demostrar en el agua lo que prometen sobre el papel.

Imagen: Oasis Meu

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Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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