La Universidad de Burgos ha creado 16 startups y cinco spin-off

Publicado el: 28 de enero de 2014 a las 10:57
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Creo que el balance es francamente positivo teniendo en cuenta las dificultades económicas. Cuando empezamos la legislatura en 2008, preveíamos que quizás la crisis nos iba a afectar en algo, pero en ese momento no pensábamos que nos iba a afectar tanto.

En los últimos años, la transferencia de conocimiento desde la Universidad de Burgos al tejido económico y social ha evolucionado de forma significativa pese a la crisis. Así lo destaca el vicerrector de Investigación, Jordi Rovira, quien ha hecho balance en una entrevista concedida a la Agencia DiCYT de las políticas de investigación puestas en marcha por la Institución académica en los últimos seis años, desde su entrada al cargo. Con el apoyo del Proyecto T-CUE (Proyecto de Transferencia de Conocimiento Universidad-Empresa de la Junta de Castilla y León), la Universidad ha impulsado la creación de 21 empresas en los últimos tres años, 16 startups y 5 spin-off. El próximo reto será fomentar la internacionalización, con vistas al próximo Horizonte 2020.



 

¿Cuál es el balance de estos casi seis años como vicerrector de la Universidad de Burgos?
Creo que el balance es francamente positivo teniendo en cuenta las dificultades económicas. Cuando empezamos la legislatura en 2008, preveíamos que quizás la crisis nos iba a afectar en algo, pero en ese momento no pensábamos que nos iba a afectar tanto. Cuando estábamos planeando la primera legislatura creíamos que en 2011 o 2012 la crisis iba a remontar y al final estos años han sido los más sangrantes.



¿Cuál cree que han sido los principales avances en estos años?
En primer lugar, los propios investigadores han dado lo máximo que pueden dar, buscando financiación donde no la había, patentando sus desarrollos, etc. Los investigadores han tenido una actitud positiva frente a la crisis. En segundo lugar, el equipo del Vicerrectorado de Investigación es un equipo entregado y motivado. Hablo del Servicio de Gestión de la Investigación, de la Biblioteca Universitaria, de la OTRI-OTC (Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación), del Parque Científico y Tecnológico de la Universidad de Burgos, que está facturando en torno a 200.000 euros anuales y subiendo de una forma espectacular, o de la Escuela de Doctorado que en menos de un año tiene 350 alumnos matriculados. La tercera pata ha sido el equipo Rector y el Consejo de Dirección, que nos ha dado cancha para trabajar en investigación.

Uno de los ámbitos que más ha evolucionado en estos años es el de la transferencia de conocimiento al tejido económico y social, ¿qué importancia le otorga la Universidad de Burgos al emprendimiento universitario y a la transferencia de los resultados de la investigación?
Lo hemos tenido muy claro desde el principio, le otorgamos toda la importancia. En la OTRI tenemos dos personas dedicadas en cuerpo y alma a temas de emprendimiento, un factor clave para poder vincular Universidad y Sociedad. Con el apoyo del Programa T-CUE hemos conseguido unos resultados espectaculares, en los últimos tres años hemos creado 16 startups y cinco spin-off. Teníamos solo un proyecto europeo y ahora tenemos seis, y en el último año hemos pedido casi 20. Además somos una de las primeras universidades en España en transferencia de conocimiento en cuanto a número de patentes.

Como ha comentado han creado un Servicio de Gestión de la Investigación, ¿cómo funciona y qué necesidades trata de cubrir?
Hemos pasado de tener una sección incluida en Contabilidad a tener un Servicio de Gestión de la Investigación. Tiene un responsable y cuatro trabajadores más que ayudan a hacer la vida más sencilla a los investigadores, lo que permite tener más agilidad en algunas cuestiones. Es fundamental, lleva toda la gestión económica y administrativa de los proyectos y contratos; la difusión de los programas de investigación de la Universidad como las convocatorias de ayudas a congresos, de tesis doctorales, de movilidad para personal investigador en formación; el apoyo y tramitación de convocatorias, becas del Ministerio o de la Junta, o el registro de grupos de investigación y la elaboración de memorias de investigación, entre otros. Da un apoyo increíble a la gestión económica de la investigación.

¿Qué áreas científicas les gustaría fomentar?
A lo largo de estos seis años hemos definido la Estrategia de Investigación de la Universidad de Burgos. En ella hay temas importantes como la especialización, es algo de sentido común, todas las universidades no pueden ser buenas en todo. Tras hacer una evaluación del entorno socioeconómico y de la propia Universidad creemos que hay cuatro líneas prioritarias: la química aplicada, la evolución humana, las tecnologías industriales y la biotecnología alimentaria. Otro aspecto es la agregación, por ello creamos el Campus de Excelencia Internacional Triangular E3 con nuestras universidades hermanas de Valladolid y León, en el que hay otras tres líneas prioritarias: evolución humana, envejecimiento y ecomovilidad.

¿Tienen previsto ampliar sus infraestructuras científicas?
En el ámbito de la química aplicada mantenemos los laboratorios nuevos del gobierno anterior y tenemos el Parque Científico con una dotación muy importante de apoyo a la investigación química, que hemos ampliado con algún equipo más como el difractómetro de rayos X en polvo. En evolución humana hemos potenciado el entorno socio económico, la relación con el Cenieh, con los yacimientos de Atapuerca y con el Museo de la Evolución Humana para entre todos crear un núcleo importante en Burgos. En tecnología industrial habíamos previsto la construcción de un centro, el CITI (Centro de Investigación en Tecnologías Industriales). Debido al tema presupuestario la construcción se ha tenido que parar, pero el CITI como “ente” continúa adelante. Además de los grupos de investigación en materiales que teníamos hemos creado un grupo de la nada especializado en nanotecnología y materiales avanzados, que ya cuenta con un proyecto europeo y tres proyectos con empresas. Respecto a la biotecnología alimentaria, estamos construyendo un edificio aunque también está parado por dificultades con la constructora, aunque se prevé ponerlo en marcha de nuevo antes del verano y que esté acabado en octubre de este año.

¿Qué interés tiene la Universidad de Burgos en cuanto a la divulgación de la Ciencia y la Tecnología?
Tenemos tres actuaciones básicamente respecto a la difusión y promoción de la Ciencia y la Tecnología, que es una línea prioritaria para la Universidad. Una es la Semana de la Ciencia, aunque en los últimos años lamentablemente la hemos reducido al mínimo porque no nos han subvencionado, pero los investigadores y los centros han hecho pequeñas acciones para mantenerla viva. También estamos muy volcados en promover la Ciencia y la Tecnología en Primaria y Secundaria en el ámbito de la robótica a través del concurso First lego League. Este año será el tercero que se celebre en Burgos y vamos a tener 22 equipos de varios puntos de España, además de otros 18 de chavales entre 6 y 10 años. La tercera es el desarrollo del talento con el programa UBUTalent, en el que hacemos distintas actividades para identificar y potenciar el talento entre alumnos de Primaria y Secundaria.

¿Qué planes tiene la Universidad en materia de investigación a corto plazo?
Además de consolidar todo lo que tenemos y sobrevivir, tenemos una línea que queremos desarrollar en el futuro, la internacionalización. Estamos creando la oficina de proyectos europeos dentro de la OTRI para potenciar la participación de nuestros investigadores y de las empresas del entorno en el Horizonte 2020. Por otro lado, estamos trabajando en la visualización externa de la investigación de la Universidad de Burgos por lo que vamos a remodelar la web. También trabajamos en la creación de una herramienta para introducir el currículum de los investigadores.

DiCYT

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