Investigadores del CiQUS y IBM descubren la existencia de los arinos

Este descubrimiento podría aplicarse en ámbitos como la química y la elecrónica sobre superficies, concretamente para la elaboración de nanocintas de grafeno o dispositivos unimoleculares.

Un equipo de investigadores del CiQUS (Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares de la Universidad de Santiago de Compostela) y de IBM Research ha demostrado la existencia de los arinos, una familia de moléculas extremadamente reactivas y de vida corta.

«Los arinos se estudian en las asignaturas de química orgánica en grados universitarios por todo el mundo. Por tanto, es un alivio descubrir que estas moléculas existen en realidad», ha afirmado el Profesor Diego Peña, químico en la Universidad de Santiago de Compostela. «Estamos deseando comprobar qué nuevos retos químicos se pueden abordar mediante esta combinación entre la síntesis orgánica y la Microscopía de Fuerza Atómica (AFM)».

El reto que presentan estas moléculas radica en que existen únicamente durante unos milisegundos, algo que hasta hoy hacía extremadamente difícil su estudio.

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Este descubrimiento podría aplicarse en ámbitos como la química y la elecrónica sobre superficies, concretamente para la elaboración de nanocintas de grafeno o dispositivos unimoleculares.

La existencia de los arinos fue propuesta, por primera vez, en 1902. Desde entonces, la química de este grupo de moléculas ha sido clave en la síntesis de una gran variedad de compuestos muy útiles, como los fármacos o los materiales moleculares.

El proceso de la demostración comenzó con la preparación de las moléculas precursoras de los arinos en el CiQUS; posteriormente, los investigadores del IBM Research emplearon la punta de un Microscopio de Efecto Túnel (STM) para generar arinos individuales a partir de las moléculas precursoras, mediante manipulación atómica.

Los experimentos se realizaron sobre una fina capa de cloruro sódico a temperaturas próximas al cero absoluto, con el fin de estabilizar los arinos. Una vez que estas moléculas fueron generadas, los investigadores usaron la técnica AFM para medir las interacciones entre la punta del microscopio (que termina en una única molécula de monóxido de carbono), y la muestra, logrando de esta forma visualizar la estructura molecular de los arinos. El resultado obtenido fue una imagen con tal nitidez que los científicos pudieron estudiar su naturaleza química y las pequeñas diferencias entre los distintos enlaces.

 

EP – INNOVAticias

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