Da cinco veces más luz que una de queroseno y es más barata. Funciona con un peso de unos 12 kilos y un mecanismo que transforma esa carga en electricidad.
Una de cada cinco personas en el mundo no tiene electricidad en casa. Para ellos el día termina cuando se va la luz del sol.
Hasta ahora la solución era utilizar estas lámparas de queroseno, pero son caras, corrosivas para el medio ambiente y fácilmente inflamables.
Dos inventores ingleses han encontrado una solución mejor. Se llama Gravity Light y no necesita pilas ni corriente eléctrica: solo la gravedad. Da cinco veces más luz que una de queroseno y es más barata. Funciona con un peso de unos 12 kilos y un mecanismo que transforma esa carga en electricidad.
Jim Reeves, Co-inventor de Gravity Light, cuenta que su intención es ir todavía más allá.

«No se trata solo de una linterna. Queremos crear puestos de trabajo en esos países, formar a la gente y mejorar las condiciones de vida de aquellos que fabriquen las Gravity Lights.”
Con esta idea en mente han iniciado un proyecto en Kenia. No solo pretenden hacerles llegar el invento, quieren que sean los propios países quienes lo fabriquen, creando así puestos de trabajo.
Ya está en marcha la financiación del segundo modelo a través de crowdfunding. Este sencillo mecanismo puede convertirse en la solución de muchas familias que se quedan sin luz.
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