Nuevos avances para una terapia génica contra el cáncer de ovario

Debido a que actualmente no existen opciones terapéuticas para el cáncer de ovario quimiorresistente, «los resultados son muy importantes», asegura David Pepin, autor del trabajo.

En concreto, la terapia génica se emplea para administrar una proteína (MIS) que suprime el desarrollo de los órganos reproductivos femeninos y así mejorar la supervivencia de pacientes con cáncer de ovario que ha recidivado después de la quimioterapia. El estudio describe cómo una única inyección a través de un vector viral de una versión modificada de una proteína clave para el desarrollo sexual suprimió el crecimiento de tumores de ovario resistentes a la quimioterapia en un modelo de ratón. Aunque no todos los tumores ensayados -cultivados a partir de células injertadas de tumores de pacientes- eran sensibles a este tratamiento, los investigadores también describen una forma no invasiva para la detección de células cancerosas in vitro con el fin de evaluar la respuesta al tratamiento.

Debido a que actualmente no existen opciones terapéuticas para el cáncer de ovario quimiorresistente, «los resultados son muy importantes», asegura David Pepin, autor del trabajo. Además, añade, por vez primera «tenemos una prueba de concepto de que es posible emplear terapia génica para entregar productos biológicos para el tratamiento de cáncer de ovario y es la primera vez que este enfoque ha sido probado en este modelo de cáncer de ovario».

PROTEÍNA CLAVE

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Durante el desarrollo embrionario esta proteína es secretada por los tejidos de los embriones masculinos para prevenir la maduración del conducto de Müller, que de lo contrario daría lugar a los órganos reproductores femeninos. Patricia Donahoe, coordinadora del trabajo, lleva años estudiando el potencial de MIS para tratar el cáncer de ovario y otros tumores reproductivos se ha estudiado durante muchos años. Así por ejemplo se sabe MIS suprime el crecimiento del cáncer de ovario, tanto en animales como en líneas celulares humanas, por la orientación de las células madre de cáncer que sobreviven a la quimioterapia. Pero hasta ahora los métodos de producción de MIS eran incapaces de generar cantidades suficientes de proteínas de alta calidad para la prueba preclínica.

El estudio actual emplea una forma modificada del gen MIS, desarrollada por Pepin, para generar la proteína de mayor pureza y eficacia, y combina con el vector viral AAV9 aceptado para su entrega en la cavidad peritoneal, el lugar más común para la recurrencia de cáncer de ovario. La terapia se ensayó en las células tumorales obtenidas de líquido ascítico que se había acumulado en los abdómenes de varias pacientes con cáncer de ovario recurrente. Los experimentos iniciales confirmaron que estas células expresaban la proteína del receptor MIS, importaban marcadores que indican su identidad como células madre del cáncer, y que su crecimiento se inhibió in vitro gracias a MIS. Una sola inyección de MIS / AAV9 en la cavidad peritoneal de ratones elevó la expresión de MIS en múltiples tejidos por toda la cavidad abdominal y en los músculos adyacentes.

La eficacia de la técnica se probó también en los tumores de ratones inducidos mediante la implantación de células de cáncer de ovario procedentes de cinco pacientes diferentes y los investigadores comprobaron que se había producido una inhibición significativa de un mayor crecimiento de los tumores generados a partir de las células de tres de los cinco pacientes. Los análisis de muestras de tumores de más de 200 pacientes reveló que el 88% expresaba un cierto nivel del receptor de MIS.

«Dado que la respuesta a la terapia génica MIS no es la misma para todas las pacientes, será importante a seleccionar primeros los tumores de cada paciente para asegurar que responderán», explica Pepin. «Y a pesar de que aún no hemos identificado biomarcadores de la respuesta al tratamiento, si otros estudios confirman la susceptibilidad de los tumores quimiorresistentes a MIS, la terapia génica podría ser una vía para inhibir la recurrencia del tumor y aumentar la supervivencia del paciente».

SIN SÍNTOMAS

El cáncer de ovario no avisa, no tiene síntomas específicos,. Debido a la falta de síntomas fácilmente identificables que este tumor presenta, 8 de cada 10 casos de cáncer de ovario se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad, resulta fundamental que tanto los profesionales sanitarios como las mujeres sepan reconocer algunas ‘señales’ del cáncer de ovario.

Las alertas que deben llamar la atención para acudir al especialista son: dolor o molestias abdominales generales; flatulencia o sensación de plenitud, incluso después de una comida ligera; náuseas, diarrea, estreñimiento o micción frecuente; pérdida o aumento de peso inexplicado y de apetito; hemorragia vaginal anómala y cansancio inusual.

 

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