Las aulas se convierten así en los lugares idóneos para divulgar la importancia del medio ambiente, tanto a nivel teórico como práctico, a través del contacto con la naturaleza, ayudando a los niños a desarrollar actitudes y valores como la sensibilidad, la empatía o el respeto por los ecosistemas y animales.
De hecho, las salidas al campo y las visitas a las granjas escuelas fueron las actividades que más impactaron a los jóvenes españoles en su etapa escolar. Es por ello que se debe trabajar para convertir los espacios exteriores y el aire libre en aliados del proceso educativo, extremo que fomenta Naturaliza.
Fuente: Sogama





















