Cada año y desde hace 10, los MWC dan una sensación de dejá vu, algo así como “esto ya lo viví”. Pero lo bueno es que también hay cosas nuevas, además de un montón de móviles con las más geniales y las más inciertas funciones.
Hoteles, catalán, policías y huelga del metro
Que los hoteles se petan, eso es viejo y conocido, pasa todos los años, todo el mundo se queja y nada cambia bajo el sol de Barcelona. Que los catalanes hablan su propio idioma y hay veces en las que solo ellos entienden sus monólogos, tampoco tiene nada de novedoso y es un versito repetido.
Pero si nos referimos al tema de los idiomas, sería bueno recordar que estamos en España y la mayor parte de lo relacionado con el MWC comenzando por su nombre e incluyendo conferencias, presentaciones y eventos, está en inglés y de eso nadie se queja.

Si hablamos de policías, parece que se han multiplicado de tal manera que uno se pregunta ¿dónde están el resto del año? ¿Habrán contratado agentes “temporales”? ¿Se los habrán pedido prestados a todos los municipios circundantes? Un verdadero misterio.

Lo de la huelga del metro sí que ha sido un cambio de rutinas. La gente se ha tenido que levantar temprano para no perderse ni una conferencia, ni un evento; los taxistas están trabajando 25 horas por día y llenándose los bolsillos y se ve a multitud de trabajadores en los autobuses sentados junto a todo tipo de orientales, que hacen cien preguntas en plan manos juntas y sonrisa perpetua.

Los chinos y los famosos
Aparecen siempre por el MWC unas cuantas celebridades haciendo el paripé de las excelencias de los móviles de origen chino, rodeado cada uno de ellos o de ellas, de un montón de ejecutivos de las compañías ídem, todos muy simpáticos, gentiles y zalameros y festejándole hasta el más mínimo gesto; pero a la hora de la verdad, cuando suena el “Cógelo, cógelo”, echan mano de un Samsung, un iPhone o como mucho un LG. ¡Venga ya!
El único famoso que no se jactó de móvil chino, por ahora, es Lewis Hamilton actual campeón de F1, que al parecer estaba más preocupado por que los coches que se conducen solos, según él pudieran dejarlo sin trabajo, que de posar con los chicos de oriente.

Multitudes en todos lados
Todo está a tope y no hablamos solo del recinto que acoge al congreso, sino de TODO en Barcelona. Parece increíble pero la situación se repite donde uno vaya, ya sea la Sagrada Familia, los museos o los cientos de bares, pubs, restaurantes y cafeterías de la ciudad, en cualquier lugar hay que esperar para entrar. Y eso tampoco es nuevo.

En el único sitio en el que por razones obvias y explicadas párrafos arriba, se puede tener algo de tranquilidad y escapar de las multitudes que pululan por cada rincón de la ciudad, es por cierto: el metro de Barcelona.

Mark Zuckerberg: fotos, dichos y utopías
Ya es la tercera vez que viene al MWC y acapara los medios; en esta oportunidad, luego de practicar “running” por las calles de Barcelona con un señor de tez oscura y grandote a su lado, (por no decir un negro enorme, que después hay quienes se ofenden) fiel a su reto del 2016 de correr una milla por día (1.6 kilómetros), subió él mismo la foto para la posteridad al Facebook, por lo que sigue haciéndose aborrecer por los paparazzis.

Comió un montón de cosas ricas que los programas especializados se encargaron de detallar y como no podía ser de otra manera, entró a dar su conferencia de forma muy original; mientras todos los que aguardaban su presencia y sus palabras como agua de mayo tonteaban en masa con unas gafas de realidad virtual. Obviamente la foto correspondiente también la subió Mark a su cuenta del Face.

Cuando el púbico se percató de que el ponente empezaba la conferencia, éste se descolgó a hablar de la realidad virtual (otra vez???) y de las ventajas que esta podría dar a los usuarios de su compañía (Facebook).
El delirio llegó cuando las críticas del multimillonario se dirigieron a los “ricos” que quieren tener móviles 5G y se comprometió a llevar Internet a los países pobres que carecen de este medio. Para llorar de emoción. Esto sí que es originalidad.

¿Todo son innovaciones?
Como tantas veces, encontramos un montón de cosas que pueden ser nuevas (o están muy manidas pero disfrazadas de innovación) que en realidad no suman nada tecnológicamente.
Desde el recontra lanzamiento de la Realidad Virtual (y van…), los robots que hace tiempo que no convencen a nadie, unas cámaras muy básicas con tropecientos MP, las súper pantallas con curvaturas especiales que en realidad son planas y varias por el estilo.

Lo que si sería bueno es que al menos por esta vez y solo por romper la tradición, cuando finalice la presente edición del MWC no empecemos de nuevo con la cantinela habitual de todos los años, de que quizá y solo quizá, ésta haya sido la última vez que se pueda organizar dicha Conferencia. Seamos originales e innovadores.





















