Espacios verdes urbanos almacenan carbono como ecosistemas naturales y ayudan al clima en ciudades sostenibles y contra el CO2

Publicado el: 6 de abril de 2026 a las 14:15
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Espacios verdes urbanos almacenan carbono como ecosistemas naturales y ayudan al clima en ciudades sostenibles

El hallazgo de que los Espacios verdes urbanos almacenan carbono como ecosistemas naturales y ayudan al clima en ciudades sostenibles cambia el paradigma.

Las ciudades pueden ser clave contra el cambio climático.



Espacios verdes urbanos almacenan carbono como ecosistemas naturales y ayudan al clima en ciudades sostenibles

Un estudio en 27 ciudades españolas demuestra que los espacios verdes urbanos pueden actuar como sumideros de carbono clave

Los suelos urbanos funcionan como depósito natural de CO2, contribuyendo a reducir las emisiones. Este papel, antes ligado prácticamente en exclusiva a los ecosistemas naturales, también se reconoce ahora en los entornos urbanos.

Los análisis diferencian entre fracciones más inestables y otras de mayor duración. En las ciudades domina el carbono más persistente, que es capaz de almacenarse durante años, aunque las altas temperaturas limitan esta capacidad.



Los espacios verdes urbanos como parques, jardines, huertos comunitarios o incluso campos de golf tienen una capacidad de almacenamiento de carbono orgánico del suelo (SOC) comparable a la de ecosistemas naturales cercanos. Este descubrimiento se basa en el análisis de 133 espacios en 27 ciudades españolas.

Los resultados muestran una mediana de 2,26 kg de carbono por metro cuadrado, muy próxima a los 2,42 kg/m² de entornos naturales, lo que desmonta la idea de que solo los ecosistemas rurales capturan carbono de forma relevante.

Este hallazgo es clave porque las ciudades son el entorno de mayor crecimiento global, lo que convierte a los espacios verdes urbanos en una herramienta estratégica frente al cambio climático, ya que contribuyen al secuestro de carbono.

El papel del carbono del suelo urbano en la lucha contra el cambio climático

El carbono orgánico del suelo actúa como un sumidero natural de CO₂, ayudando a reducir gases de efecto invernadero en la atmósfera. Hasta ahora, este papel se atribuía principalmente a bosques, humedales y pastizales.

El estudio distingue entre carbono particulado (POC), más sensible a la gestión y carbono asociado a minerales (MAOC), más estable y persistente. En los espacios verdes urbanos predomina este último, lo que indica capacidad de almacenamiento a largo plazo.

Sin embargo, la temperatura urbana influye directamente: a mayor calor, menor capacidad de almacenamiento, lo que refuerza la necesidad de combatir el efecto isla de calor con más vegetación.

Diferencias entre parques, huertos urbanos y otros espacios verdes en ciudades

Los huertos urbanos y campos de golf presentan niveles de carbono similares a los ecosistemas naturales, gracias a prácticas como la fertilización, riego y aporte de materia orgánica.

En cambio, los parques urbanos y glorietas muestran valores entre un 45 % y un 60 % menores, debido al mantenimiento intensivo y la compactación del suelo.

Esto demuestra que la clave no es solo crear zonas verdes, sino aplicar una gestión ecológica del suelo urbano para maximizar su capacidad climática.

¿Qué ciudades lo hacen mejor en Europa en gestión de espacios verdes urbanos y carbono?

Ciudades como Copenhague integran infraestructura verde y suelos permeables, permitiendo almacenar carbono y gestionar el agua de forma eficiente.

En Ámsterdam y Rotterdam, los techos verdes y jardines urbanos aumentan la captura de carbono y mejoran la resiliencia climática. Por su parte, Berlín y París impulsan la renaturalización urbana, reduciendo superficies impermeables y aumentando la cobertura vegetal.

Claves para convertir los espacios verdes urbanos en grandes sumideros de carbono

El potencial depende de su gestión. Medidas como aumentar la cobertura vegetal, aplicar compost, reducir la compactación del suelo y limitar superficies impermeables son esenciales.

Evitar el sellado del suelo es fundamental, ya que el asfalto impide la acumulación de carbono y reduce la biodiversidad. Estas estrategias no solo reducen CO2, sino que mejoran la calidad del aire, reducen temperaturas y aumentan la resiliencia urbana.

Los Espacios verdes urbanos almacenan carbono como ecosistemas naturales y ayudan al clima en ciudades sostenibles, redefiniendo el papel de las ciudades.

Los huertos urbanos y las áreas gestionadas con aportes orgánicos presentan niveles elevados de carbono, similares a los de los espacios naturales. En cambio, los parques convencionales muestran cifras menores debido a los tratamientos intensivos que se implementan en los suelos.

El rendimiento de estos espacios depende de que se realice una adecuada gestión de los mismos. Incrementar su vegetación, evitar la compactación y reducir las superficies impermeables son acciones que permiten mejorar el almacenamiento del carbono a nivel urbano.

Imagen autor

Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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