Serbia está plantando ‘árboles líquidos’ con microalgas que capturan más CO2, producen oxígeno e incluyen puertos USB para cargar el móvil

Publicado el: 3 de abril de 2026 a las 15:47
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Árbol líquido LIQUID 3 en Belgrado con microalgas que capturan CO2 y banco con cargador USB.

En una calle de Belgrado hay un banco que no solo sirve para sentarse. Dentro lleva un depósito con agua y microalgas que hacen fotosíntesis y ayudan a reducir el CO₂ justo donde más se concentra, entre tráfico, edificios y poco espacio para plantar.

La idea suena casi a ciencia ficción, pero tiene nombre propio (LIQUID 3) y un objetivo muy concreto, aportar un “pulmón” extra en rincones urbanos donde un árbol no cabe o no aguanta. ¿Significa esto que las ciudades ya pueden olvidarse de plantar árboles? No, y esa es la parte importante.



Un “árbol” sin raíces en pleno centro

LIQUID 3 es un fotobiorreactor urbano (un depósito pensado para cultivar microalgas con luz) diseñado en el Instituto de Investigación Multidisciplinar de la Universidad de Belgrado. La primera instalación se colocó en la calle Makedonska, delante del municipio de Stari Grad, y se presentó en septiembre de 2021 con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Serbia.

El planteamiento es sencillo de explicar y muy llamativo de ver. Se trata de un tanque de unos 600 litros de agua con microalgas que absorben CO₂ y liberan oxígeno como parte del proceso de fotosíntesis, y el aire se introduce en el agua con una pequeña bomba.



Por qué las microalgas pueden capturar tanto CO₂

La ventaja de las microalgas no es un eslogan, tiene base en cómo funcionan estos organismos. Revisiones científicas sobre captura de CO₂ con microalgas señalan que, por su rápido crecimiento, pueden alcanzar tasas de fijación de carbono entre 10 y 50 veces superiores a las de plantas terrestres en condiciones adecuadas.

Dicho de forma simple, una microalga es como una “planta en miniatura” sin raíces, tronco ni hojas. Al no tener esas partes que consumen energía, puede dedicar más recursos a crecer y a convertir CO₂ en biomasa, y eso mejora su eficiencia frente a muchas plantas terrestres.

En LIQUID 3 se emplean microalgas de agua dulce presentes en estanques y lagos de Serbia, capaces de crecer con agua del grifo y resistentes a temperaturas altas y bajas, según explica el PNUD. Y para ponerlo en números, sus autores comparan la capacidad del módulo con “dos árboles de 10 años” o con unos 200 metros cuadrados de césped.

Un banco que también “trabaja” de noche

Una de las claves del proyecto es que no se limita a un tanque. La instalación se diseñó como banco público, incorpora puertos de carga para móviles y usa un panel solar para alimentar el sistema y la iluminación nocturna, algo que el propio municipio resumió así, “The project is designed to be multifunctional”.

Y hay otro detalle que dice mucho sobre cómo se comunican hoy las soluciones verdes. En 2023, el “Liquid Tree” se hizo viral y saltó a medios internacionales, en buena parte por esa mezcla de biotecnología y objeto cotidiano que cualquiera reconoce en la calle.

Mantenimiento y coste, la parte menos vistosa

Aunque la instalación se presenta como un sistema de mantenimiento relativamente sencillo, no es magia. El PNUD explica que, aproximadamente cada mes y medio, se retira la biomasa generada por el crecimiento de las algas y se repone agua y minerales, con la idea de que esa biomasa pueda usarse como fertilizante.

Otros reportajes sobre el proyecto describen tareas más frecuentes, como cambios de gran parte del agua y retirada de biomasa de forma mensual. La lectura aquí es clara, el “cómo se opera” pesa tanto como la tecnología, sobre todo si se quiere instalar más unidades.

Y hablando de costes, el portal del PNUD asociado a la transición verde en Serbia muestra un valor de referencia de 58.000 dólares para LIQUID3. Además, los estudios sobre sistemas con microalgas recuerdan que la eficacia real también depende del diseño, del consumo energético y de la operación diaria, no solo del potencial biológico.

Lo que puede aportar y lo que no

El PNUD resume bien el punto de partida, en Serbia más de la mitad de la población vive en asentamientos urbanos y falta suelo disponible para crear nuevas zonas verdes. A escala global, la propia agencia recuerda que las ciudades pueden concentrar una parte muy alta de las emisiones de CO₂, ligadas a tráfico y a calefacción y refrigeración de edificios.

En la práctica, LIQUID 3 apunta a esos “bolsillos” urbanos donde entre asfalto y tráfico es difícil plantar, y aún más difícil mantener vivo un árbol joven. Sus autores lo dicen sin rodeos, “Our goal is not to replace forests”, sino rellenar huecos donde un árbol no llega por falta de espacio o por contaminación extrema.

Por eso conviene no perder la brújula. Un tanque con microalgas no aporta sombra, biodiversidad ni frescor como un árbol, y tampoco sustituye medidas de fondo como movilidad más limpia o edificios eficientes. Puede ser una ayuda puntual, pero el aire se limpia de verdad cuando emitimos menos, y eso cuenta.

El comunicado oficial está publicado en PNUD.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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