El ayuno intermitente no es más efectivo para adelgazar que la dieta tradicional

Publicado el: 24 de febrero de 2026 a las 12:21
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El ayuno intermitente no es más efectivo para adelgazar que dieta tradicional

El ayuno intermitente no es más efectivo para adelgazar, pese a su enorme popularidad y a los supuestos beneficios metabólicos que inundan redes sociales y foros de bienestar. La mayor revisión científica realizada hasta ahora concluye que esta práctica no supera a las dietas tradicionales ni a los cambios saludables de estilo de vida.

El metaanálisis del Sistema Cochrane, que analizó 22 estudios con casi 2.000 adultos durante un año, muestra que la pérdida de peso es moderada y similar a la obtenida con asesoramiento dietético convencional. La evidencia, por ahora, no justifica el entusiasmo.



El ayuno intermitente propone alternar periodos de ingesta con periodos de ayuno, como el método 16:8 o el esquema 5:2. Muchas personas lo encuentran atractivo porque simplifica la planificación de comidas y, en algunos casos, reduce de forma espontánea la cantidad de calorías consumidas.

Sin embargo, cuando se comparan grupos que siguen ayuno intermitente con otros que realizan una dieta tradicional equilibrada con restricción calórica diaria, los resultados en pérdida de peso suelen ser similares a medio y largo plazo.



El ayuno intermitente no es más efectivo para adelgazar según la mayor revisión científica

La mayor revisión científica hasta la fecha desmonta el entusiasmo en redes sociales y concluye que no supera a las dietas convencionales.

El ayuno intermitente no está a la altura de su fama para perder peso. La mayor revisión de la evidencia científica llevada a cabo hasta la fecha sobre esta práctica, muy popularizada en las redes sociales por sus «beneficios metabólicos», indica que no es más efectiva que hacer dieta o llevar una vida saludable.

El metaanálisis que publica este lunes el Sistema Cochrane ha incluido 22 estudios sobre el ayuno intermitente, con casi 1.995 participantes adultos de Norteamérica, Europa, China, Australia y Sudamérica a los que se hizo un seguimiento durante 12 meses.

La revisión evalúa las diversas modalidades de ayuno intermitente, incluyendo la restricción de alimentación en días alternos, el ayuno periódico y la alimentación limitada por intervalos de tiempo.

Los investigadores, entre ellos Eva Madrid, del Institut de Recerca Sant Pau de Barcelona, comparan el ayuno intermitente con los consejos alimentarios tradicionales para no engordar y con qué ocurre cuando no hay ninguna intervención.

Resultados similares a dieta tradicional y hábitos saludables

Sus conclusiones apuntan a que el ayuno intermitente no resulta especialmente eficaz para la pérdida de peso en adultos con obesidad o sobrepeso, los cuales mostraron una pérdida de peso moderada con esta práctica.

Además, los autores tampoco aprecian ninguna diferencia significativa respecto al asesoramiento dietético habitual o a la mejora en los hábitos de salud.

«El ayuno intermitente podría ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales hacia esta práctica», señala uno de los autores de la revisión, Luis Garegnani, investigador en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Los investigadores reconocen que aún hay pocos estudios que hayan estudiado el impacto del ayuno intermitente a largo plazo.

Teniendo en cuenta que la obesidad es, precisamente, una enfermedad a largo plazo, eso dificulta que el ayuno intermitente tenga un respaldo científico fuerte, al menos de momento, como para ser recomendada clínicamente, señalan.

La mayoría de los estudios incluidos reclutaron predominantemente a poblaciones blancas en países de ingresos altos. Por ello, los autores advierten de que sus resultados podrían dar pistas, pero que no se pueden extrapolar a toda la población, ya que podrían variar según el sexo, la edad, el origen étnico, el estado de la enfermedad o los trastornos o conductas alimentarios subyacentes.

«Con la evidencia actual disponible, es difícil hacer una recomendación general. Los médicos deberán adoptar un enfoque individualizado para cada caso a la hora de asesorar a adultos con sobrepeso para adelgazar», señala Eva Madrid.

La obesidad requiere estrategias personalizadas

Los investigadores reconocen que aún hay pocos estudios que hayan estudiado el impacto del ayuno intermitente a largo plazo.

La obesidad es un problema importante de salud pública que se ha convertido en una de las principales causas de muerte en los países de ingresos altos. Según la OMS, 2.500 millones de habitantes de países ricos sufrían sobrepeso en 2022, y de ellos 890 millones padecían obesidad.

«Estamos ante una revisión rigurosa. Sin embargo, la calidad de muchos estudios es limitada y el seguimiento es corto, por tanto no es la última palabra», señala Ana Belén Crujeiras, jefa de Epigenómica en el grupo de Endocrinología y Nutrición del Instituto de Investigación en Salud de Santiago de Compostela (IDIS), en una reacción recogida por Science Media Centre.

Crujeiras explica que si el ayuno intermitente está bien hecho se crea una situación de cetosis nutricional que puede conferir beneficios para la salud, ya que las moléculas cetónicas tienen propiedades antioxidantes, y antiinflamatorias.

«Se ha observado que este estado de cetosis nutricional se asocia con mejor bienestar y calidad de vida«, apunta.

No obstante, la investigadora incide en que la obesidad es una enfermedad crónica, y en que su tratamiento debe ser personalizado y siempre bajo prescripción de un profesional de la nutrición o la endocrinología.

«A unas personas les funcionan unas estrategias terapéuticas y a otras, otras, depende de su estilo de vida, sus gustos personales y su perfil molecular y fisiológico«, concluye.

Por ello, los profesionales de la nutrición recomiendan elegir el enfoque alimentario que mejor se adapte al estilo de vida, preferencias y estado de salud de cada persona. Más allá del método concreto, mantener hábitos saludables, practicar actividad física con regularidad y evitar el exceso de ultraprocesados continúa siendo la estrategia más respaldada por la evidencia científica para adelgazar y mejorar la salud metabólica. Seguir leyendo en VIDA SALUDABLE.

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