Los centros de recuperación de fauna silvestre como parte de las políticas de conservación de España y Portugal para reforzar la protección de la biodiversidad.
Esta es una de las principales conclusiones del congreso organizado por GREFA con motivo de su 45 aniversario, que reunió a más de 150 asistentes entre el 22 y el 24 de octubre en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.
El encuentro congregó a especialistas para abordar la rehabilitación de animales, la cría en cautividad, la reintroducción de especies y la educación ambiental. Los participantes reclamaron mejorar la coordinación entre centros, compartir datos y unificar criterios, «de esta manera podremos mejorar nuestra contribución a la investigación y la vigilancia ambiental».
La península ibérica cuenta con unos 65 centros de recuperación de fauna que tienen por delante el reto de una demanda que cada vez va más en aumento y requiere más atención.
El congreso también destacó el papel de estos centros en el enfoque «Una sola salud», que relaciona la salud humana, animal y ambiental. GREFA apuesta por celebrar encuentros periódicos y reforzar la presencia de estas instalaciones en las políticas de conservación autonómicas y nacionales.
La demanda de los centros de recuperación de la fauna
Medio centenar de expertos y expertas en la conservación de la fauna silvestre han participado en el Congreso de Centros de Recuperación de España y Portugal, organizado por GREFA con motivo de su 45 aniversario. El objetivo de este Congreso, que ha tenido lugar del 22 al 24 de octubre en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, y al que han asistido más de 150 personas.
El objetivo del Congreso ha sido resaltar el papel esencial de estos centros en la conservación de la biodiversidad y la protección de la salud. Durante el mismo, los participantes han coincidido en la necesidad de establecer mecanismos de colaboración y coordinación que permitan mejorar su capacidad de respuesta, en un contexto ante la creciente demanda social y las amenazas para la fauna y los ecosistemas, y contribuir como observadores ambientales y animales al enfoque ‘One Health’ (Una sola salud).
GREFA afirma que “la importancia de los centros de recuperación de fauna va mucho más allá de la parte clínica: tienen una dimensión social, de conservación, biológica, comunicativa… que hace necesaria su integración en las estrategias nacionales y autonómicas de conservación. Por ello, es preciso que estas reuniones tengan una periodicidad, así como unificar criterios y aglutinar y compartir los datos que manejan”.
El Congreso ha contado con la presencia de Fernando Magdaleno Mas, (Subdirector General de Biodiversidad Terrestre y Marina del MITECO); Consuelo Serres Dalmau (Decana de la Facultad de Veterinaria de la UCM); Rafael García González (Viceconsejero de Medioambiente de la Comunidad de Madrid) y José Luis Saez Llorente (Subdirector General de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
A lo largo de estas jornadas se ha hablado de la evolución de estos centros desde 1981, – fecha en la que se creó GREFA- hasta ahora, así como de la labor que realizan en el ámbito de la conservación de la naturaleza, reintroducción de especies, cría en cautividad, investigación clínica, veterinaria, rehabilitación, educación ambiental… tanto en España como en Portugal.
El Congreso concluyó con una visita guiada a las instalaciones de GREFA en Majadahonda (Madrid), para conocer de primera mano la labor que desarrolla esta ONG pionera en la conservación de la fauna, desde hace 45 años.
En la Península Ibérica existen unos 65 centros de recuperación (50 de ellos en España), por los que pasan cada año decenas de miles de animales, en su gran mayoría silvestres, aunque algunos de ellos atienden también a especies exóticas.
Solo GREFA ha registrado 8.600 ingresos en lo que va de año y prevé alcanzar la cifra récord de 9.000 este 2026.
La conexión entre conservación y salud tiene una dimensión concreta: según la Organización Mundial de la Salud, más del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes notificadas en el mundo procede de animales silvestres o domésticos. La OMS subraya que afrontar estos riesgos requiere colaboración entre sectores. En ese marco, compartir los hallazgos clínicos y ambientales de los centros de recuperación puede ampliar el conocimiento sobre las amenazas que afectan a la fauna y aportar información útil para una vigilancia coordinada.













