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domingo, enero 29, 2023

El algodón, la India y los transgénicos

En la India el 86% de los campesinos tienen menos de 2 hectáreas de tierra. 65% sólo dependen de la lluvia para el riego. Millones de agricultores viven exclusivamente de la venta de su algodón (el comercio internacional de algodón suma en valor una cifra aproximada al de arroz, unos 12.000 millones de dólares). El salario medio de un obrero del campo es de 50 rupias al día, es decir 0,90 euros. El 77% de la población vive con menos de 20 rupias al día, unos 40 céntimos de euro. Ésta es la miserable situación que aprovechan las empresas que prometen riqueza a quienes siembran sus transgénicos.

Pero, ¿cual es la realidad de los transgénicos? ¿Se cumplen las promesas de productividad? Una vez más hemos demostrado no solamente que esto es mentira, que nos engañan, sino que el modelo ecológico es más resistente a los impactos climáticos, más productivo en términos netos, mas biodiverso. Desde Greenpeace acabamos de presentar el informe “Recolección del algodón: la elección entre el algodón ecológico y el transgénico para el campesinado en el sur de la India”. En él se demuestran mayores beneficios económicos para quienes cultivan algodón ecológico frente a quienes cultivan transgénico.

En la India el coste de producir algodón transgénico duplica al ecológico. Así de claro. La necesidad de utilizar numerosos productos químicos vinculados al cultivo del algodón transgénico insecticida Bt incrementa los costes para el agricultor, lo que provoca considerables y crónicos endeudamientos (desde la entrada del algodón transgénico, los agricultores que han optado por estos peligrosos cultivos utilizan hasta 26 pesticidas). En años secos la cosecha ecológica es superior a la transgénica por su mayor adaptación, por lo que los ingresos netos de la cosecha ecológica duplican a los del transgénico. En años húmedos no es significativamente superior la producción del transgénico.

Cientos de miles de agricultores acaban desesperados. Según datos del Gobierno de la India, entre 1997 y 2008 se suicidaron 200.000 agricultores y la cifra va en aumento. El motivo principal son las inmensas deudas. Una gran parte coinciden con las regiones en que se cultiva algodón Bt.

Y aún así las empresas y los gobiernos quieren seguir inundándonos de transgénicos. En la India como en España la mayoría de la población agraria y urbana dice NO a los transgénicos. Súmate a nuestro clamor.

Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de Transgénicos de Greenpeace.

M.Prieto/A.Vida Sana – Greenpeace

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