La alimentación orgánica ha alcanzado ya también un importante auge en México, por lo que incluso encontramos carnes con sellos donde se indica que proviene de ganado alimentado principalmente con pastos, así como empaques de huevo con etiquetas donde se indica que las gallinas se nutrieron con semillas ricas en Omega 3, como las de girasol.
Y es que de esta manera se pretende revertir el contenido de grasas que incide directamente para que el organismo humano desarrolle altos niveles de colesterol y triglicéridos, que pueden llevar a enfermedades como hipertensión y otras cardiovasculares.
Acorde a investigaciones de la Universidad de California, la carne de animales alimentados a pasto contiene menos grasa y más ácidos grasos como omega 3, además de estar libres de hormonas y otros aditivos, en comparación con las reses alimentadas con grano.
El estudio refiere quye, además, este tipo de productos alimenticios ayudan al medio ambiente, pues los alimentos procesados utilizan mucho empaque, que termina en los vertederos de basura.
Además, los alimentos convencionales «viajan» unas 1,500 millas. El comprar en mercados locales ahorra en costos de combustible, ayuda a evitar la contaminación del aire y apoya la comunidad de granjeros.
Pero sobre todo es postivo para las personas, pues los alimentos frescos ayudan a mantenerte en un peso saludable. Un 41% de las calorías en tu dieta proviene de azúcar, aceites y grasas añadidas ngredientes comunes en los alimentos procesados, según reportes de USDA. Los productos frescos también contienen menos preservativos, los que han sido vinculados a migrañas y otros males, esto con el plus de que saben mejor y contienen mayor cantidad de nutrientes.





















