Alemania, uno de los principales consumidores de productos biológicos, ofrece oportunidades de crecimiento para el vino ecológico, como el español, ya que, según estimaciones publicadas en revistas especializadas, el vino bio alemán sólo satisface el 15 por ciento de la demanda total alemana.
Así se desprende del último estudio del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) sobre «El mercado del vino ecológico en Alemania», en el que asegura que existe una tendencia positiva del consumo de vino ecológico en Alemania, con unos consumidores con una mayor predisposición al gasto para productos bio.
Precisa, no obstante, que no se puede determinar el tamaño de mercado para este sector puesto que, al no constituir el vino ecológico una partida arancelaria diferenciada, no se pueden obtener datos de importaciones o exportaciones.
Aún así, reconoce que el «vino elaborado a base de uva procedente de agricultura ecológica», como debe rezar en la etiqueta, tiene potencial de crecimiento.
El vino ecológico está en auge y a prueba de crisis, según BioFach, la feria internacional más importante de productos ecológicos y así lo demuestra el crecimiento que ha experimentado la superficie vitícola ecológica en todo el mundo.
Desde 1998 la superficie de viñedo ecológico mundial ha seguido una tendencia claramente creciente, y en diez años la superficie se ha incrementado un 189 por ciento, al pasar de algo más de 51.000 hectáreas a casi 148.000 hectáreas en 2008.
España, con la extensión de viñedo más grande del mundo (1,2 millones de hectáreas) ocupa, sin embargo, la segunda posición en el ránking de cultivo de vides ecológicas, con unas 31.000 hectáreas, por detrás de Italia, con más de 40.000 hectáreas, y por delante de Francia, con cerca de 28.000 hectáreas.
Además, pasa a tercera posición si se tiene en cuenta el porcentaje que supone el viñedo ecológico sobre el total, ya que la clara apuesta realizada tanto en Italia como en Francia por este tipo de cultivo, si se tiene también en cuenta las hectáreas de viñedo convencional que están en proceso de pasar a bio, no auguran grandes cambios en el futuro.
Por su parte, Alemania se ha constituido como el mercado objetivo y principal de las exportaciones de vino ecológico de estos tres países, sobre todo si se tiene en cuenta que su producción únicamente satisface el 15 por ciento de la demanda general de este tipo de vinos.
Según el informe del ICEX, España puede aprovechar esta posibilidad de crecimiento y para ello las bodegas deben tener en cuenta que la distribución del vino ecológico se realiza a través del comercio mayorista, el minorista especializado en ecológicos -incluye también el canal discount de alimentos bio- y el minorista de alimentación tradicional con oferta en productos orgánicos.
Además, en los últimos años, se constata la disposición de los consumidores a pagar un mayor precio por los vinos «eco» siempre que estos sean de calidad, aunque su entrada masiva en los lineales de la gran distribución harán caer las cotizaciones a medio plazo.
Los profesionales del sector afirman que no hay que perjudicar el gran potencial de los vinos bio, así como la percepción del mismo, ya que los clientes del comercio especializado de vino ecológico estarían dispuestos a pagar entre 7 y 15 euros por botella en función de la calidad.
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