Retos de Europa en la COP21

Por su parte, la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Valvanera Ulargui, ha precisado el calendario de la negociación.

La negociación de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático (COP21) de la ONU que comenzará en París el próximo 30 de noviembre será «muy complicada» y los principales «escollos» pasan por lograr que este acuerdo para limitar el aumento de la temperatura del planeta a 2 grados centígrados sea «jurídicamente vinculante», que incluya «a todos» y que sus objetivos sean «revisables» cada cinco años.

Ese es el punto de partida para España y su posición dentro de la Unión Europea, según ha explicado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Pablo Saavedra, en un encuentro con medios de comunicación para explicar las negociaciones que tendrán lugar en la Cumbre del Clima de París.

Saavedra ha asegurado que la UE va «con muchas expectativas que hay que gestionar con mucha cautela» y con «el mayor nivel de ambición» mundial planteado, ya que ha puesto sobre la mesa el compromiso de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 40 por ciento en 2030, aumentar la eficiencia energética un 20 por ciento y las energías renovables un 27 por ciento. El peso de las emisiones del conjunto de la UE a nivel mundial supone entorno al 8 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta.

Sin embargo, pese a los «fracasos pasados» el contexto actual, en su opinión es «favorable», tras la «contundencia» de la ciencia y los informes del Panel de Expertos de la ONU en Cambio Climático (IPCC) que «no dejan dudas» sobre que el calentamiento del planeta está provocado por el ser humano y también, porque la opinión pública se ha concienciado sobre la concreción y gravedad del problema.

También ha observado como avances en el contexto previo a la COP21 el consenso actual de que es preciso avanzar en una economía baja en carbono, por ejemplo por parte del G-77 y del G-20 o las opiniones expresadas por el Papa en la encíclica Laudato Si o del Dalai Lama y otros creadores de opinión no políticos.

El secretario de Estado ha precisado que lo cierto es que 177 países que representan el 95 por ciento de las emisiones han presentado sus compromisos «voluntarios», pero la suma de éstos solo sería capaz de limitar el aumento de la temperatura global en 2,7 grados centígrados, cuando el objetivo «irrenunciable» son 2 grados centígrados. «Es insuficiente. La ambición debe ser mayor, pero de entrada ya hemos reducido a la mitad el calentamiento que el IPPC apunta si no se hace nada, que sería un aumento de 4 a 5 grados centígrados», ha comentado.

Por eso, ha insistido que el acuerdo de París deberá ser «jurídicamente vinculante en forma de protocolo y no de mera declaración de intenciones y que refleje los objetivos de reducción de las emisiones de todos los países, especialmente de las grandes economías. Además, es preciso que se tomen decisiones para desarrollar los detalles del acuerdo antes de su entrada en vigor en 2020.

LÍNEAS ROJAS

«La Unión Europea dice que lo fundamental es que todos los países contribuyamos y que además se alcancen unos niveles mínimos de ambición», ha insistido Saavedra que ha explicado que para los Veintiocho el techo máximo de sus emisiones será 2020 y a partir de ahí se deberá empezar a reducir «cuanto antes».

En este marco, ha señalado también que para la Unión Europea es «muy importante» que el texto incluya una revisión de los objetivos marcados y que estos incluso se revisen en 2018, dos años antes de que se ponga en marcha y con la idea de aumentar la ambición. «París es el punto de partida», ha defendido.

El secretario de Estado ha admitido que otro de los «escollos» es la posición de Estados Unidos y de China, que no quieren que el acuerdo sea «vinculante», pero a este respecto, ha subrayado que para la Unión Europea eso es «una línea roja», aunque la forma jurídica para que sea vinculante y dinámica es amplia. Del mismo modo, ha valorado el «salto muy importante» de China en esta materia, porque está defendiendo compromisos ambiciosos y, de momento parece que apoya que estos sean jurídicamente vinculantes.

Por otro lado, ha dicho que durante la COP habrá que «limar las diferencias» entre los países en desarrollo y los desarrollados, así como aspectos de la financiación de los segundos a los primeros. También está pendiente por concretar la transparencia en los objetivos y su cumplimiento.

En todo caso, ha manifestado que la «línea que no se debe cruzar» es la del objetivo de 2 grados centígrados sin dejar de aspirar a 1,5 grados centígrados de aumento de la temperatura global al final de siglo.

«Si París fracasa o si es un éxito, el día 12 (se prevé que la cumbre termine el 11 de diciembre) habrá que seguir trabajando», ha apostillado Saavedra que cree el hecho de que con anterioridad se hayan producido fracasos en este ámbito como el de la cumbre de Copenhague en 2009, puede suponer una «fortaleza» de cara a la cita francesa porque los países saben que no se pueden permitir un fracaso más.

AGENDA DE NEGOCIACIÓN

Por su parte, la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Valvanera Ulargui, ha precisado el calendario de la negociación. En concreto, ha indicado que el texto de negociación actual consta de 51 hojas «llenas de corchetes por negociar» que comenzarán a estudiarse este mismo domingo en una reunión convocada por Francia con todos los jefes de delegación. Para ello, las delegaciones se trasladarán a la capital francesa este fin de semana.

El lunes, ese texto será lanzado en la sesión inaugural y se pretende que el mismo martes ese texto sea «limpiado» para tener un nuevo borrador de acuerdo. Ya el día 5 de diciembre el texto más o menos «limpio» será presentado a los ministros.

En la segunda semana, el 7 de diciembre comenzarán las negociaciones del tramo ministerial y declaraciones de alto nivel y las consultas informales del acuerdo, de modo que el día 9 ya se habrá concretado el texto definitivo con decisiones concretas del acuerdo de París que serán adoptadas y acordadas, una vez revisado el texto por lingüistas y juristas, el viernes 11 de diciembre en la sesión plenaria final.

De forma paralela, la delegación española mantendrá actos de coordinación comunitaria, en la que se discutirán los principales temas sobre la mesa de la negociación y se ofrecerá una reunión explicativa con las empresas, ONG, comunidades autónomas y medios de comunicación que participan en la COP21.

Otros de los actos de España en el marco de la Cumbre serán la presentación de la iniciativa ‘4×1000’ sobre seguridad alimentaria y clima el 1 de diciembre; el Acto de los Contribuyentes al Fondo de Adaptación, el martes 8 de diciembre; un evento paralelo ese mismo día sobre cooperación al desarrollo con América Latina sobre desarrollo de economía baja en carbono y estrategias de adaptación al cambio climático en la región.

Finalmente, el miércoles 9 se celebrará la reunión del Green Growth Group y una reunión ministerial sobre la Red Iberoamericana de Oficinas de Cambio Climático, así como una recepción en la Embajada de España.

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