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viernes, febrero 3, 2023

El peligroso aire asturiano

Cada vez es más evidente que la contaminación atmosférica incide en la aparición y agravamiento de enfermedades respiratorias, así como otras asociadas, como las vasculares y cánceres. La Comisión Europea calcula que la contaminación atmosférica provoca en la UE unas 370.000 muertes prematuras anuales, 16.000 de ellas en España, una gran parte de ellas en Asturias. A pesar de ser la contaminación una competencia del Principado y de los Ayuntamientos, a pesa de ser de un problema de primera magnitud que debería ser prioritario para cualquier administración preocupada por la salud de los ciudadanos, vemos como todos los años se superan los niveles de contaminación sin que se tomen medida alguna para paliar estos graves problemas y están previstas mas instalaciones contaminantes en estos entornos.

En mayo de 2008 entró  en vigor una nueva Directiva europea, la 2008/50/CE, que reúne las normas de todas las anteriores y las actualiza conforme a la experiencia adquirida en los últimos años. De esta última Directiva resulta llamativo que para las PM10 establece valores límites superiores a los recomendados por la OMS y que eran los que se habrían exigido de haber entrado en vigor la fase II prevista en la anterior legislación, pero no se atrevieron ante los importantes incumplimientos de muchos países.

– Partículas en suspensión (PM10)

El término “partículas en suspensión” abarca un amplio espectro de sustancias orgánicas o inorgánicas, dispersas en el aire, procedentes de fuentes naturales y artificiales.

Un gran número de estudios epidemiológicos evidencian los graves efectos sobre la salud de la exposición a la contaminación por partículas. Dichos estudios muestran que la contaminación por partículas está relacionada con: incrementos en la mortalidad total, mortalidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, mortalidad por cáncer de pulmón e ingresos hospitalarios por afecciones respiratorias y cardiovasculares. Estudios sobre efectos a largo plazo han estimado que la exposición a partículas en suspensión puede reducir la esperanza de vida entre varios meses y dos años.

La legislación establece dos tipos de valores límite para las partículas en suspensión (PM10), un valor límite a corto plazo, el valor límite diario, y un valor límite a largo plazo, el valor límite anual. El valor límite diario se define del siguiente modo: no se debe superar más de 35 días al año el valor medio diario de 50 microgramos/metro cúbico (μg/m3) de PM10
 

En cuanto al valor límite anual, la legislación establece que desde 2005 el valor medio anual de PM10 no debe exceder los 40 μg/m3. La Directiva 1999/30/CE, preveía además una segunda fase en la que el valor límite anual se reduciría hasta los 20 μg/m3, que es el valor límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para una adecuada protección de la salud humana. Sin embargo, tras la revisión de la directiva realizada en el Parlamento Europeo a finales de 2007 se acordó no reducir este límite legal, por presiones de los Estados con dificultades para cumplirlo.

En Asturias todas las poblaciones tienen medias superiores al valor recomendado por la OMS y se superan los 35 días en los caso de;  Avilés (322 días al año) Lugones (168 días) Oviedo (130 días), Gijón (104 días), Langreo (54 días), Mieres (52 días)
 

– Dióxido de nitrógeno (NO2)

El NO2 presente en el aire de las ciudades proviene mayormente de la oxidación del óxido de nitrógeno (NO) cuya fuente principal son las emisiones originadas por los automóviles. A la hora de considerar los efectos del NO2 sobre la salud se deben tener en cuenta no sólo los efectos directos que provoca, sino también su condición de marcador de la contaminación debida al tráfico (que genera muchos otros contaminantes nocivos para la salud) y su condición de precursor de otros contaminantes importantes.  

Los óxidos de nitrógeno (NOx) son en general muy reactivos y al inhalarse afectan al tracto respiratorio. El NO2 afecta a los tramos más profundos de los pulmones, inhibiendo algunas funciones de los mismos, como la respuesta inmunológica, disminuyendo la resistencia a las infecciones. Los niños y asmáticos son los más afectados por exposición a concentraciones agudas de NO2. Asimismo, la exposición crónica a bajas concentraciones de NO2 se ha asociado con un incremento en las enfermedades respiratorias crónicas, el envejecimiento prematuro del pulmón y con la disminución de su capacidad funcional.  

En relación con el NO2, el valor límite anual establecido por la legislación vigente para 2009 estaba fijado en 42 μg/m3. Además, dicho límite legal será más estricto en 2010, 40 μg/m3, considerado el valor máximo compatible con una adecuada protección de la salud
 

En Asturias todas las poblaciones tienen medias muy elevada y  próximas al limite de protección para la salud,  en los caso de;   Lugones (41 media) Oviedo (38 medía), Gijón (36 medía).

       Asistimos a una situación extremadamente negativa que no tiene visos de mejorar a corto plazo, viendo las amenazas de más instalaciones contaminantes previstas en la proximidad de entornos urbanos, la peligrosísima súper-incineradora de Cogersa (pasa por ser la mayor fuente de contaminantes de dioxinas y furanos, sustancias con efectos oncológicos), 7 nuevos grupos Térmicos de gas (1 Soto Ribera, Pereda, 2 Nubledo, 2 Musel, Trubia, 2 Langreo).

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