BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO2 al año gracias al cambio hacia la bicicleta compartida. BiciMAD, el sistema de bicicleta pública de Madrid, ha logrado un impacto significativo en la lucha contra el cambio climático y la mejora de la calidad del aire en la ciudad.
Gracias a su implementación y a la creciente adopción por parte de los usuarios, se ha evitado la emisión de aproximadamente 1.400 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año. Este logro no solo refleja los beneficios medioambientales de promover el uso de la bicicleta en lugar del vehículo motorizado, sino que también subraya el papel crucial de las políticas de movilidad sostenible en las ciudades modernas.
La movilidad urbana ha sido uno de los principales focos de atención en la lucha contra el cambio climático. Las ciudades, con su alta densidad de población y tráfico vehicular, contribuyen significativamente a las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Promover alternativas sostenibles, como la bicicleta compartida, es fundamental para reducir la huella de carbono de las áreas urbanas. En este contexto, BiciMAD ha sido un ejemplo de éxito, demostrando cómo la inversión en infraestructura y en campañas de sensibilización puede transformar los hábitos de movilidad de los ciudadanos.
BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO2 al año
BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO2 al año, según una investigación desarrollada por el Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). El estudio concluye que el sistema municipal de bicicletas eléctricas compartidas genera un balance climático claramente positivo gracias a la sustitución de desplazamientos que antes se realizaban en vehículos privados.
Se trata del primer análisis que evalúa el impacto ambiental completo de BiciMAD mediante una metodología de análisis de ciclo de vida, teniendo en cuenta no solo el uso de las bicicletas, sino también su fabricación, mantenimiento, recarga, logística y reciclaje.
BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO2 al año con un balance ambiental positivo
BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO2 al año gracias a la reducción de emisiones derivada del cambio de hábitos de movilidad de miles de usuarios en Madrid.
El estudio estima que el sistema emite únicamente 29 gramos de CO₂ equivalente por pasajero-kilómetro, una cifra inferior a la registrada en numerosos sistemas internacionales de bicicletas eléctricas compartidas analizados previamente por la comunidad científica.
Cuando se considera el efecto de sustitución del coche privado por la bicicleta eléctrica, el balance mejora aún más y alcanza una reducción neta de 36 gramos de CO₂ equivalente por pasajero-kilómetro, lo que confirma el impacto positivo del servicio sobre la calidad ambiental de la ciudad.
El análisis estudia todo el ciclo de vida del sistema
La investigación no se limita a medir las emisiones durante el uso de las bicicletas, sino que examina todas las fases de su existencia.
Los investigadores evaluaron la fabricación de las bicicletas, las baterías, las estaciones, las infraestructuras de recarga, el consumo eléctrico, las operaciones de mantenimiento, la redistribución de bicicletas y el tratamiento final de los equipos una vez concluye su vida útil.
Actualmente, BiciMAD dispone de una red formada por 8.015 bicicletas eléctricas y 635 estaciones, distribuidas por distintos barrios de la capital.
La logística y las infraestructuras concentran la mayor parte de las emisiones
La investigación no se limita a medir las emisiones durante el uso de las bicicletas, sino que examina todas las fases de su existencia.
Uno de los resultados más relevantes del estudio es que las principales emisiones del sistema no proceden del uso de las bicicletas eléctricas.
Los investigadores concluyen que el mayor impacto ambiental está asociado a la fabricación de las infraestructuras y a las operaciones logísticas necesarias para redistribuir las bicicletas y garantizar su disponibilidad.
Este hallazgo permite identificar nuevas oportunidades para reducir todavía más la huella de carbono del servicio mediante mejoras en la gestión y en los procesos de mantenimiento.
Las estaciones fijas ofrecen ventajas frente a otros modelos
El trabajo también compara el funcionamiento de BiciMAD con otros sistemas internacionales de bicicletas compartidas.
Según los investigadores, los modelos con estaciones fijas presentan una ventaja ambiental respecto a los sistemas free-floating, donde las bicicletas pueden dejarse en cualquier punto de la ciudad.
Aunque la construcción de estaciones implica una inversión ambiental inicial superior, ese impacto se compensa con una redistribución mucho más eficiente de la flota y con una reducción significativa de las emisiones derivadas de las operaciones logísticas.
La UPM propone nuevas medidas para reducir aún más las emisiones
Según los investigadores, los modelos con estaciones fijas presentan una ventaja ambiental respecto a los sistemas free-floating, donde las bicicletas pueden dejarse en cualquier punto de la ciudad.
El estudio identifica varias actuaciones que permitirían mejorar el comportamiento ambiental de BiciMAD en los próximos años.
Entre ellas destacan la electrificación completa de los vehículos de mantenimiento y redistribución, el aumento de la vida útil de bicicletas y estaciones, un mayor uso diario del servicio y la optimización territorial de las operaciones logísticas.
Los autores consideran que estas medidas pueden reforzar el papel de la micromovilidad como herramienta para avanzar hacia ciudades más sostenibles, resilientes y con menores emisiones de gases de efecto invernadero.
La investigación de la Universidad Politécnica de Madrid aporta una de las evaluaciones más completas realizadas hasta ahora sobre el impacto ambiental de un sistema público de bicicletas eléctricas compartidas.
Sus conclusiones refuerzan la importancia de analizar el ciclo de vida completo de este tipo de servicios y ofrecen evidencia científica para que administraciones y operadores diseñen políticas de movilidad urbana más eficientes y alineadas con los objetivos de descarbonización.
BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO2 al año gracias al cambio hacia la bicicleta compartida; explicado en 15 segundos
¿Cuánto CO2 evita BiciMAD cada año?
BiciMAD evita 1.400 toneladas de CO₂ al año, según el estudio elaborado por la Universidad Politécnica de Madrid, gracias al cambio de desplazamientos en coche por trayectos en bicicleta eléctrica.
¿Qué emisiones genera BiciMAD por pasajero?
El sistema produce 29 gramos de CO₂ equivalente por pasajero-kilómetro, una cifra inferior a la de numerosos servicios similares analizados en estudios internacionales.
¿Qué genera más emisiones en BiciMAD?
Las mayores emisiones proceden de la fabricación de las infraestructuras y de las operaciones logísticas de redistribución y mantenimiento, no del uso de las bicicletas eléctricas.
¿Cómo puede reducir aún más su impacto ambiental BiciMAD?
Los investigadores proponen electrificar toda la flota logística, prolongar la vida útil de bicicletas y estaciones, aumentar el uso diario del sistema y optimizar la redistribución territorial.



