Ballenas y salmones del sur chileno: es posible la convivencia

Publicado el: 22 de septiembre de 2016 a las 11:01
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Ballenas y salmones del sur chileno: es posible la convivencia

“Con el fin de contribuir a la protección a largo plazo de las ballenas azules, el Programa Marino de WWF Chile lanzó una campaña para crear un cambio positivo en la industria del salmón, con el fin de trabajar con los productores y ayudarles a mejorar su enfoque acerca de las cuestiones medioambientales.”

Un sitio único



Gracias a sus bosques templados, la abundancia de agua dulce y los ecosistemas marinos, el sur de Chile es un lugar que destaca por sus altos niveles de endemismo y biodiversidad marina y es prioritario cuidar y proteger este tesoro.

Chile es uno de los países que tiene una de las costas más largas del mundo, que se extiende cerca de 4.300 km a lo largo del Océano Pacífico y abarca 2.000 km entre canales, fiordos e islas costeras. Es el hogar de especies únicas, incluyendo la ballena azul en peligro de extinción.



Sin embargo, una serie de presiones sobre los recursos marinos naturales, incluida la explotación insostenible, la degradación del hábitat y otros impactos inducidos por el hombre, siguen siendo considerables amenazas para la biodiversidad marina del sur chileno.

La ballena azul es el animal más grande del mundo y se mueve por las costas del norte de la Patagonia chilena durante su temporada de alimentación cada verano. Esta zona también es la elegida por aquellos que se dedican a la acuicultura de salmón y el hecho de compartir forzosamente el hábitat, es el quid de la cuestión.

Durante la última Conferencia del Océano celebrada en Chile, el Ministerio del Medio Ambiente, el Consejo Nacional de Producción Limpia, WWF Chile, el Centro de Ballenas Azules (BWC), la Universidad Austral de Chile y las empresas Los Fiordos, AquaChile Blumar, Pesquera Camanchaca, Ventisquero y Multiexport se comprometieron a trabajar juntos para evaluar y mitigar el impacto potencial de la industria del salmón en el hábitat de la ballena azul.

La cooperación es posible

Una de las principales actividades para poder proteger a las ballenas es el control de las poblaciones, que se hace por avistamiento y seguimiento de los ejemplares. Los empleados de las piscifactorías han recibido la instrucción necesaria para poder ser parte activa de dichos estudios y controles.

Lograr la supervivencia de la ballena azul es esencial, más allá de su simbología, ya que su permanencia entre nosotros será el ejemplo claro de que es posible promover acciones generales de conservación y gestión para toda la biodiversidad marina.

Esta asociación específica es parte de un plan mayor que incluye la aplicación efectiva de la participación tanto de los científicos como de los demás interesados en proteger a las especies marinas.

Si esta cooperación sigue cosechando éxitos demostrará que es factible manteniendo el desarrollo sostenible de las industrias locales, la implementación de mejores prácticas en la productiva privada, como la acuicultura, al tiempo que se cuida y protege a las ballenas azules.

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