Prohíben la exploración petrolera tierras sagradas de Utah y Nevada

Sus designaciones ocurren como respuesta a la petición de tribus indígenas que viven en las zonas aledañas y que consideran esas tierras nativas como sagradas para ellos: los Hopi, Navajo, Ute, Ute Mountain y Zuni.

A solo unas tres semanas de traspasar el poder a Donald Trump, el presidente Barack Obama creó este fin de año dos nuevos monumentos nacionales que buscan proteger la flora, fauna e historia de los desiertos ubicados en Utah y Nevada.

Se trata de los nuevos monumentos nacionales a Bears Ears (Utah) y Gold Butte (Nevada) que juntos suman 4,148.895 millas cuadradas (6,677 km2). La medida fue tomada por el mandatario de forma unilateral y lo convierte en el presidente estadounidense que más área marítima y terrestre ha protegido en la historia del país.

Sus designaciones ocurren como respuesta a la petición de tribus indígenas que viven en las zonas aledañas y que consideran esas tierras nativas como sagradas para ellos: los Hopi, Navajo, Ute, Ute Mountain y Zuni.

Los nativos temen por el uso de estos territorios para las perforaciones para la exploración minera o de otras formas de energía anticipadas por el presidente electo Donald Trump y consideran que esta declaratoria les da las herramientas legales para garantizar que las futuras generaciones las disfruten y conozcan.

El republicano y sus asesores ambientales habían expresado abiertamente su negativa ante estas nominaciones, pues consideran que son un obstáculo para el desarrollo energético del país.

«Este es acto arrogante de un presidente que está con un pie afuera y no se quedará», dijo el senador Mike Lee de Utah a BBC.

Los nuevos monumentos

Sobre Bears Ears, se sabe que en el área ahora protegida hay una biodiversidad propia y única de áreas áridas.

Allí también se están protegiendo unos 100,000 sitios arqueológicos. Según la Casa Blanca, en la zona hay sitios ceremoniales, viviendas primitivas construidas en los acantilados, arte rupestre y diversidad de artefactos antiguos.

Para gestionar el monumento nacional se creó una comisión que está integrada por los departamentos del Interior y de Agricultura, así como por representantes de las mismas tribus que solicitaron su protección, aseguró la administración de Obama en su sitio web. ( Lea la declaratoria completa en inglés)

Por su parte, el Monumento Nacional Gold Butte Obama se ubica cerca de Las Vegas (Nevada) y abarca 1.214 de kilómetros cuadrados. Se espera que su creación redunde en la preservación de vegetación, vida silvestre y múltiples formaciones geológicas únicas en el mundo.

En el área también hay presencia de objetos arqueológicos y arte rupestre, así como de fósiles excepcionales como pisadas de dinosaurio. Estas fueron halladas recientemente y según que datan de cientos de millones de años.

Como se ubica en la frontera con Arizona, el nuevo monumento nacional garantizará un corredor biológico entre las zonas protegidas ya existentes del lago Mead y el Monumento Nacional Grand Canyon para el paso de mamíferos como el borrego del desierto o el puma, así como de otras especies como la peculiar tortuga del desierto de Mojave.

Sus promotores aseguran que esta medida protegerá del vandalismo las huellas de dinosaurios, así como los vestigios del paso de exploradores españoles por la zona a finales del siglo XVIII, los restos de una ciudad minera abandonada y algunas estructuras ganaderas antiguas.

«Aplaudimos al Presidente Obama por la adopción de medidas para proteger permanentemente las maravillas de Gold Butte. Espacios naturales protegidos como este son esenciales no solo para el aire saludable, el agua y el clima, sino que proporcionan también grandes oportunidades para la sanación, algo muy importante para que las personas se reunan en este tenso momento de la historia. Esta designación, que llega como respuesta a años de trabajo de la población local, es un excelente recordatorio del poder de la acción positiva y tener una perspectiva vasta de los beneficios ofrecidos por nuestras tierras públicas «, dijo Michael Brune, director ejecutivo del Sierra Club.

“Con este paso de proteger y conservar estas tierras irremplazables, Obama ha sentado un nuevo precedente para la colaboración de diferentes tribus en la administración de un área protegida. Además, se ha fortalecido la relación entre nuestra Navajo y la nación americana. Tanto como Navajo y como americano que soy, estoy orgulloso de que nuestro presidente escuchara a un pueblo soberano y actuara para preservar nuestra tierra sagrada por las generaciones futuras”, dijo Russell Begaye, presidente de la tribu Navajo.

Los protectores del medio ambiente celebran ambos decretos, pero están a la expectativa de otro más antes de que Obama salga del poder. La declaratoria del Gran Gran Cañón como monumento nacional para preservar de forma permanente la cuenca que alberga, aún espera la firma del presidente.

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