“Un ecotono se define como la zona en la que dos ecosistemas comienzan a delimitarse y en la zona en donde Trump quiere construir su muro hay miles de ecotonos, que se perderían de manera irremisible.”
Un muro no ecológico
La posibilidad de que se construya una muralla que separe a Estados Unidos de México es bastante absurda en sus propios términos, ya que una larga frontera entre ambos países de 1.989 millas (3200 kilómetros) para ser precisos, causaría estragos en la biodiversidad de toda la zona.
La consigna es que el muro no sería “ecológicamente sabio”, desde el momento en el que colocar una frontera por caprichos meramente humanos, solo antepone los intereses de una sola especie a los de todas las demás que habitan las áreas vinculadas y/o afectadas.

Tanto los ecologistas, como los ambientalistas y hasta los ganaderos y agricultores mexicanos, que se verían afectados por la edificación del muro, coinciden en que es impensable cortar las migraciones naturales, destruir los corredores biológicos o separar los hábitats de los animales, porque ello afectaría al el ecotono de toda la zona y por ende a la supervivencia de los ecosistemas.

Ecotono y biodiversidad
Ecotono suena como una palabra nueva, pero en realidad en el ensayo sobre ecotonos y ética ambiental publicado en 1993 y llamado “En la naturaleza de las cosas”, el erudito Romand Coles los definía como: los bordes donde se encuentran los diferentes ecosistemas.
Según sus palabras, un ecotono es donde el bosque se encuentra con el campo, el mar con la tierra y el agua salada con la dulce, explicando la etimología de la palabra: oikos, que significa «vivienda» y tono, que significa «tensión».

Coles señaló el enorme «potencial evolutivo» que se halla en estos lugares de encuentro, en donde debe aplicarse la teoría de la permacultura, ya que la base de la sobrevivencia de las especies es que todas puedan coexistir.

Un daño irreversible
Bajo esa premisa, el muro que el presidente Trump quiere construir, rompería la posibilidad de que los diferentes ecotonos tanto del territorio de los EEUU como del lado mexicano puedan sobrevivir, dado que los ecosistemas y sus habitantes necesitan libertad de movimiento para integrarse y sobrevivir.
El «ecotono» o sea el punto donde dos ecosistemas diferentes se encuentran y se integran se perdería y en su lugar surgiría un ambiente “falso”, en el que las aves y algunos insectos podrían llegar a adaptarse, pero cualquier animal, incluido el ser humano que no pueda volar, estará en problemas.





















