El faisán plateado, un ave del sudeste asiático, ocupa toda la isla Victoria, en el Parque Nacional Nahuel Huapi (Patagonia argentina). Según el estudio principal, llegó en los años cincuenta. Un equipo del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue lo midió entre 2011 y 2013. Calculó 5,69 faisanes por hectárea junto al puerto, en las zonas más alteradas, y 1,77 en las mejor conservadas.
Un segundo trabajo del mismo equipo analizó sus excrementos. El faisán mueve, en proporción, más semillas exóticas que las aves nativas. Además, favorece la germinación de una planta invasora.
Una isla llena de especies traídas de fuera
La isla Victoria mide 31 kilómetros cuadrados y está en mitad del lago Nahuel Huapi, a 770 metros de altitud. Sus bosques nativos son de coihue y ciprés de la cordillera, con caña colihue, michay y maqui.
Entre 1903 y 1911, Aarón Anchorena usó la isla como estancia y llevó plantas y animales exóticos. Lo cuentan Gabriela Klier, de la Universidad Nacional de Río Negro, y Maia Gattás Vargas en la revista Bosque (2022). Según ellas, el Vivero Nacional de 1925 quiso convertir la Patagonia en una «Suiza argentina».
El estudio del faisán añade otros datos. En la isla se plantaron al menos 73 especies de coníferas y 62 de árboles de hoja ancha. También se soltaron tres especies de ciervos y al menos seis de faisánidos.
Solo prosperaron el ciervo colorado, el gamo y el faisán plateado. Este último llegó después de la etapa de Anchorena. El estudio de 2017 sitúa su introducción en los años cincuenta, en varias sueltas a lo largo de varios años.
Cámaras trampa y recorridos a pie
Firman el trabajo Valeria L. Martin-Albarracin, Guillermo C. Amico y Martín A. Nuñez, del INIBIOMA, en Bariloche. Lo publicaron en diciembre de 2017 en El Hornero, la revista de Aves Argentinas.
Marcaron diez transectos de 500 metros. Cuatro estaban en zonas muy alteradas y seis en zonas poco alteradas. Ocho cámaras con sensor de movimiento grabaron de junio de 2011 a mayo de 2012, y sumaron 1253 días de cámara.
Además, los investigadores recorrieron a pie los transectos entre enero y marzo de 2012 y de 2013.
La zona alterada rodea Puerto Anchorena. Tiene plantaciones de coníferas y eucaliptos, matorrales invadidos y nueve residentes fijos. Cada día llegan desde decenas hasta mil visitantes.

Tres veces más faisanes junto al puerto
Las cámaras registraron 710 capturas independientes de ocho especies. El 99,7 % eran exóticas. El faisán plateado sumó 222, solo por detrás de los ciervos, y el chucao fue la única ave nativa, con una sola captura.
A pie, el equipo detectó 33 grupos de faisanes. La densidad fue tres veces mayor en las zonas alteradas. Incluso la cifra más baja supera con creces las 0,15 aves por hectárea medidas en su área nativa.
Los autores lo atribuyen a la falta de depredadores y de faisanes competidores. El puma y el zorro colorado viven en la costa del lago, pero no en la isla. En sus conclusiones hablan de «un gran éxito en Isla Victoria».
Los grupos tenían de uno a seis ejemplares, a veces hasta 12. Lo normal era una hembra con uno a tres machos. En Asia ocurre al revés. Las cámaras también grabaron choques agresivos con un chimango y con una bandurria.
Semillas que viajan en los excrementos
En 2018, el mismo equipo publicó otro estudio en Biodiversity and Conservation. Recogió excrementos frescos del faisán y de las dos aves nativas que más semillas dispersan en estos bosques.
Luego hizo germinar semillas de cuatro plantas. Dos eran nativas, el maqui y Rhaphithamnus spinosus. Las otras dos eran invasoras, la zarzamora y la rosa mosqueta.
Las aves nativas movieron sobre todo semillas nativas y ayudaron a germinar a las dos autóctonas. El faisán movió muchas semillas exóticas y mejoró la germinación de una invasora. Según el resumen, su papel «puede contribuir a la expansión de algunas plantas invasoras de fruto carnoso».
Un trabajo de 2025 ya mostró que introducir especies altera la dispersión de semillas en las islas más que las extinciones. En Hawái, otro equipo prueba a soltar insectos con drones contra el guayabo fresa invasor.
Una especie invasora de uso controlado
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible firmó la Resolución 109/2021 el 12 de abril de 2021. Su anexo I enumera las especies exóticas invasoras del país. En la familia Phasianidae aparece Lophura nycthemera, con un 2 al lado.
Ese 2 marca la categoría de uso controlado. El artículo 2 la reserva a especies con algún uso productivo, que la autoridad mantiene «pese al riesgo asociado». Ningún artículo manda retirar los faisanes de la isla Victoria.
El vivero de la isla vive hoy otra etapa. El 18 de octubre de 2024, el intendente Dámaso Larraburu acudió al acto por los 100 años del Vivero Forestal de Isla Victoria. Los estudios fechan el vivero en 1925. La nota del parque no aclara de qué año parte el centenario.
Allí habló Camilo Bagnato, ingeniero forestal y encargado del Área Forestal. Enumeró cuatro ejes de trabajo. Dos son la educación ambiental y las plantas nativas para restaurar ecosistemas degradados. Los otros son las semillas para un futuro banco de germoplasma y la investigación con el CONICET y universidades.
La FAO pide esa misma línea para la restauración de los bosques degradados. Los resultados tardan: en Inglaterra, un bosque plantado hace 25 años aún no tiene el suelo de uno antiguo.
Lo que todavía no se sabe
Los 5,69 y 1,77 faisanes por hectárea salen de diez transectos recorridos entre 2011 y 2013. Nadie ha publicado después cuántos faisanes quedan en la isla.
El ensayo de 2018 midió cuántas semillas de los excrementos germinaban. No siguió a las plantas nuevas en el bosque. Con el chucao pasa algo parecido: las cámaras lo grabaron una sola vez. El trabajo de 2017 deja como hipótesis que el faisán compita con él o le pase enfermedades.
Foto: Emaruchi / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)












