En 1997 Kentucky empezó a liberar más de 1.500 wapitíes capturados en seis estados del oeste sobre antiguas minas de carbón rehabilitadas con pastos: casi 30 años después la manada supera los 10.000 ejemplares

Publicado el 23 de septiembre de 2026 a las 12:33
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Wapití macho con gran cornamenta bramando en un prado

Las antiguas explotaciones de carbón del sureste de Kentucky se convirtieron en un escenario inesperado para el regreso de un gran herbívoro. El programa iniciado en diciembre de 1997 trasladó más de 1.500 wapitíes desde otros estados y, según el informe oficial de 2025, la población supera los 10.000 ejemplares en libertad.

Parte de la explicación está en los pastos que crecieron sobre terrenos mineros rehabilitados, donde estos animales encontraron alimento junto a extensiones de bosque. El resultado muestra las posibilidades de recuperar fauna en paisajes alterados, aunque también obliga a distinguir entre el regreso de una especie y la recuperación completa de su ecosistema.

Un regreso preparado

La caza excesiva y la degradación del hábitat habían eliminado al wapití de Kentucky durante el siglo XIX. Para recuperarlo, las autoridades trasladaron animales desde Utah, Kansas, Oregón, Dakota del Norte, Arizona y Nuevo México entre diciembre de 1997 y marzo de 2002. Las sueltas se repartieron durante varios años.

Conviene aclarar el nombre del protagonista. El animal conocido como “elk” en Estados Unidos es el wapití (Cervus canadensis), distinto del alce. Como explica el Servicio de Parques Nacionales, el uso diferente de esa palabra en Europa y Norteamérica puede generar confusión.

Qué dicen las cifras

La cifra de 13.000 ejemplares tiene una fuente identificable. La Rocky Mountain Elk Foundation, entidad que apoyó la reintroducción, la publicó el 28 de febrero de 2024 en su balance sobre el regreso del wapití al este estadounidense. Es una referencia fechada, no un recuento nuevo de 2026.

El informe oficial de 2025 ofrece una estimación de más de 10.000 animales, obtenida mediante dos modelos poblacionales. Esa formulación no permite calcular por sí sola una caída respecto a los 13.000, porque no fija una cantidad exacta. Kentucky mantiene la mayor población de wapitíes de cualquier estado al este del Misisipi.


El papel de las minas

La zona de recuperación abarca 16 condados y unos 16.600 kilómetros cuadrados. La descripción oficial del territorio recoge aproximadamente un 80 % de bosque caducifolio y un 10 % de minas a cielo abierto activas y rehabilitadas. Ese porcentaje incluye ambas categorías, un detalle que ayuda a entender el paisaje real.

¿Qué encontraron allí los wapitíes? Espacios abiertos con hierba para alimentarse y zonas arboladas que podían ofrecer sombra y refugio. Una investigación publicada en Scientific Reports, centrada en una población reintroducida en Virginia, documentó la importancia de los hábitats abiertos y explicó el aprovechamiento de antiguas minas en Kentucky y Tennessee.

El bosque también cuenta cuando aprieta el calor o llega la época de cría. Por eso, la combinación de pastizales y cubierta arbórea ayuda a explicar el atractivo de estos terrenos. Había comida y lugares donde resguardarse dentro de un mismo entorno.

Un paisaje aún alterado

Ver animales pastando sobre una antigua explotación puede dar la impresión de que la naturaleza ya ha reparado todos los daños. Sin embargo, el Servicio Forestal estadounidense documenta que muchas actuaciones de rehabilitación en los Apalaches terminaron creando cubiertas de hierbas, arbustos y plantas no autóctonas. Recuperar el bosque exige otras intervenciones.

Entre ellas está reducir la compactación del suelo y favorecer el establecimiento de árboles adecuados. La lección ambiental es que una superficie verde puede servir de alimento para los wapitíes y seguir necesitando trabajos de restauración forestal. El éxito de estos grandes herbívoros cuenta una parte de la historia del terreno.

Convivir con el wapití

El crecimiento de la población también plantea dificultades. La Universidad de Kentucky estudia cómo el consumo de árboles jóvenes por los wapitíes puede frenar la regeneración de bosques nativos y la reforestación de antiguas minas. Los brotes que alimentan a un animal son, a la vez, los árboles que deberían crecer mañana.

La universidad señala además que la ausencia de grandes depredadores como el lobo gris complica la gestión cuando se acumulan muchos ejemplares. El seguimiento debe tener en cuenta los efectos sobre la vegetación y las interacciones con las personas. Para quienes viven cerca, la recuperación también se mide en cómo conviven con estos animales.

Más allá de Kentucky

El alcance del proyecto llegó a otros estados. Según la Rocky Mountain Elk Foundation, animales procedentes de Kentucky contribuyeron a establecer o reforzar poblaciones en lugares como Misuri, Virginia y Wisconsin. El programa abrió así nuevas posibilidades de conservación y observación de fauna más allá de sus primeras zonas de suelta.

La tarea continúa con la gestión del hábitat y de las poblaciones recuperadas. El balance oficial de 2025 sobre el wapití en Kentucky ha sido publicado por el Departamento de Recursos de Pesca y Vida Silvestre de Kentucky.

ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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