Los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985. La selva amazónica brasileña ha experimentado un respiro histórico tras registrar el menor impacto por fuego desde mediados de los ochenta. La superficie calcinada cayó drásticamente respecto al destructivo escenario vivido el año anterior.
A pesar del notable avance, la comunidad científica muestra enorme preocupación por la reincidencia de las llamas en plazos muy breves. Este fenómeno recurrente impide que la vegetación nativa complete su proceso natural de regeneración.
Las quemas vinculadas a prácticas ganaderas e intensificación agrícola siguen siendo el motor detonante de la devastación. Los expertos exigen controles estrictos a los productores para erradicar el uso del fuego como herramienta habitual de despeje.
La amenaza de un próximo fenómeno de El Niño mantiene en alerta máxima a las autoridades por la sequía prolongada. Frenar la presión humana resulta crucial para evitar nuevos episodios destructivos durante la segunda mitad del año.
Los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985
Los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985, según el último informe de la red MapBiomas, que refleja una notable recuperación tras el devastador año 2024, cuando la mayor selva tropical del planeta sufrió la peor temporada de incendios desde que existen registros.
Durante 2025, el fuego afectó a 3,1 millones de hectáreas, lo que supone una reducción del 80,3 % respecto a los 15,8 millones de hectáreas calcinadas el año anterior. A pesar de esta mejora, los investigadores advierten de que la Amazonía continúa siendo uno de los territorios más vulnerables a los incendios forestales en Brasil.
Los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985 tras un año histórico
El estudio de MapBiomas Fuego confirma que la Amazonía logró registrar en 2025 la menor superficie quemada desde el inicio de la serie histórica en 1985, rompiendo así la tendencia marcada por el desastre ambiental vivido un año antes.
La reducción del área afectada supone un importante alivio para uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta, aunque los expertos recuerdan que el riesgo no ha desaparecido.
Junto con el Cerrado, la Amazonía continúa concentrando el 86 % de toda la superficie que se ha incendiado al menos una vez en Brasil durante las últimas cuatro décadas.
La repetición de incendios preocupa a los científicos
Uno de los aspectos que más inquieta a los investigadores es la rapidez con la que muchas zonas vuelven a arder después de un incendio anterior.
El informe revela que el 31,6 % de las áreas quemadas en la Amazonía vuelve a incendiarse en un plazo máximo de dos años, un intervalo demasiado corto para que el bosque pueda recuperarse completamente.
Según el investigador Luiz Felipe Martenexen, esta situación debilita progresivamente la capacidad de regeneración de la selva y aumenta el riesgo de incendios cada vez más intensos y destructivos.
La actividad humana sigue detrás de gran parte del problema
Aunque el 71,5 % de toda la superficie quemada en Brasil entre 1985 y 2025 corresponde a vegetación nativa, en la Amazonía predominan los incendios registrados en áreas previamente transformadas por la actividad humana.
Los pastizales continúan siendo los espacios donde el fuego aparece con mayor frecuencia, lo que evidencia el impacto de determinadas prácticas vinculadas a la expansión agrícola y ganadera.
La coordinadora de MapBiomas Fuego, Ane Alencar, insiste en la necesidad de reforzar el control del uso del fuego mediante políticas públicas y una gestión más responsable por parte de los productores rurales.
Brasil también reduce la superficie quemada a nivel nacional
Los datos muestran que la mejora no se limita únicamente a la Amazonía. En todo Brasil, durante 2025 se quemaron 12,7 millones de hectáreas, prácticamente la mitad que el año anterior.
Esta cifra representa un descenso del 31 % respecto a la media histórica anual, situada en 18,4 millones de hectáreas, poniendo fin a varios años consecutivos de incremento de los incendios.
No obstante, el informe recuerda que el 64 % de toda la superficie quemada en las últimas cuatro décadas ha sufrido incendios en más de una ocasión y que el 52 % vuelve a arder antes de cuatro años.
El posible regreso de El Niño mantiene la alerta
Pese a la mejora registrada en 2025, los especialistas advierten de que el peligro continúa siendo elevado debido a la posible aparición de un episodio intenso del fenómeno El Niño.
Este fenómeno climático suele prolongar la estación seca y retrasar la llegada de las lluvias en la Amazonía y otras regiones brasileñas, creando condiciones mucho más favorables para la propagación del fuego.
Si las previsiones se cumplen, MapBiomas considera que el riesgo de grandes incendios podría aumentar durante el segundo semestre de 2026 y extenderse a los primeros meses de 2027.
Un respiro al mayor pulmón terrestre del planeta
Los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985, ofreciendo un respiro para uno de los ecosistemas más importantes del planeta tras el devastador episodio vivido en 2024.
Sin embargo, los científicos insisten en que la recuperación de la selva dependerá de reducir el uso inadecuado del fuego, proteger las áreas naturales frente a la presión humana y prepararse para los efectos que un nuevo episodio de El Niño podría provocar en los próximos meses.
Los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985 en 15 segundos
¿Por qué los incendios en la Amazonía brasileña caen a su nivel más bajo desde 1985?
Según MapBiomas, en 2025 se produjo una importante reducción de la superficie afectada por el fuego tras el récord registrado en 2024, aunque los expertos advierten de que el riesgo sigue siendo elevado.
¿Cuántas hectáreas se quemaron en la Amazonía brasileña en 2025?
La superficie afectada alcanzó 3,1 millones de hectáreas, un 80,3 % menos que el año anterior.
¿Por qué preocupa que los incendios se repitan tan rápido?
Porque muchos bosques vuelven a arder antes de recuperarse completamente, lo que reduce su capacidad de regeneración y favorece incendios cada vez más intensos.
¿Qué papel tiene El Niño en los incendios de la Amazonía?
El fenómeno El Niño prolonga la estación seca y retrasa las lluvias, aumentando las condiciones favorables para la aparición y propagación de incendios forestales.
¿Qué medidas proponen los expertos para reducir los incendios?
Reforzar el control del uso del fuego, mejorar las políticas públicas de prevención, fomentar una gestión responsable del territorio y reducir la presión humana sobre los ecosistemas amazónicos.



