El uso de químicos eternos en productos de consumo vuelve al centro del debate tras una sanción que pone el foco en la seguridad, la transparencia empresarial y la protección ambiental.
La decisión de las autoridades canadienses marca un precedente en la lucha contra sustancias persistentes vinculadas a graves impactos sobre la salud humana y los ecosistemas, y refuerza la presión regulatoria sobre la industria cosmética internacional.
El Tribunal de Justicia de Ontario impuso una multa de 750 000 dólares canadienses (alrededor de 690.000 euros) a Estée Lauder Cosmetics Ltd. tras admitir dos cargos por no notificar al gobierno sobre la presencia de una sustancia perfluoroalquilada (PFAS), el perfluorononyl dimethicone, en algunos productos de maquillaje, especialmente delineadores de ojos.
Este tipo de compuestos se conoce como “químicos eternos” porque no se degradan fácilmente en el ambiente ni en el cuerpo humano, acumulándose con el tiempo y generando efectos adversos para la salud y el entorno.
Químicos eternos en cosméticos bajo sanción en Canadá
Las autoridades canadienses endurecen su respuesta frente al uso de sustancias altamente persistentes en productos de consumo, enviando un mensaje claro a la industria cosmética sobre salud pública y responsabilidad ambiental.
Canadá multó este lunes a la multinacional estadounidense de cosmética Estée Lauder por 750.000 dólares canadienses (550.000 dólares de EE.UU.) por importar y distribuir en el país productos que contenían sustancias perfluoroalquiladas, los llamados ‘químicos eternos’.
El Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá señaló en un comunicado que el pasado 13 de enero, la empresa se declaró culpable ante un tribunal canadiense de dos cargos de incumplir las leyes medioambientales canadienses.
En concreto, Estée Lauder importó y vendió en Canadá, de forma ilegal, lápices de ojos que contenían perfluorononyl dimethicone, una sustancia perfluoroalquilada (PFAs, por sus siglas en inglés) que se denomina ‘químico eterno’ por su persistencia en el medio ambiente.
Las autoridades canadienses descubrieron la presencia de PFAs en los productos de Estée Lauder gracias a una inspección rutinaria realizada en 2023. Tras el hallazgo, el Ministerio de Medio Ambiente y Acción Climática ordenó a la empresa cumplir la normativa medioambiental de Canadá, pero Estée Lauder ignoró la directiva.
Además de la multa, el tribunal ordenó a la empresa informar a sus accionistas sobre esta condena. El monto se destinará al Fondo de Daños Ambientales del Gobierno de Canadá.
Sustancias persistentes y salud pública
En el medio ambiente, los ‘químicos eternos’ afectan la reproducción, el crecimiento y el sistema inmunológico de peces, aves y mamíferos.
Los PFAs se consideran peligrosos por su extrema persistencia, su capacidad de acumularse en los organismos y sus efectos tóxicos a largo plazo, incluso a concentraciones muy bajas.
La investigación científica ha asociado distintos PFAS con cánceres (especialmente de riñón y testículo), alteraciones hormonales, daños al hígado, aumento del colesterol, problemas del sistema inmunológico, complicaciones en el embarazo y retrasos en el desarrollo infantil entre otros problemas.
En el medio ambiente, los ‘químicos eternos’ afectan la reproducción, el crecimiento y el sistema inmunológico de peces, aves y mamíferos.
Regulación internacional de los PFAS
Ante su peligrosidad, Canadá y la Unión Europea (UE) han prohibido algunas de estas sustancias, los llamados PFOS y PFOA. Además, la UE está considerando prohibir casi todos los PFAs, mientras que EE.UU. no existe una prohibición federal.
Este caso pone de relieve la creciente presión global para regular y eliminar los PFAS en productos de consumo, frente a su persistencia y potencial impacto tóxico en ecosistemas y personas. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA.



















