Acciona Energía ha dado un paso clave para cerrar una etapa histórica dentro de su negocio renovable. La compañía ha acordado vender a White Summit Capital una cartera de 18 centrales minihidráulicas situadas en el norte de España, 17 en Navarra y una en La Rioja, por 66 millones de euros y sin deuda dentro de la operación.
No estamos ante una venta más. Con este movimiento, Acciona completa en la práctica su salida del negocio minihidráulico que todavía mantenía, después de otras operaciones importantes cerradas en los últimos años. Para el lector, la idea es sencilla. Las centrales no desaparecen, pero cambian de manos. Y eso marca un antes y un después.
La operación, en cifras
La cartera vendida suma 64 MW de potencia hidráulica. Son instalaciones pequeñas si se comparan con grandes presas, pero forman parte de una tecnología renovable que lleva décadas produciendo electricidad en muchas cuencas españolas.
Según Acciona Energía, las centrales tienen potencias que van desde 1 MW hasta 6,2 MW y cuentan con acuerdos de concesión a largo plazo. El cierre de la transacción está previsto para las próximas semanas y la compañía calcula una plusvalía de 55 millones de euros.
White Summit Capital, la compradora, es una gestora de infraestructuras especializada en la transición energética. En la práctica, esto significa que estos activos pasan a un inversor centrado en proyectos vinculados a energía limpia e infraestructuras sostenibles.
Por qué Acciona vende ahora
La explicación está en una palabra que cada vez se escucha más en el sector energético, rotación. Acciona Energía no presenta esta venta como una retirada de las renovables, sino como parte de una estrategia para vender activos maduros, liberar capital y reforzar su posición financiera.
La propia empresa explica que la operación forma parte de su estrategia de “rotación selectiva de activos”, orientada a maximizar el valor de sus proyectos y optimizar la asignación de capital. Desde 2024, Acciona Energía ha alcanzado acuerdos para vender casi 2,7 GW renovables en España, Perú, Costa Rica, Sudáfrica, Estados Unidos y México por cerca de 3300 millones de euros.
Dicho de otra forma, Acciona está vendiendo parte de su cartera para hacer caja y recolocar sus recursos. Es una maniobra habitual en grandes grupos energéticos, aunque llama la atención porque afecta a un negocio, el hidráulico, que había formado parte de su identidad desde hace años.
Las ventas anteriores
Esta operación llega después de otras dos desinversiones relevantes en el negocio hidroeléctrico. En julio de 2024, Acciona Energía anunció la venta del 100 % de Acciona Saltos de Agua a Elawan Energy, filial de ORIX Corporation, por 287 millones de euros. Aquella cartera incluía 23 centrales hidroeléctricas con 175 MW de potencia.
Más tarde llegó la gran operación con Endesa. Acciona Energía cerró en febrero de 2025 la venta de 626 MW hidroeléctricos en España por aproximadamente 1000 millones de euros. Esa cartera estaba formada por 34 centrales situadas en Aragón, Soria, Valencia y Navarra.
Ahora, con los 64 MW vendidos a White Summit Capital, el dibujo queda mucho más claro. Acciona ha ido desprendiéndose por bloques de su negocio hidráulico, primero con carteras mayores y después con esta última cartera minihidráulica en Navarra y La Rioja.
Qué son las minihidráulicas
Las minihidráulicas son centrales hidroeléctricas de pequeña potencia. Aprovechan el movimiento del agua para generar electricidad, normalmente con menor escala que las grandes presas que todos tenemos en la cabeza.
El MITECO ha situado sus programas de modernización para minicentrales hidroeléctricas en instalaciones de hasta 10 MW, con el objetivo de mejorar su eficiencia energética y su integración en el territorio. Ese matiz es importante, porque no se trata solo de producir electricidad. También importa cómo se convive con el río, con el paisaje y con los usos del agua.
Aquí está la clave ecológica. Una central pequeña puede ser renovable, pero eso no significa que no necesite vigilancia ambiental. Caudales, mantenimiento, permisos, pasos para fauna y gestión del cauce son cuestiones que pueden marcar la diferencia entre una instalación bien integrada y otra que genera conflicto.
Un activo pequeño, pero valioso
A simple vista, 64 MW pueden parecer poco dentro del gran mapa eléctrico español. Pero las minihidráulicas tienen algo que el mercado valora mucho, una vida larga y concesiones que permiten operar durante años si se cumplen las condiciones establecidas.
Además, la energía hidráulica sigue teniendo peso en España. En 2025, las renovables produjeron el 55,5 % de toda la electricidad nacional y la hidráulica fue responsable del 12,4 % del total, según Red Eléctrica. No es una tecnología nueva, pero sigue contando.
También hay otro factor. En un sistema con mucha solar y mucha eólica, cualquier tecnología renovable que aporte estabilidad o producción previsible gana interés. La hidráulica no resuelve todos los problemas, pero ayuda a diversificar. Y eso, en energía, vale dinero.
Qué cambia para los usuarios
Para los consumidores, esta operación no implica que las centrales dejen de producir electricidad de un día para otro. Lo que cambia es la propiedad de los activos y, con ello, quién gestiona esas instalaciones.
Tampoco significa que Acciona abandone las energías renovables. La empresa sigue siendo un gran actor del sector, pero está reorganizando su cartera. En el fondo, busca quedarse con los proyectos que mejor encajan con su estrategia y vender aquellos que considera maduros o menos prioritarios.
La pregunta lógica es qué hará White Summit Capital con estas centrales. La respuesta dependerá del plan de explotación, de las concesiones y de la inversión que decida realizar para mantener o mejorar las instalaciones. Ahí estará una parte importante de la noticia en los próximos meses.
Lo que hay que vigilar
El primer punto será el cierre definitivo de la operación, previsto para las próximas semanas. Hasta entonces, el acuerdo está anunciado, pero falta completar el proceso.
Después habrá que mirar la gestión de las concesiones y el mantenimiento ambiental de las centrales. En territorios como Navarra y La Rioja, donde el agua es un recurso natural, económico y social, cada decisión cuenta. No solo se habla de megavatios. También se habla de ríos.
La salida de Acciona del negocio minihidráulico deja una fotografía interesante del momento energético. Las renovables crecen, pero también cambian de dueño.
El comunicado oficial ha sido publicado por Acciona Energía.













