Tras el anuncio de la creación del primer panel solar oscuro, China levanta la Gran Muralla Solar. Se habla de 400 km y 180 000 millones de kWh. China está ganando un lugar privilegiado en el mercado de las renovables, especialmente en la instalación y fabricación de paneles solares.
Según datos proporcionados por la web inglesa Carbon Brief, “China está lista para agregar al menos 570 GW de eólica y solar en el período del plan quinquenal 14 (2021-25), más del doble de su capacidad instalada en solo cinco años”.
De acuerdo a la misma fuente, esto significaría que la capacidad eólica y solar llegaría a más de 1.100 GW este año, triplicando el total de 360 GW instalado e 2015. El objetivo de las autoridades es conseguir el pico de emisiones antes de 2030 e implementar 1.200 GW de renovables para ese momento.
China ya dobla la potencia solar instalada en Europa y dos tercios de esta se ubica en cubiertas. La finalidad es que al menos el 50% de los tejados de los edificios públicos, el 40% de los colegios o el 30% de las industrias dispongan de paneles.
La Gran Muralla Solar de China sorprende al mundo
China ha construido una Gran Muralla Solar que podría aportar suministro a una ciudad mayor que Pekín. Contará con 5 km de ancho y se extenderá 400 km por el desierto de Kubuqi. Una vez culminado, el proyecto originará 180.000 millones de kilovatios hora (kWh) anuales, una cantidad suficiente para abastecer a Pekín y zonas cercanas.
La Gran Muralla Solar de China promete transformar radicalmente el desierto pasándolo a una fuente de energía renovable útil para millones de personas.
Finalizada para 2030, la planta contará con 5 kilómetros de ancho y se esparcirá 400 kilómetros a lo largo del desierto. Más allá de su longitud, lo verdaderamente interesante del proyecto es la cantidad de energía que proveerá.
La capacidad máxima de producción del proyecto será de 100 gigavatios (GW). De esta cantidad, 5,42 GW ya se instalaron. Dicha capacidad se hará posible con el uso de millones de paneles solares creados para aprovechar las 3.100 horas anuales de sol estimadas en la zona.
Al terminar, se pronostica que la planta producirá unos 180.000 millones de kilovatios hora (kWh) al año, suficiente para cubrir las necesidades energéticas de Pekín y las zonas circundantes. Si la comparamos con la planta solar más grande del planeta actualmente, también ubicada en China, la diferencia es abismal.
La planta solar más grande del mundo deriva en 6.090 millones de kWh al año. Un aspecto que destaca grandemente la magnitud de la Gran Muralla Solar de China como una iniciativa única.
China impacta con su Gran Muralla Solar: 400 km y 180 000 millones de kWh
Hoy, China es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, con una liberación de 10.800 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) registrada en 2021. No obstante, este proyecto podría sentar un precedente significativo.
Además, esta iniciativa también busca combatir la desertificación e impulsar la reforestación. Los planes de los administradores del proyecto son tratar casi 27 millones de hectáreas de desierto.
Los paneles solares procederán como barreras contra el viento, equilibrando las dunas y brindando sombra que hará posible el crecimiento de plantas zonas actualmente áridas.
La Gran Muralla Solar de China afianza las esperanzas de una restauración ecológica en esta zona del país asiático y un paso más hacia la ansiada transición energética. Un objetivo que China también busca con la cobertura de paneles solares en esta montaña: ha generado un efecto muy extraño. Iniciativas inspiradoras que allanan el camino hacia un futuro más limpio.