Un grupo de expertos ha encontrado un ‘Sol’ bajo la tierra, una nueva energía infinita situada en España. Hace poco, hablábamos sobre la energía infinita ubicada en la ‘carretera oscura’, pero ahora damos un paso más allá, situándonos hasta una capa que está bajo Tierra. Tenemos un sol bajo los pies que irradia calor hasta alcanzar la superficie. El problema es que la distancia para alcanzarlo es escasa si lo miramos desde el punto de vista geológico.
La inagotable energía (calor) del subsuelo está ahí y, si alguien es capaz de perforar lo suficiente la superficie, puede producir electricidad renovable.
Varios grupos tecnológicos advierten que ya es posible hacerlo con tubos de vacío y microondas capaces de vaporizar la roca.
Esta nueva energía de la que hablamos es la energía geotérmica, que está acaparando una parte importante de la generación de electricidad renovable en España. Según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en 2023, el país se encontraba entre los 10 principales productores mundiales de este tipo de energía, con una producción de electricidad que oscila alrededor de 1.400 GW. Así es como podemos hablar de un ‘sol’ bajo los pies.
Esta nueva energía nos revela un ‘sol’ bajo tierra
Un ejemplo de perforaciones de este tipo es el pozo superprofundo de Kola, un trabajo soviético que penetró más de 12 kilómetros en la corteza antes de clausurarse porque también actuó como sumidero de millones.
Además de la información científica que se puede obtener ahí abajo sobre la naturaleza terrestre, Kola dejó registrado cómo cuanto más se baja, más difícil es. Las razones son varias, pero entre ellas encontramos factores como la dureza creciente de las rocas y el aumento de la debilidad de las brocas a altas temperaturas.
A finales de 2022, apareció una novedad en escena. Quaise Energy, una compañía asociada al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) hizo público un importante cambio de paradigma. En lugar de decantarse por unas mejoradas brocas, utiliza un sistema de perforación que funciona a través de girotrones.
Estos proyectan en un tubo de vacío haces de microondas con la capacidad de vaporizar rocas más duras, cristalinas, calientes y profundas. No es una tecnología nunca vista. Es más, da cuerpo a una de las grandes líneas de investigación de la energía geotérmico. Sin embargo, el MIT expuso sus logros en laboratorio tras 15 de investigación y habló de un relevante salto capaz de “alcanzar profundidades sin precedentes”.
Esta energía infinita abre la puerta a una nueva realidad en España (y en el mundo)
En tiempos como los actuales, de transición energética y búsqueda de alternativas de suministro, el misterio que todavía se cierne sobre la geotermia abre un nuevo abanico de posibilidades. Es más, en una reciente Cumbre de Tecnología Climática SOSV, algunos expertos hablaron sobre el 20% de potencial de contribución mix mundial en décadas próximas (en la variedad profunda).
Sin embargo, los fanáticos no son los únicos que tienen voz en este contexto. También hay otros especialistas que piden prudencia. Aunque haya pruebas de laboratorio avanzando, no es posible saber cómo se comportarán en la realidad a 12,16 o 20 kilómetros determinados sistemas.
La búsqueda de esa nueva energía que nos permite cumplir con los objetivos internacionales continúa. Instaurar la prudencia en el sector no saca de las posibilidades el hecho de que la geotermia profunda pueda pasar a tener un papel protagonista antes de lo que pensamos. Puede actuar como energía de base y responder rápidamente a picos de demanda en periodos cortos.
Sin embargo, hay varios factores que pueden influir en su uso extendido, más allá de los ambientales. En la perforación de la tierra, también se ponen en juego factores sociopolíticos que podrían limitar su desarrollo, como ya ha sucedido en otras ocasiones con la industria minera y el subsuelo.
En definitiva, la nueva energía (geotérmica) está disponible en España y cada vez toma más impulso. ¿Podríamos encontrar en el ‘Sol’ bajo la tierra la solución definitiva para la transición energética?





















