Una nueva tecnología permite convertir en algo más flexible y eficiente los productos solares. Es el principio de los rollos solares. La urgencia de frenar el cambio climático y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles ha alzado a las energías renovables como protagonistas indiscutibles del progreso global. Entre ellas, destaca especialmente la energía solar.
Europa se toma muy en serio la transición energética
Para bajar la dependencia de combustibles fósiles, la Unión Europea se ha puesto como objetivo impulsar el despliegue de las renovables mediante la Estrategia de Energía Solar. Dicha hoja de ruta tiene como meta llegar a los más de 600GW desde el momento presente hasta 2030.
Sumado a esto, ya hay una fecha clara para lograr la descarbonización total del país: el año 2040. En esta línea, se continuará el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que actuará como base para la instauración de una potencia total de 37 GW de energía fotovoltaica, que impulsará las energías renovables y, especialmente, la solar.
Un consorcio europeo está detrás de los rollos solares
Tras exponerse los detalles de estos extraños conos solares, ha salido a la luz la existencia de los rollos solares. Un consorcio europeo ha registrado un 21,6% de eficiencia en células solares flexibles de perovskita con producción roll-to-roll. Detrás de esta marca, encontramos el proyecto europeo PEARL.
Asimismo, este producto promete un escaso impacto ambiental y un gran potencial para transformar edificios, dispositivos e infraestructuras.
En solo 18 meses, el consorcio europeo PEARL, respaldado financieramente por la Unión Europea, consiguió exponer la opción real que suponen las celdas solares de perovskita flexibles para el mercado.
Las pruebas efectuadas han sobrepasado ya el 21% de eficiencia en sustratos flexibles de PET. Un dato que acorta distancia con la meta del 25% establecido por el proyecto. El dato relevante trasciende la cifra. Llama la atención que se ha logrado con técnicas escalables como el roll-ro-roll (R2R).
Una metodología parecida a la de una impresión continua. Optando por este sistema, se bajan los costos y los expertos proyectan posibles aplicaciones masivas. Más allá de estos resultados en células individuales, se han elaborado minimódulos flexibles de 36 cm2.
Estos productos conservan un rendimiento estable en circunstancias ambientales exigentes. Dicha resistencia deja abierta la posibilidad de una aplicación en fachadas, ventanas, techos ligeros o dispositivos conectados, en los que la flexibilidad y el bajo peso son esenciales.
Un informe de ciclo de vida preliminar ha puesto de manifiesto que, con el empleo de electrodos de carbono, PET reciclado y energía renovable en la producción, la huella de carbono puede acotarse en más del 50% frente a las opciones solares tradicionales.
Adicionalmente, resalta otro rasgo innovador, que es la recuperación de plomo y cesio de los residuos de fabricación. Este procedimiento transforma a PEARL en un referente dentro de la economía circular aplicada a la fotovoltaica.
Un aspecto que se demanda cada vez más en la legislación europea acerca de materiales críticos y reciclaje de tecnologías limpias.
Potencial de los rollos solares que propone Europa
La adopción de células solares flexibles de perovskita brinda oportunidades específicas que pueden modificar la vida diaria del ser humano. Por ejemplo, la posibilidad de integrarlas en ventanas o fachadas de edificios para que generen su propia energía, sin necesidad de utilizar paneles solares pesados.
También podría implementarse su uso en dispositivos electrónicos autónomos (desde sensores en agricultura hasta IoT urbano, que realizan su función sin baterías desechables). Asimismo, permitiría una producción descentralizada de energía y una reducción de residuo tecnológicos.
Si estos avances llegan a concretarse, los rollos solares no solo agregarán eficiencia. También acercarán el uso de energía solar a espacios y empleos cotidianos que hoy no son posibles. Una revolución energética casi tan llamativa como la ocasionada por los superpaneles solares con el poder de 20 reactores nucleares.




















