En la Costa del Sol, una villa de lujo ya no se mide solo por los metros construidos, las vistas o la piscina infinita. Cada vez pesa más otra pregunta. ¿Puede una casa ocupar una parcela sin borrar del todo el paisaje que la hacía valiosa?
Esa es la idea que mueve el trabajo de Lerma Architecture, un estudio con sede en Sotogrande centrado en villas de alta gama entre Cádiz y Marbella. Su propuesta une arquitectura, interiorismo, dirección de obra, eficiencia energética y una forma concreta de entender el entorno. La casa no debe caer sobre el terreno como una pieza extraña. Debe dialogar con él.
Un lujo más responsable
El mercado residencial de alto nivel vive un momento exigente. Crece la demanda de viviendas exclusivas, pero el calor, la sequía y el coste de la energía obligan a mirar cada decisión con más cuidado. Y eso se nota.
La Comisión Europea recuerda que los edificios concentran alrededor del 40 % del consumo de energía de la UE y una parte muy relevante de sus emisiones. Hablar de arquitectura sostenible no es solo hablar de plantas bonitas. Es hablar de luz, climatización, agua y factura eléctrica.
En Lerma Architecture, la sostenibilidad se vincula a eficiencia energética, aprovechamiento de recursos naturales, energía fotovoltaica y sistemas pensados para consumir menos. En su web oficial, el estudio explica que busca mejorar el rendimiento de los edificios, usar menos recursos y generar menores emisiones.
El estudio vuelve a casa
Detrás de esta etapa está Juan López de Lerma. La firma se presenta como un estudio que comenzó su andadura en 2008 y que continúa una historia familiar iniciada en 1993, con una arquitectura que busca integrarse en su entorno.
Después de trabajar en proyectos internacionales y colaborar con estudios de la zona, López de Lerma ha orientado la firma hacia villas de gran escala en el eje Sotogrande Marbella. No solo como diseñador de planos, sino como acompañante de todo el proceso. El cliente quiere control, pero también tranquilidad.
Menos sorpresas en obra
Por eso el estudio trabaja con metodología BIM, un sistema que permite construir el proyecto en tres dimensiones antes de llevarlo a la parcela. La propia firma señala que adoptó esta metodología hace una década como parte de su proceso creativo y de colaboración con otros profesionales.
En la práctica, esto ayuda a coordinar estructura, instalaciones, acabados y decisiones de obra antes de que el error cueste caro. No evita todos los problemas, claro. Pero permite que muchos aparezcan en la pantalla y no cuando ya hay hormigón o tuberías instaladas.
Durante la construcción, el equipo realiza visitas semanales y prepara informes técnicos y económicos. Así, el propietario sabe cómo avanza la obra sin cargar con cada decisión. López de Lerma lo resume con una frase directa. «Nosotros estamos para resolverles los problemas, no para traspasárselos».
Devolver paisaje
La parte más interesante, desde el punto de vista ambiental, está en una idea sencilla. Si una vivienda ocupa una parcela, elimina una parte del terreno natural. La pregunta es qué hace después con esa pérdida.
Lerma Architecture lo plantea mediante cubiertas vegetales, terrazas ajardinadas, patios y espacios exteriores que no se sienten como añadidos. La intención es que el jardín no empiece cuando termina la casa, sino que entre en ella. Salir de un dormitorio puede significar pisar una zona verde, no solo una losa caliente al sol.
El estudio lo llama duplicar paisaje. No es magia, porque el suelo ocupado sigue ocupado. Pero sí es una forma de reducir la dureza de la construcción. En una zona de veranos intensos, sombra y vegetación también son confort.
La piedra no siempre sobra
Uno de los ejemplos más claros aparece en una obra donde el equipo encontró roca durante la excavación. Lo fácil habría sido sacarla en camiones y llevarla a un vertedero. Pero el proyecto cambió para reutilizar esa piedra en muros del jardín.
López de Lerma lo explica así. «No se nos puede olvidar que tenemos que hacer una arquitectura responsable». La decisión parece pequeña, pero tiene fondo. Reutilizar un material del propio lugar reduce residuos, evita transporte innecesario y consigue que la vivienda parezca menos ajena al paisaje que la rodea.
Agua, sombra y energía
En Sotogrande, además, el agua forma parte de la conversación. La información publicada sobre el estudio destaca el uso de redes separadas que permiten reutilizar agua no potable para riego. En una zona marcada por años de sequía en el sur de España, esto no suena a detalle técnico. Suena a necesidad.
La vivienda de lujo tiene una responsabilidad añadida porque consume espacio, materiales, energía y agua. Por eso, si el sector quiere mirar hacia el futuro, deberá demostrar que el confort puede convivir con menos derroche.
La nueva directiva europea sobre eficiencia energética de edificios va en esa dirección. El IDAE explica que los Estados miembros deben avanzar hacia un parque inmobiliario de alta eficiencia y descarbonizado para que las emisiones del sector lleguen a cero en 2050.
Dos villas en marcha
Actualmente, el estudio tiene dos proyectos en construcción en La Reserva de Sotogrande, Villa Oasis 10 y Villa Azure 12. Las dos responden a una misma filosofía, aunque con lenguajes distintos.
Villa Oasis 10 se plantea como un refugio natural, con vegetación, terrazas ajardinadas, patios interiores y espacios pensados para desconectar del ruido diario. Villa Azure 12 gira alrededor del agua, con láminas, fuentes, zona de spa, piscina interior y exteriores donde el azul funciona como hilo conductor.
En el fondo, ambos proyectos intentan responder a una misma cuestión. Cómo construir viviendas muy exclusivas sin perder de vista el suelo, el clima y los recursos que las hacen posibles.
Lo que viene
El reto ahora será comprobar si esta forma de construir se queda en proyectos singulares o marca una tendencia más amplia en la Costa del Sol. Porque el lujo puede seguir mirando al mármol, al vidrio y a la imagen. Pero también tendrá que mirar al agua, al calor y a la energía.
En un territorio donde el paisaje es parte del valor de cada vivienda, devolver algo al lugar ya no parece una opción decorativa. Es una manera de construir con más inteligencia. Y probablemente, también con más futuro.
La información oficial sobre la filosofía, sostenibilidad y metodología de trabajo del estudio ha sido publicada en la web de Lerma Architecture.












