El imperialismo fósil de Trump ha encendido las alarmas entre la sociedad civil europea. Un total de 125 ONG han pedido a los líderes de la Unión Europea que no cedan a las presiones del presidente estadounidense para aumentar las importaciones de combustibles fósiles, advirtiendo de una pérdida de soberanía, competitividad y credibilidad climática.
El imperialismo fósil de Trump desafía la política climática europea
Más de 125 organizaciones reclaman a la UE que no ceda a las presiones energéticas de Estados Unidos y mantenga sus compromisos climáticos.
Presiones comerciales y gas fósil como arma geopolítica
Un total de 125 organizaciones no gubernamentales pidieron hoy en una carta abierta dirigida a los líderes de la Unión Europea que resistan al «imperialismo fósil» del presidente de EE.UU., Donald Trump, en «solidaridad» con América Latina y Groenlandia.
«Mientras la UE acceda a las demandas de Trump, estará cambiando una dependencia peligrosa por otra, renunciando poco a poco a su soberanía, perdiendo la batalla de la competitividad, agravando la crisis climática«, dice la misiva, que firman plataformas como Amigos de la Tierra, Greenpeace, Oil Change International o Ecologistas en Acción, entre otras.
El documento señala que el «dominio» energético que persigue Trump en el sector de los combustibles fósiles supone la «sumisión» de la Unión Europea.
Riesgos para la soberanía energética y la competitividad europea
«Trump presiona a la UE para que diluya sus propios compromisos climáticos y se comprometa a acuerdos comerciales que enriquecen a las empresas estadounidenses de combustibles fósiles y afianzan su propio poder a costa de la UE«, denuncian.
Celebran que la Unión Europea haya «sabido responder con voz clara y medidas contundentes a las ambiciones imperialistas y la agresión militar» del presidente de Rusia, Vladímir Putin, y piden que el bloque comunitario adopte «una postura igualmente firme frente a las de Trump«.
Solidaridad con América Latina y Groenlandia
«Es una amarga verdad a la que debemos enfrentarnos, pero, lamentablemente, Estados Unidos ya no es un socio de buena fe en la histórica alianza con Europa«, señalan los firmantes, quienes repasan los «ataques ilegales» del mandatario a Venezuela, sus aspiraciones sobre Groenlandia o «sus amenazas imperiales hacia Cuba, Colombia y México«.
Se refieren también a las presiones de la Casa Blanca para que la UE modifique su legislación climática o energética, entre otras, y recuerdan que amenazó al bloque con «aranceles económicamente devastadores para garantizar que la UE aceptara importar 750.000 millones de dólares en productos energéticos estadounidenses durante los próximos tres años, en particular su gas natural licuado (GNL)«.
«Aparte del hecho de que el gas natural licuado (GNL) estadounidense es peor que el carbón y muy caro, los proyectos de GNL estadounidenses contaminan el aire y el agua de las comunidades cercanas, lo que aumenta el riesgo de cáncer, asma y otros graves problemas de salud«, agregan.
ONG reclaman romper acuerdos y acelerar la salida del gas
Las oenegés firmantes, entre las que también se cuentan Pax Christi International o Juventud X el Clima, piden a la UE cancele «inmediatamente» las negociaciones de aplicación del acuerdo comercial pactado entre Bruselas y Washington.
Reclaman también que el bloque europeo muestre solidaridad con las naciones latinoamericanas amenazadas y que presente una moción ante Naciones Unidas que condene «las flagrantes violaciones del derecho internacional por parte de Estados Unidos«.
En clave climática, proponen que la UE establezca una hoja de ruta vinculante para la eliminación gradual del gas fósil, en particular del GNL estadounidense. Seguir leyendo en CAMBIO CLIMÁTICO.




















