Madrid prohibirá las arizónicas para frenar los incendios: el Ejecutivo autonómico invertirá un millón de euros para reemplazar las arizónicas de los jardines colindantes al monte por los arbustos autóctonos. Esta iniciativa busca frenar el avance directo de las llamas hacia las viviendas.
Con esta normativa, la región prohíbe el uso de estos setos resinosos en un radio de 400 metros de zona forestal. Las ayudas surgieron tras comprobar cómo la vegetación ornamental aceleró el último fuego de Tres Cantos.
De forma complementaria, se destinarán 1,12 millones adicionales para recuperar los terrenos dañados en la Sierra Oeste y Lozoyuela. Las tareas de evaluación técnica determinarán la urgencia del suelo y la masa vegetal afectada.
Madrid prohibirá las arizónicas para frenar los incendios y replantará con arbustos autóctonos
La Comunidad de Madrid destinará un millón de euros de una nueva línea de ayudas para que propietarios de parcelas próximas a áreas forestales sustituyan las plantas arizónicas de los cerramientos por otras variedades más resistentes en caso de incendio, según ha informado el Gobierno regional en un comunicado.
Así lo ha detallado la presidenta de la Comunidad de Madrid tras la visita a una familia afectada por el incendio de Tres Cantos de hace un año, que ha podido recuperar totalmente su vivienda. Según el Ejecutivo regional, la medida se adopta para favorecer la seguridad de las viviendas y reducir los riesgos de propagación.
Además, sitúa a Madrid como la primera región en prohibir esta y otras especies resinosas para sustituirlas por variedades más resistentes al fuego en áreas de interfaz urbano-forestal en una franja de 400 metros.
Un cambio urgente para evitar más desastres en los bosques madrileños
El cambio de la normativa pretende reforzar el papel de los montes madrileños como lugares «esenciales» para la conservación de la biodiversidad, la fijación de carbono, la protección del suelo y la regulación del ciclo del agua, ha añadido el comunicado.
En Tres Cantos, el incendio de hace un año costó la vida a una persona y calcinó cerca de 2.000 hectáreas. La Comunidad ha recordado que en las urbanizaciones más perjudicadas, los setos de arizónicas contribuyeron a que el fuego se extendiera con gran rapidez.
Desde entonces, y en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, se ha trabajado en la sustitución por especies más adecuadas en las parcelas afectadas; se han entregado 3.400 plantas, entre ellas 1.600 ejemplares autóctonos como madroños, majuelos, endrinos, jaras, laureles, coscojas y espinos.
Durante su visita, Díaz Ayuso ha resaltado la experiencia del Gobierno regional en la gestión de incendios y sus consecuencias.
En el caso de la Sierra Oeste, «los técnicos ya están analizando el terreno con herramientas avanzadas, viendo el alcance real de los daños en la masa forestal. Se está estudiando la gravedad de cada afectación, las características de la vegetación, los posibles riesgos de erosión para ver dónde es más urgente actuar», ha dicho.
Más ayudas económicas y más flora autóctona para evitar la propagación de los incendios
Madrid prohibirá las arizónicas para frenar los incendios: el Gobierno regional prevé abrir una convocatoria de ayudas por valor de 1,12 millones dirigida a propietarios de terrenos afectados por los incendios de este año, como los de Lozoyuela y la Sierra Oeste, con dos líneas de actuación destinadas a la gestión forestal y a la restauración de los daños ocasionados.
Asimismo, la Comunidad de Madrid ha informado, a través de un comunicado, de que va a triplicar la producción de plantas forestales autóctonas para restaurar las zonas afectadas por los incendios de la Sierra Oeste.
De este modo, prevé aumentar la producción de plantas forestales autóctonas, pasando de las 100.000 unidades actuales a 300.000 durante el periodo 2027-2028, un aumento que se llevará a cabo a través de los dos viveros del Imidra (el de El Escorial y el que se ubica en la finca experimental de Arganda del Rey) y del Banco de Germoplasma Forestal (Biformad).
Entre las variedades producidas en estos espacios destacan encinas, quejigos, robles, fresnos, jaras, retamas o majuelos, entre otros, ha detallado el Ejecutivo.
Especies como las encinas, los robles o los fresnos repoblarán el entorno natural destruido por el fuego, ayudando a proteger los bosques madrileños y sus habitantes.



