Fraude en la conservación del oso en Castilla y León

Hace   más de 25 años que se aprobaron los Planes de Conservación del Oso Pardo en España, y la población de osos que habita el núcleo   oriental de la Cordillera cantábrica se encuentra estancada.

Detrás de la supuesta evolución positiva de la especie en el núcleo oriental, se esconde uno de los mayores fraudes a la conservación de la naturaleza en España

Hace más de 25 años que se aprobaron los Planes de Conservación del Oso Pardo en España, y la población de osos que habita el núcleo oriental de la Cordillera cantábrica se encuentra estancada.

En contra de las declaraciones de los responsables del Gobierno de Castilla y León sobre una supuesta evolución positiva de la población de oso pardo en los territorios orientales de Castilla y león, se ponen en evidencia los resultados del seguimiento de campo que demuestran que ya únicamente hay reproducción de osos en la zona norte de Palencia.

2016 confirma la tendencia.

Solamente han sido localizadas tres osas acompañadas de crías, con un total de seis oseznos que ahora deberán de superar la tasa de mortalidad natural. Estos datos, obtenidos por FAPAS durante un intenso seguimiento de las hembras reproductoras, trata de evitar lo que ha estado sucediendo durante los últimos años, la duplicación intencionada de hembras reproductoras.

Contar dos veces la misma hembra parida, ha sido una estrategia utilizada en el núcleo oriental cantábrico para encubrir la verdadera situación del oso en esta Comunidad.

Ni tan siquiera 30 ejemplares.

El incremento intencionado de la población, condiciona actualmente la población real de osos que habita en el núcleo oriental, un mínimo de la población original genéticamente individualizada.

El FAPAS, junto a la Universidad de Aveiro de Portugal, va a elaborar un censo genético de osos para 2016, a partir de las muestras de material biológico recolectadas durante todo el año, para tratar de demostrar por medios científicos esta situación que se enmascara permanentemente con datos abultados ofrecidos por la Administración. Actualmente la población oriental cantábrica de oso pardo posiblemente no sea mayor de una veintena de ejemplares.

¿POR QUÉ NO SE HA EXTINGUIDO EL NÚCLEO ORIENTAL DE LA CORDILLERA CANTÁBRICA, A PESAR DE SUS MÍNIMOS POBLACIONALES?

La presencia de individuos migrantes, ya comprobada en 1992, por la identificación de un macho con linaje occidental en el núcleo oriental (I. Rey et al., 2000), evidencia la posibilidad de comunicación entre ambos núcleos de población, a pesar de las barreras de origen antrópico que los separan. Contra pronóstico, esa probabilidad de intercambio genético, lejos de asegurar las posibilidades de supervivencia de toda la población cantábrica, simplemente ha conseguido mantener con vida al exiguo núcleo oriental en un mínimo poblacional permanente, a costa de los osos procedentes del núcleo occidental (presumiblemente machos), en expansión.

ALTA MORTANDAD DE OSO EN EL NUCLEO ORIENTAL.

La localización de osos muertos en Castilla y León ha sido constante, pero a ellas es necesario añadir con total seguridad la existencia de más osos muertos que por circunstancias específicas del terreno, orografía, frondosidad, etc. no son localizados.

Se considera que el 10% de los osos desaparecen al año, por causas naturales, en poblaciones viables. Trabajos de dinámica poblacional efectuados con poblaciones de osos bien estudiadas de Norteamérica, asumen que la merma anual que se produce en una población, nunca puede superar el 15%, para que ésta pueda ser compensada por el reclutamiento de nuevos ejemplares (Purroy, 2008).

Si a ese hipotético 10% añadimos la muerte segura de 1 (años 2001, 2006, 2009, 2011, 2014 y 2015) o 2 osos adultos (años 2005, 2007) por causas no naturales, resulta fácil comprender por qué el linaje genético del núcleo oriental se haya prácticamente extinguido.

El Gobierno de Castilla y León trata permanentemente de ocultar esta situación de la población oriental de osos en la Cordillera Cantábrica argumentando la buena evolución de la población occidental que mayoritariamente se localiza en Asturias.

Esta estrategia esconde una lamentable realidad, comarcas como Riaño y Fuentes Carrionas se han convertido en un “sumidero de osos”, territorios donde vienen a morir osos que proceden de núcleo occidental. La caza y el veneno ha sido y es, el principal factor de muerte de los osos en estos territorios.

FAPAS ha remitido un informe a los más altos responsables de Medio Ambiente de la Unión Europea, alertando sobre la situación por la que atraviesa realmente la conservación del oso pardo en la Comunidad de Castilla y León en su área oriental y denunciando el fraude de su supuesta evolución positiva a partir del desarrollo de proyectos de conservación financiados por la Unión Europea.

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