El avispón oriental ya ha superado una etapa decisiva de su ciclo anual en Córdoba. El Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC observó el 5 de junio las primeras obreras de 2026 en varios nidos primarios, los pequeños avisperos que inicia una reina, 78 días después de detectar las primeras reinas activas tras el invierno.
El hallazgo no significa que la especie acabe de llegar. Su presencia en la ciudad está documentada desde 2017, y el IAS-CSIC informó de un aumento notable de su densidad y de los avisos ciudadanos durante 2025. Conviene aclarar desde el principio que Vespa orientalis es el avispón oriental, no la avispa asiática Vespa velutina.
La colonia cambia de fase
Durante la fase fundacional, cada reina construye el nido, busca comida y alimenta a las larvas sin ayuda. Las primeras obreras, llamadas naníticas, son más pequeñas porque se desarrollan cuando la colonia todavía dispone de pocos recursos. No son una variedad distinta, sino el primer equipo de trabajo del avispero.
¿Qué cambia a partir de ahí? Las obreras asumen la búsqueda de alimento, el cuidado de las larvas y la ampliación del nido, mientras la reina concentra su energía en poner huevos. Mónica Fernández-Aparicio, responsable del estudio en el IAS-CSIC, considera el dato “una referencia importante” para conocer la fenología, es decir, el calendario estacional de la especie.
El verano cambia el control
El equipo espera que el número de obreras aumente gradualmente y alcance su máximo al final del verano o al comienzo del otoño. La captura con trampas dirigida a reinas aún puede ser útil durante esta fase temprana. Cuando la colonia tenga muchas obreras, las trampas dirigidas a ellas perderán eficacia para reducir la población y servirán sobre todo para seguir su actividad.
El grupo detectó las primeras reinas el 19 de marzo mediante una vigilancia iniciada en febrero. En abril localizó una elevada actividad sobre plantas identificadas de forma preliminar como tuyas orientales. Esa pista permitió retirar mecánicamente decenas de reinas junto a SADECO en una fase temprana del ciclo.
Cómo reconocerlo
El avispón oriental tiene cabeza, cuerpo y patas de tono rojizo, con manchas amarillas visibles en la cara y el abdomen. El avispón europeo es autóctono y también vive en Córdoba, por lo que el IAS-CSIC insiste en no confundirlos. La otra especie que suele mezclarse en algunos titulares, Vespa velutina, es la avispa asiática y no se había identificado en la provincia hasta el 24 de febrero de 2026.
Un trabajo publicado en Biological Invasions y liderado por Jairo Robla, de la Estación Biológica de Doñana, reunió 695 registros de avispón oriental en España hasta 2024. Más de tres cuartas partes estaban a menos de un kilómetro de zonas urbanas. Aun así, los autores advierten de que la ciencia ciudadana recoge más observaciones cerca de casas y lugares de trabajo, así que parte del patrón puede deberse a dónde mira la gente.
El riesgo para las abejas
La especie caza abejas y otros insectos, pero también aprovecha fruta madura, restos orgánicos y fuentes de comida generadas por las personas. Esa dieta flexible facilita su presencia en ciudades y zonas agrícolas y puede aumentar la presión sobre las colmenas. La colaboración del IAS-CSIC con COAG Andalucía pretende incorporar información directa del sector y probar estrategias en condiciones reales.
Un estudio publicado en Animal Microbiome y coordinado por Simone Cutajar entre la Universidad de Bolonia y la Universidad de Malta registró depredación de abejas y pérdidas estacionales en apiarios malteses. Pero los autores no pudieron atribuir esas pérdidas únicamente a los ataques, ya que también estudiaron el estrés y la posible presencia de microorganismos que causan enfermedades. Los datos consultados no respaldan afirmar que en Córdoba una colmena haya sido destruida en cuestión de horas.
Dónde mirar y qué hacer
Los nidos seguidos este año por el IAS-CSIC están en huecos ligados a construcciones humanas. Fachadas, cajas de persianas, tejados y muros merecen atención cuando varios avispones entran y salen repetidamente por el mismo punto. La recomendación no es acercarse ni intentar retirar el nido, sino avisar a los servicios municipales y, si hay riesgo inmediato para las personas, a emergencias.
El proyecto reúne al IAS-CSIC, el Ayuntamiento de Córdoba, SADECO y COAG Andalucía. Su objetivo no es prometer una erradicación rápida, sino conocer el calendario local, retirar nidos a tiempo y usar métodos selectivos que afecten lo menos posible a otros insectos. En la práctica, cada aviso bien documentado puede ahorrar tiempo y evitar una intervención a ciegas.
El comunicado oficial en el que se basa esta noticia se ha publicado en el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC.



