La restauración de humedales mediterráneos ha entrado de lleno en el corazón político de Europa. Fundación Global Nature ha presentado en el Parlamento Europeo un modelo probado sobre el terreno que desmonta uno de los grandes argumentos contra la protección ambiental: que restaurar la naturaleza es caro, lento o inviable.
Durante la sesión en Bruselas, la organización española ha demostrado que la restauración de humedales mediterráneos genera retornos reales en biodiversidad, agua, clima y economía local, y que ya existen herramientas financieras, científicas y sociales para aplicar la Ley de Restauración de la Naturaleza de forma eficaz y medible.
Los humedales —marismas, lagunas costeras, deltas y zonas inundables— son algunos de los ecosistemas más valiosos del planeta. Funcionan como esponjas naturales que absorben el exceso de agua en épocas de lluvias intensas, reduciendo el riesgo de inundaciones.
También filtran contaminantes, recargan acuíferos y sirven de refugio a una enorme biodiversidad, desde aves migratorias hasta peces y plantas únicas. Sin embargo, durante décadas han sido drenados, urbanizados o contaminados.
La restauración de humedales mediterráneos como prueba real de que la Ley europea es viable
La restauración de humedales mediterráneos deja de ser una promesa ambiental para convertirse en una estrategia con datos, inversión y resultados medibles.
Fundación Global Nature (FGN), organización pionera en la restauración de ecosistemas en España, ha presentado hoy en el Parlamento Europeo su modelo integral de conservación de humedales mediterráneos como ejemplo práctico de implementación de la Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE.
En un evento coorganizado por Wetlands International Europe y los eurodiputados Cesar Luena (S&D) y Jutta Paulus (Verdes), FGN ha compartido sus más de tres décadas sobre el terreno que demuestran que la restauración de la naturaleza no solo es posible, sino rentable y escalable cuando se combinan financiación pública, inversión privada, ciencia robusta y participación local.
Bruselas escucha por fin a los proyectos que funcionan sobre el terreno
Fundación Global Nature ha llevado al Parlamento Europeo tres décadas de proyectos reales que prueban que recuperar la naturaleza no solo es posible, sino rentable, escalable y clave para aplicar la Ley de Restauración de la Naturaleza sin excusas ni retrasos.
La intervención de Global Nature en el Parlamento Europeo llega en un momento crucial para la Ley de Restauración de la Naturaleza, que ha enfrentado resistencia en algunos Estados miembros por supuestas dificultades de implementación y financiación.
«Con nuestro ejemplo queremos demostrar que la Ley no solo es necesaria, sino perfectamente viable», ha explicado la responsable de Políticas y Cambio Climático, Vanessa Sánchez. «Llevamos tres décadas restaurando humedales con resultados demostrables. Tenemos la ciencia, tenemos las herramientas financieras, tenemos el apoyo local. Lo que necesitamos ahora es más respaldo y escalar este modelo«.
De hecho, la experta también ha ahondado en modelos de financiación innovadores desarrollados por FGN, que combina fondos europeos LIFE con tres mecanismos pioneros para atraer inversión privada.
Según ha explicado, FGN ha vendido los primeros créditos de carbono generados por restauración de humedales mediterráneos, con una metodología que demuestra mitigaciones de hasta 38 toneladas de CO₂ por hectárea y año.
Datos científicos, inversión privada y beneficios medibles para el territorio
Empresas como Naturgy, Ecoalf, Saggas y Zumavesa ya los han adquirido. En huella hídrica, Meta y Microsoft han financiado la restauración del humedal Soto Gutiérrez para compensar su consumo de agua.
«Hemos restaurado miles hectáreas de humedales en España, desde lagunas salinas en Castilla-La Mancha hasta marismas costeras en la Comunidad Valenciana», ha explicado el director de FGN durante su intervención.
«Y lo hemos hecho trabajando codo con codo con agricultores, ganaderos y ayuntamientos, demostrando que conservación y actividad económica pueden ir de la mano», ha añadido Sánchez quien ha hecho hincapié en que la clave es trabajar en alianza y entendiendo la peculiaridad de cada territorio.
Entre los proyectos destacados en el evento están algunos de los más recientes, como la restauración de la laguna de El Hito, en Cuenca, donde se han adquirido 387 hectáreas, se han plantado 250.000 ejemplares de especies autóctonas, se han descubierto nuevas especies para la ciencia y participan 27 agricultores locales en acuerdos de gestión sostenible.
También de los más históricos de la fundación como su labor en Tierra de Campos, con los humedales de Fuentes de Nava, Boada y Pedraza que han sido reinundados tras su desecación histórica, logrando una recuperación espectacular de biodiversidad.
O los que están arrancando como el LIFE Ballesteros, en Cuenca, iniciado este año y que tiene como objetivo restaurar las 274 hectáreas completas de este espacio Natura 2000. «Mención especial merece el Corredor Mediterráneo en la Comunidad Valenciana, donde se han ejecutado siete proyectos LIFE en la última década combinando múltiples fuentes de financiación pública y privada», ha sentenciado en esta línea Vanessa Sánchez.
Todos los proyectos de FGN cuentan con el respaldo de las principales instituciones científicas españolas (CSIC, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad de Valencia, entre otras) y utilizan herramientas de última generación como el visor de humedales desarrollado en Google Earth Engine, que permite monitorizar en tiempo real la evolución de las aguas superficiales y la vegetación mediante imágenes satelitales.
Otro elemento diferenciador del modelo de FGN es su estrecha colaboración con administraciones locales. Ayuntamientos como los de Peñíscola, Nules y Torreblanca han firmado acuerdos con la fundación no solo por los beneficios paisajísticos y turísticos, sino porque valoran servicios ecosistémicos concretos: control de incendios, reducción de accidentes con jabalíes, prevención de vertederos ilegales, mitigación de inundaciones y control de mosquitos.
Cuando conservar la naturaleza deja de ser ideología y pasa a ser gestión inteligente
«No restauramos a ciegas», ha concluido el director de FGN. «Cada hectárea restaurada está respaldada por datos científicos, y cada euro invertido genera retornos medibles en biodiversidad, almacenamiento de carbono, regulación hídrica y servicios ecosistémicos», concluye.
La presentación ha generado gran interés entre los asistentes y un interesante debate alrededor de las posibilidades que se abren en diferentes frentes y proyectos futuros.
Lo más relevante del mensaje llevado a Bruselas es claro: cuando se destinan recursos, ciencia y colaboración entre administraciones, comunidades locales y organizaciones ambientales, la naturaleza responde. Los humedales restaurados son la prueba viva de que la conservación funciona y de que aún estamos a tiempo de reparar parte del daño causado. Seguir leyendo en NATURALEZA.





















