SOGAMA (Galicia), transporte de residuos por ferrocarril, una gran idea

La del Fondo Mundial para la Vida Salvaje pasa por ser una de las mayores iniciativas de ámbito privado en la lucha contra el cambio climático. No en vano, esta campaña se ha extendido ya a ciudades de cerca de 200 países, y en ella han tomado parte miles de empresas y millones de personas desde su inicio.

Desde que en 2007 el Fondo Mundial para la Vida Salvaje (World Wildlife Fund, más conocido por sus siglas WWF) lanzase su iniciativa, el último sábado del mes de marzo se viene celebrando cada año la “Hora del Planeta”, para llamar la atención de la Humanidad sobre un grave problema que se cierne sobre la Tierra: el calentamiento global. Dado que este año coincidía en Semana Santa, la conmemoración se adelantó al pasado sábado, día 19.

Bajo el lema “Usa tu energía para dársela al planeta”, WWF invitó a todos los ciudadanos del mundo a que, durante una hora, apagasen las luces y desconectasen sus aparatos de la red eléctrica. No es sino una llamada al consumo responsable de energía, la reducción de la contaminación lumínica y de las emisiones contaminantes derivadas de las actividades humanas, para tratar de frenar el cambio climático. Además, esta celebración brinda a WWF la oportunidad de recaudar fondos para diversos proyectos de conservación.

UNA CAMPAÑA GLOBAL

La del Fondo Mundial para la Vida Salvaje pasa por ser una de las mayores iniciativas de ámbito privado en la lucha contra el cambio climático. No en vano, esta campaña se ha extendido ya a ciudades de cerca de 200 países, y en ella han tomado parte miles de empresas y millones de personas desde su inicio.

Numerosos municipios españoles y monumentos emblemáticos de nuestro país permanecieron a oscuras durante 60 minutos con ocasión de esta efeméride.

No obstante, el objetivo final de esta celebración es que los ciudadanos, las empresas y los gobiernos tomen conciencia de la importancia de racionalizar el consumo de energía, practicando este tipo de gestos no sólo una hora al año, sino todo el tiempo que sea posible los 365 días del año. Sólo así se podrá avanzar hacia un futuro sostenible y frenar el calentamiento global.

SOGAMA, COMPROMETIDA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Desde su origen, la Sociedade Galega do Medio Ambiente ha estado en la primera línea de la defensa del medio natural, mediante su actividad principal: la gestión sostenible de los residuos urbanos, gracias a la cual es posible evitar, no sólo la contaminación de suelos y acuíferos, sino también reducir de manera significativa la emisión de gases de efecto invernadero (CO2, metano, etc), así como la de dioxinas y furanos liberados en las combustiones incontroladas.

La actividad de Sogama incluye el transporte de residuos, desde las 37 plantas de transferencia distribuidas por toda la geografía gallega hasta el complejo medioambiental sito en Cerceda. Sin duda, el transporte es una de las actividades que mayores niveles de emisiones provoca, por lo cual la sociedad pública decidió incrementar el porcentaje de desechos trasladados por ferrocarril a fin de pasar del 25 al 55%, apostando así por un medio más eficiente y respetuoso con el medio ambiente. En estos momentos, y con la incorporación del tren desde Lugo, ya se mueve por este medio el 45% de la basura tratada en el complejo medioambiental de Cerceda (A Coruña).

Entre las múltiples ventajas que representa el transporte ferroviario, se encuentra la reducción en las emisiones de CO2 a la atmósfera, gracias a la mayor capacidad de carga que ofrece un convoy de ferrocarril, que puede igualar la capacidad de transporte de treinta camiones.

En la lucha contra el calentamiento global resulta también determinante el modelo de crecimiento económico. De ahí que los países más avanzados caminen ya por la senda del desarrollo sostenible, en el que cobra cada día mayor relevancia el concepto de economía circular, que es aquélla que, frente a la economía lineal, marcada por la máxima de “usar y tirar”, persigue que los desechos sean disminuidos al mínimo y concebidos como recursos de utilidad. Así, el tratamiento de la basura supera los límites de las cuatro erres (Reducir, Reutilizar, Reciclar y Recuperar la energía contenida en los residuos) añadiendo otras erres como la de Repensar los productos e incluso Reperarlos).

El nuevo Paquete Europeo de Economía Circular, aprobado el pasado mes de diciembre por la Comisión Europea, marcará la hoja de ruta a seguir durante los próximos años.

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