Fitorremediación: rosales contra metales pesados

Los residentes preparan también la denuncia de las autoridades gubernativas a las que acusan de no haber actuado adecuadamente contra el problema durante 30 años.

La contamianción por plomo y cadmio la originó la antigua fundición, adquirida por poco más de dos millones de euros en 2008 por Metrudhem compañía de las Islas Vírgenes Británicas con base en Skopje.

“No es una situación preocupante sino verdaderamente alarmante”, dice Nenad Kocic, presidente de Vila Zora, grupo que lucha por un entorno más saludable. “El contenido en metales pesados de nuestra tierra sobrepasa los límites internacionales, y eso es devastador para la salud.”

Los metales pesados, dice Kocic, pueden detectarse en el suelo hasta a 20cm de profundidad, lo que demuestra su vertido sistemático durante las pasadas tres décadas.

Los metales pesados pasan a las personas a través de la cadena alimentaria. El plomo se acumula en los huesos, la sangre y los riñones; el cadmio tiene efectos cancerígenos sobre el tracto gastrointestinal. Los investigadores han hallado que los niños, más propensos que las niñas a jugar con la tierra, tienen niveles superiores.

Hace diez años la Organización Mundial de la Salud declaró que Veles era un lugar peligroso para vivir por las excesivas emisiones industriales de dióxido de azufre procedentes de la fundición. Desde entonces los gobiernos han hecho bien poco para mejorar la situación.

Han pasado cinco años desde el cierre de la fábrica de zinc y plomo, y el aire en Veles vuelve a estar limpio, pero el suelo no. Las enfermedades relacionadas con la contaminación siguen afectando a los residentes, especialmente a la gente joven, según un reciente estudio realizado entre 2004 y 2006 por el Instituto Nacional de la Salud y Centro Clínico de Skopje.

Las autoridades locales de Veles, respaldadas por diversos grupos de base, demandan al gobierno central para que limpie el suelo del área, en el que constituye primer enfrentamiento legal de ciudadanos de la antigua Yugoslavia contra sus altos ejecutivos, por lo que la falta de práctica jurídica, hace que el procedimiento avance muy lentamente.

Pero los ciudadanos no permanecen ociosos. Siguiendo las recomendaciones del doctor Mijail Kochubovski del Instituto de Salud Pública, están plantando hierba en los patios como solución para eliminar el polvo del suelo contaminado con metales pesados, y atendiendo los consejos de la Universidad de Skopje, el alcalde de Veles, Goran Petrov, ha anunciado una campaña para plantar cinco mil rosas en la ciudad, proyecto financiado por la embajada de Suiza en Macedonia, ya que parece que las raíces de las plantas absorberán los metales pesados y ayudarán a la descontaminación, en un proceso conocido como fitorremediación, que ya se utilizó en el Desastre de Aznalcóllar, por ejemplo.

Macedonia podría aprovechar las ayudas de la Unión Europea para sufragar los gastos mayores de descontaminación, pero primero hay que establecer quién es el responsable de la contaminación.

Al parecer, si la responsabilidad es del Estado, podrían acogerse a los fondos de adhesión, pero si es de la planta, la UE no intervendrá, ya que la responsabilidad sería de los nuevos dueños.

El colmo, piensan los habitantes de Veles, es que el gobierno de Skopje permita a la planta reanudar su actividad sin disponer medidas medioambientales adecuadas.

Fuente: WAZ.euobserver.comhttp://www.ison21.es

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