Actualizar

lunes, febrero 6, 2023

Nuevas evidencias ante Bruselas de mala gestión en el vertedero de Nerva

En este sentido, Greenpeace ha indicado en una nota que este hecho «podría constituir un grave incumplimiento de la normativa europea». Además, ha explicado que el pasado 1 de marzo, el grupo conservador documentó «cómo varios camiones con residuos italianos entraban en las instalaciones de Befesa en Nerva y depositaban su carga directamente en una zona destinada a elementos no peligrosos, aunque información aportada por la Junta de Andalucía corrobora que esos residuos estaban en realidad catalogados como peligrosos, por lo que deberían haber recibido un tratamiento físico-químico previo antes de ser llevados al vertedero».

   Asimismo, indica que Greenpeace y Ecologistas en Acción han observado «cómo durante semanas, en las que según la Junta estaban entrando residuos peligrosos, decenas de camiones realizaban la misma operación».

   En este sentido, insiste en que si la Administración andaluza tiene entre sus planes proteger el medio ambiente y la salud pública, «tiene que retirar la Autorización Ambiental Integrada a Befesa y llevar a cabo un cierre cautelar de las instalaciones hasta que se determine si este comportamiento es, como parece, el habitual», según ha declarado el responsable de la Campaña de Contaminación de Greenpeace, Sara del Río, quien lamenta que «otra regañina del consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, a la empresa no parece el método más efectivo de abordar un asunto tan grave».

   Por otro lado, cree que el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía «ha minimizado en reiteradas ocasiones la irregular actitud de la empresa», pese a que en los últimos meses se ha tenido que enfrentar a varios incidentes, incluso judiciales, relacionados con la empresa en sus instalaciones onubenses de Palos de la Frontera y Nerva.

   Greenpeace recuerda que los residuos italianos provienen de la descontaminación de suelos de una antigua zona industrial en Pioltello-Rodano, cerca de Milán, y fueron traídos a Nerva después de que el Gobierno italiano recibiera un ultimátum para que afrontara urgentemente la limpieza del área contaminada, que fue exigida por el Tribunal Europeo de Justicia en 2004.

   «La junta de Andalucía autorizó este traslado bajo el argumento de que Italia carece de suficiente capacidad de tratamiento para este tipo de residuos peligrosos», asegura el grupo ecologista, que añade que «la única consecuencia de este traslado haya sido cambiar la contaminación de lugar».

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés