Día Mundial de la Salud 2026 impulsa ciencia y destaca el papel de SIGRE, en una campaña global que pone el foco en la conexión directa entre salud humana, medioambiente y sostenibilidad bajo el enfoque One Health (Una sola salud).
El dato es contundente: según la OMS, el 23% de la mortalidad mundial —más de 12 millones de muertes al año— está vinculada a factores ambientales, lo que convierte la protección del entorno en una herramienta clave para salvaguardar la salud de las personas.
Día Mundial de la Salud 2026 impulsa ciencia y destaca el papel de SIGRE
La OMS alerta de que el 23% de las muertes están ligadas al medioambiente mientras SIGRE se posiciona como clave para proteger salud y planeta.
La ciencia y el enfoque One Health marcan el camino hacia un futuro saludable
El Día Mundial de la Salud 2026 se celebra bajo el lema “Juntos por la Salud. Apoyemos la ciencia”, una declaración clara de intenciones que sitúa la evidencia científica como eje central para afrontar los desafíos globales.
El enfoque One Health se posiciona como la estrategia clave, integrando la salud humana, animal y ambiental en un mismo marco. Esta visión reconoce que no es posible proteger la salud de las personas sin cuidar el entorno en el que viven.
La campaña, con duración de un año, busca precisamente reforzar la cooperación científica internacional, destacando que solo a través de la colaboración entre sectores y países se pueden transformar los datos en acciones reales.
El impacto ambiental en la salud: una crisis silenciosa con cifras alarmantes
La relación entre medioambiente y salud ya no es una hipótesis, es una realidad cuantificada. La OMS estima que más de 12 millones de muertes anuales están relacionadas con factores como la contaminación del aire, del agua o del suelo.
Este dato representa casi una de cada cuatro muertes en el mundo, lo que evidencia que la degradación ambiental no es solo un problema ecológico, sino una crisis sanitaria global.
En este contexto, proteger los ecosistemas no es una opción, sino una necesidad urgente. La calidad del aire, el acceso a agua limpia y la gestión adecuada de residuos son factores determinantes para la salud pública.
SIGRE: el sistema clave que conecta salud, reciclaje y sostenibilidad
En este escenario, el papel de SIGRE se convierte en esencial. Este sistema, impulsado por el sector farmacéutico, permite cerrar correctamente el ciclo de vida del medicamento, evitando impactos negativos tanto en la salud como en el medioambiente.
Tal y como destaca Miguel Vega, director general de SIGRE, la colaboración del sector ha permitido avanzar hacia una economía circular, minimizando la huella ambiental de los medicamentos desde su producción hasta su eliminación.
Gracias a SIGRE, se evita que los medicamentos caducados o sobrantes terminen contaminando ríos y suelos, y se reduce el riesgo sanitario derivado de su consumo inadecuado. Además, los envases pueden ser reciclados, contribuyendo a un modelo más sostenible.
Qué puede hacer el ciudadano: pequeños gestos con gran impacto
El ciudadano juega un papel clave en este sistema. Revisar el botiquín doméstico cada 6 o 12 meses es una práctica fundamental para detectar medicamentos caducados o en desuso.
Todos estos residuos deben depositarse en el Punto SIGRE, ubicado en las farmacias, incluyendo envases vacíos, blísteres, frascos, tubos, inhaladores o prospectos, así como restos de medicamentos.
Es importante recordar que estos envases no deben tirarse a los contenedores convencionales, ya que han estado en contacto con sustancias farmacéuticas y requieren un tratamiento específico para evitar riesgos ambientales y sanitarios.













