La ciencia corrige un gran error sobre los microplásticos en el aire y descubre que las ciudades y el suelo emiten mucho más que los océanos

Publicado el: 26 de enero de 2026 a las 08:01
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Comparación entre concentraciones observadas y modeladas de microplásticos en aire sobre tierra y océano

Durante años hemos leído que llueven microplásticos sobre ciudades, montañas y océanos, casi como si el aire fuera una sopa de plástico invisible. Un nuevo estudio publicado en la revista Nature acaba de poner algo de orden en ese panorama y lanza un mensaje matizado. Sí, respiramos microplásticos. Pero las cantidades en la atmósfera parecen ser bastante menores de lo que indicaban muchos modelos anteriores, y la gran responsable no es tanto el océano como la actividad en tierra firme.

Un mapa mundial del plástico que respiramos

El equipo de la Universidad de Viena ha reunido 2782 mediciones de microplásticos atmosféricos procedentes de 76 estudios realizados entre 2014 y 2024 en 283 puntos del planeta. Hay datos de zonas urbanas, rurales, costas, mar abierto e incluso de regiones remotas que van desde el Ártico hasta la Antártida.



Cuando se miran todas esas mediciones juntas, la mayor parte de las concentraciones en el aire se sitúan entre 0,002 y 0,1 partículas por metro cúbico, con una mediana de 0,03. Sobre tierra, excluyendo las zonas costeras, la mediana sube a 0,08 partículas por metro cúbico. Sobre el océano baja a 0,003. Es decir, el aire sobre los continentes contiene de media unas 27 veces más microplásticos que el aire sobre el mar.

¿Qué significa esto para alguien que vive en una gran ciudad o cerca de la costa. Que la principal nube de plástico que respira no viene de la brisa marina, sino de fuentes muy cercanas como el tráfico, el polvo de carreteras, los suelos resecos o los plásticos usados en agricultura.



Los modelos se pasaban de largo

Con ese gran conjunto de datos en la mano, los investigadores compararon las observaciones reales con simulaciones atmosféricas que usan los inventarios de emisiones más citados. La sorpresa fue considerable.

Los modelos anteriores llegaban a predecir entre cien y diez mil veces más microplásticos en el aire de los que realmente se miden. Esas diferencias aparecen tanto sobre tierra como sobre el océano y apuntan a un problema de base. Las estimaciones de cuántas partículas se emiten son demasiado altas, en especial las asociadas a las actividades humanas en superficie.

En parte, el desajuste tiene que ver con detalles que rara vez aparecen en los titulares. Cada estudio mide tamaños mínimos distintos, combina fibras, fragmentos o películas en proporciones diferentes y muchas veces obliga a convertir masa en número de partículas con suposiciones que pueden cambiar el resultado varios órdenes de magnitud. Los autores del trabajo recuerdan que esa cascada de incertidumbres hace que algunos números espectaculares dejen de ser tan sólidos cuando se comparan con datos reales.

Cuántos microplásticos salen realmente de la tierra y del mar

Para acercar modelo y realidad, el equipo reescaló de forma sencilla las emisiones de un inventario que parte de procesos físicos, ajustándolo por separado para tierra y océano hasta que las simulaciones encajaron con las mediciones.

El resultado es una imagen bastante diferente de la que manejaban algunos estudios anteriores. Según estos nuevos cálculos se emiten a la atmósfera unos 6,1 por diez elevado a 17 microplásticos al año desde tierra y unos 2,6 por diez elevado a 16 desde el océano. En número de partículas, la tierra aporta más de veinte veces más que el mar.

Comparación global entre microplásticos medidos y simulados en la atmósfera sobre tierra y océano, según el nuevo estudio. Foto: Revista Nature.

Traducido a algo más tangible, las emisiones totales para las partículas de entre 5 y 100 micrómetros rondan las 4500 toneladas anuales en todo el planeta, una cifra mucho menor que las centenares de miles de toneladas que sugerían algunos modelos anteriores. En promedio, cada metro cuadrado de superficie terrestre libera unos 2600 microplásticos al año, frente a unas decenas de partículas por metro cuadrado de océano.

Eso no significa que el océano quede libre de culpa. La masa total emitida resulta mayor sobre el mar que sobre tierra, algo que los autores atribuyen a que las partículas que saltan con el aerosol marino tienden a ser de mayor tamaño. Es un recordatorio de que la forma y el tamaño de los microplásticos importan tanto como el simple conteo de partículas.

Qué implica todo esto para la salud y las políticas públicas

La conclusión rápida podría ser tentadora. Si hay menos microplásticos en el aire de lo que se pensaba, problema resuelto. Pero no es tan sencillo. El propio equipo subraya que la atmósfera sigue siendo una autopista eficaz que lleva plástico a rincones muy alejados y que esas partículas se pueden inhalar y acabar depositadas en suelos y océanos. Lo que cambia es el reparto y la escala. El foco se desplaza aún más hacia fuentes terrestres como el desgaste de neumáticos y frenos, el polvo urbano, los suelos desnudos o los plásticos agrícolas.

En la práctica, esto significa que muchas de las soluciones pasan por medidas bastante conocidas. Frenar el uso de plásticos de un solo uso, mejorar la gestión de residuos, diseñar neumáticos y frenos que liberen menos partículas, reducir el tráfico motorizado en las ciudades y evitar que los suelos queden desprotegidos. No hace falta mirar al horizonte marino para actuar, basta con observar la calle por la que pasan los coches y autobuses cada día.

Lo que todavía no sabemos

A pesar del avance, el estudio insiste en que el mapa de los microplásticos atmosféricos sigue lleno de zonas en blanco. Faltan mediciones en mar abierto, en buena parte del hemisferio sur y, sobre todo, datos que describan mejor la distribución de tamaños y formas de las partículas, incluidos los nanoplásticos aún más pequeños.

En otras palabras, el reloj de la investigación va por detrás de la velocidad con la que el plástico llega al aire. Lo que sí queda claro es que la atmósfera no está tan saturada de microplásticos como sugerían algunos cálculos, pero tampoco está limpia. Y que la mayor parte de ese polvo de plástico que flotará mañana sobre tu ciudad o tu pueblo nace en la propia superficie terrestre, no mar adentro.

El estudio científico que respalda estos resultados ha sido publicado en la revista Nature.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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