Peajes: la tecnología española mira al futuro

Son muchos los conductores que comienzan a apreciar las bondades de los nuevos sistemas de telepeaje, que permiten a los vehículos dotados de un transpondedor o transmisor («tag») vinculado a una tarjeta de crédito

«El público acepta en la actualidad de mucho mejor grado el pago de peajes. Resulta mucho más cómodo y menos oneroso: ya no hay que ponerse en fila y esperar», señala Samuel, editor de Toll Roads News. «Ahora se puede pasar sin parar. Y, desde la implantación de pórticos de peaje electrónico instalados sobre el carril normal de la autovía, ni siquiera es necesario aminorar la velocidad».

Son muchos los conductores que comienzan a apreciar las bondades de los nuevos sistemas de telepeaje, que permiten a los vehículos dotados de un transpondedor o transmisor («tag») vinculado a una tarjeta de crédito o débito atravesar los puestos de peaje sin detenerse a abonar manualmente el pago. La próxima generación de carreteras de peaje, que ya es una realidad en un puñado de autovías del mundo, emplean un sistema basado en pórticos de control de peaje colocados sobre la carretera capaces de leer a distancia la información del transmisor del vehículo. Los pórticos también capturan información adicional, como la matrícula del vehículo, de forma que pueda cobrarse el peaje a los usuarios cuyos vehículos no incorporen un «tag».

«Las garantías han de ser muy altas», señala Reinhardt, editor de Public Works Financing. «Hay que instalar dispositivos capaces de captar imágenes muy nítidas de las placas de matricula, de forma que se admita su validez en un procedimiento judicial. También hay que tener en cuenta consideraciones de privacidad y seguridad. Tiene que ser un sistema a prueba de fallos. El banco quiere tener la certeza de que podrá identificarse y cobrar el peaje a cuantos utilicen la carretera». No obstante, en algunos países la normativa legal en materia de protección de la privacidad no permite la instalación de tales pórticos de peaje.

Cintra instaló el primer sistema de peaje sin barreras físicas o de flujo libre del mundo en Canadá, y hoy en día esos sistemas se utilizan en Sudáfrica y Chile, donde las empresas españolas han alcanzado notable éxito.

El desarrollo de estos pórticos se basa en gran medida en tecnología militar (como la capacidad para detectar e identificar objetos a distancia o distinguir al amigo del enemigo) y muchas de las principales empresas que los desarrollan han participado en proyectos de investigación en defensa. Los sistemas funcionan combinando técnicas de imagen, radiofrecuencia y láser para leer el transmisor de un vehículo, así como para identificar con precisión aquellos vehículos que no lo portan. Este último reto ha sido el mayor, pero los avances recientes en técnicas de imagen permiten ya captar la información de las placas de matrícula de vehículos que circulan a alta velocidad, al tiempo que los escáneres láser reconocen las dimensiones del vehículo con fines de clasificación y recaudación.

La empresa española SICE ha sabido aprovechar su dilatada experiencia en este campo y su amplio conocimiento de la tecnología de carreteras de peaje para ofrecer soluciones integrales a las empresas interesadas. El Grupo ACS empleó la tecnología de pórticos integrada por SICE en la primera carretera de peaje de flujo libre de Sudáfrica.

Telvent, otra empresa española, destina un porcentaje considerable de sus ingresos a I+D, y ha desarrollado su propia tecnología patentada de control de peaje en flujo libre. Además, está ensayando un sistema de flujo libre basado en sistemas por satélite como el GPS o el sistema europeo Galileo. Se trata de la forma más avanzada de cobro de peaje del mundo, basada en un transmisor instalado en el vehículo que comunica la posición de éste a partir de la triangulación por satélite. A continuación, su localización se enruta a través de un sistema informático que calcula los peajes debidos. Aunque este sistema aún no se ha implementado con carácter comercial en ninguna carretera de peaje (se está probando en camiones que circulan por autopistas de Alemania y Australia), Telvent prevé contarse entre el reducido número de empresas que comercializarán esta nueva tecnología en todo el mundo.

«Nuestra gama de productos nos permite competir internacionalmente con las empresas líderes, y de hecho lo hacemos en numerosos países de los cinco continentes», apunta José Montoya, director general de tecnología de tráfico de Telvent.

Estas empresas que trabajan con tecnologías de control de peajes también han desarrollado los correspondientes sistemas de información para el procesamiento en tiempo real de la información recopilada y los sistemas de bases de datos necesarios para su gestión.

Los modelos de cobro de peajes no son uniformes: en algunas carreteras se cobran importes diferentes en función de la hora del día (los peajes son mayores en las horas de más tráfico), mientras otras señalizan carriles específicos que proporcionan un paso más rápido a quienes estén dispuestos a pagar un recargo. Las innovaciones en tecnología y financiación han contribuido al éxito de todos estos modelos.

Otro reto técnico al que se enfrentan quienes desarrollan tecnologías punteras y aplicaciones informáticas avanzadas para el control del pago de peajes consiste en cómo coordinar sistemas distintos y potencialmente incompatibles de peaje electrónico.

Tecsidel, una empresa española especializada en sistemas de información, dedica un segmento importante de su negocio al tráfico y los peajes. Su producto estrella es una aplicación que integra una amplia gama de información sobre el tráfico, incluidos datos en tiempo real procedentes de sensores instalados en las carreteras y que requieren un procesamiento inmediato. Esta información pasa a un sistema central que gestiona grandes bases de datos.

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