Proximus: el chip que le cuenta al supermercado lo que hacen sus clientes

Publicado el: 7 de abril de 2016 a las 10:38
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Al parecer será posible que los supermercados sean capaces de recopilar una enorme cantidad de datos, muy útiles a la hora de planificar sus estrategias de ventas, solo con poner un chip en las cestas y los carros de la compra.

De la Universidad a los carritos de compra



Las startups, estas pequeñas empresas tecnológicas que están revolucionando el mercado, siguen dando que hablar. En este caso nos referimos a Proximus, que trabaja desde el parque Industrial de la madrileña Universidad Carlos III y que ha desarrollado un chip que permite crear un “mapa de compras” y saber de esa manera cuáles son las actitudes, preferencias y comportamientos de los clientes dentro de un supermercado.

Este nuevo sistema es capaz de determinar, por ejemplo, si al cliente le llaman la atención las ofertas especiales, qué ruta sigue dentro del súper y cuáles son los productos que le interesan, ya sea porque se pare a mirarlos o porque los compre. 



Datos muy importantes

El director general de Proximus, Jorge Bueno explica que «en nuestras primeras pruebas nos dimos cuenta que los clientes de un supermercado no caminan por un pasillo determinado porque, por ejemplo la comida para mascotas se ubique cerca del sector de la leche. Para probar nuestra teoría sustituimos por “muffins” la comida para mascotas y el resultado fue un aumento considerable en los que se llama “venta cruzada”: leche y productos para el desayuno”.

Los sensores que se instalan en los carritos y en las cestas emiten una señal de onda corta que es captada a través de Bluetooth por un conjunto de receptores situados en el techo del local; estos a su vez envían dicha información a la nube y de esta manera es posible conocer la posición de cada comprador, la cantidad de tiempo que permanecen en un lugar, qué secciones de la tienda prefieren, cuál es el flujo de clientes en caja y más aún, y todo ese caudal de información es recabado en tiempo real. 

Toda la información que el sistema genera se almacena en una página web en la que es posible consultar el diagrama de flujo, con el fin de analizar el movimiento de los clientes dentro del supermercado o los mapas con información específica relacionada con el tráfico en cada sección de la tienda.

 «De hecho  se analizan más de treinta parámetros diferentes, todos ellos relacionados con el comportamiento de los clientes dentro del local», indica Jorge Bueno. Y cada dato recogido puede ser utilizado en esos momentos o almacenarse para estudios posteriores.

En pos de mejorar las estrategias de ventas

Varios de los creadores de esta técnica provienen del campo de la robótica por lo que esta técnica tiene mucho de esa tecnología, en especial a la hora de analizar cuál es la posición del cliente dentro de la tienda y qué tipo de comportamiento tiene.

Proximus tiene un algoritmo propio que le permite un determinado posicionamiento interior y tiene la capacidad de manejar enormes volúmenes de datos, por lo que permite a sus usuarios, las tiendas, supermercados e hipermercados acceder a una valiosa información que les permite mejorar las campañas y estrategias de marketing.

Según Jorge Bueno, el enfoque de Proximus se orienta a proporcionar información útil y de valor a las cadenas de supermercados y a las grandes superficies para que sean capaces de mejorar sus estrategias y sus decisiones en cuanto al marketing basándose en datos diarios y actualizados al segundo de lo que pasa en sus propias tiendas y lo compara con el Google Analytics pero en un espacio físico determinado.

Notificación de “imprevistos”

Además, Proximus tiene un sistema de notificaciones y de alerta que se dispara cuando detecta “eventos imprevistos” o problemas puntuales, que ya ha sido probado en varias tiendas y ha demostrado ser altamente eficaz. 

Existen sistemas de control que analizan de forma continua qué es lo que sucede dentro de cada local comercial; esos sistemas están diseñados para ayudar al gerente y al personal a controlar el buen funcionamiento de un supermercado.

Pero es imposible que una persona se encuentre delante de la pantalla de forma continua por lo que este tipo de notificaciones será un invalorable apoyo para gestionar de forma adecuada y eficaz dichas tiendas, ya que se dispara la alarma si existen anomalías específicas o situaciones que requieren atención inmediata.

Una reflexión final

Ya se han oído voces que preguntan si esto es “legal”, ya que sería como tener en el carrito de la compra un “espía” que se chiva de cada uno de los movimientos del cliente, pero aparentemente como será algo “anónimo” no atentaría contra la libertad del consumidor. Pero habrá que ver qué pasa en el futuro, ya que sin dudas este sistema dará mucho que hablar y especular.

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