La supuesta relación entre omeprazol y cáncer de estómago queda seriamente cuestionada tras un amplio estudio poblacional publicado en The British Medical Journal. Que no encuentra asociación entre el uso prolongado de estos fármacos y el desarrollo de adenocarcinoma gástrico.
El cáncer de estómago está considerado como la 5ª neoplasia maligna más común a nivel mundial. Y desde la década de 1980 se sospecha que los medicamentos para el reflujo aumentan el riesgo padecerlo debido a que producen determinados cambios hormonales y gástricos.
Un nuevo estudio poblacional recientemente publicado no encuentra evidencia que vincule el uso frecuente de inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol con el adenocarcinoma gástrico, que es el cáncer de estómago más común.
El estudio que desmonta el mito del omeprazol y cáncer de estómago
Una investigación en cinco países nórdicos descarta el riesgo tumoral tras uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones.
El cáncer de estómago es la quinta neoplasia maligna más común en todo el mundo. Y desde 1980 se ha relacionado el consumo de medicamentos contra el reflujo gástrico con la posibilidad de desarrollar este tipo de enfermedad tumoral.
Un reciente estudio publicado en The British Medical Journal desmiente que una ingesta frecuente pueda degenerar en un mayor riesgo de padecer adenocarcinoma gástrico. Esta es la forma más frecuente de este tipo cáncer.
Las observaciones previas apuntaban a que estos inhibidores inducían una producción elevada de gastrina –una hormona que regula la secreción de ácidos estomacales– y la proliferación resultante de pólipos gástricos potencialmente malignos.
Sin embargo, aquellas investigaciones se vieron obstaculizadas por limitaciones metodológicas. Como el bajo valor estadístico, un seguimiento incompleto, la exposición del omeprazol poco antes de que se diagnosticara el carcinoma y otros puntos de confusión relevantes.
Más de 17.000 casos analizados en cinco países nórdicos
Los investigadores de este nuevo estudio basaron sus hallazgos en la población. Y utilizaron datos procedentes de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia entre 1994 y el año 2000.
Emplearon registros diferentes en cada uno de estos países: información sobre la población total, los medicamentos recetados, los casos de cáncer, los diagnósticos realizados y causas de muerte.
El estudio incluyó 17 232 casos de adenocarcinoma gástrico (no cardiaco) y 72 297 controles. Además, la exposición al inhibidor de la bomba de protones fue superior a un 1 año. Y excluyeron los 12 meses anteriores a la fecha del diagnóstico o la fecha de inclusión.
El uso a largo plazo de omeprazol y derivados se observó en el 10,2 % de los casos y en el 9,5 % controles.
El resultado fue que no encontraron una asociación directa entre el uso de este inhibidor y el desarrollo de cáncer de estómago entre los participantes. El riesgo fue parecido para el uso de antagonistas del receptor de histamina-2.
Helicobacter pylori y otros sesgos metodológicos
Los autores del proyecto identificaron múltiples fuentes de error que condujeron a una asociación falsa entre estos medicamentos y el cáncer gástrico.
Entre ellos, observaron la inclusión del uso de inhibidores de la bomba de protones poco antes del diagnóstico de adenocarcinoma gástrico, el uso a corto plazo de omeprazol y la falta de ajuste de variables relacionadas como el Helicobacter pylori
Según expone el gastroenterólogo del Hospital Universitario de Galdakao (Bizkaia), Iago Rodríguez- Lago, los resultados aclaran esta situación al demostrar que, una vez que se ajustan factores determinantes como la infección por la bacteria Helicobacter pylori, el tabaquismo, la obesidad y la diabetes, la supuesta asociación desaparece.
“Tanto para todo el personal sanitario como pacientes, este hallazgo es de gran valor e interés, ya que aporta tranquilidad. Y reafirma la seguridad de los inhibidores de la bomba de protones a largo plazo, unos de los fármacos más prescritos en España”, explica.
Pese a ello, el experto añade que se trata de un estudio observacional, por lo que no se puede establecer una relación de causa y efecto definitiva.
Seguridad de uno de los fármacos más prescritos
A su juicio, “existen factores que no pudieron ser medidos, como la dieta de los pacientes, sus antecedentes familiares de cáncer de estómago. Y también, una predisposición variable a este tipo de tumor en ciertas áreas geográficas”, concluye.
Los investigadores analizaron datos de registros de cinco países nórdicos, que abarcan recetas, diagnósticos de cáncer y mortalidad. Los estudios incluyeron más de 17.000 casos y se basaron en una cifra superior a los 72.000 controles.
Tras ajustar factores clave como la infección por Helicobacter pylori y de estilos de vida variados, el estudio halló riesgos de cáncer similares entre usuarios y no usuarios. Esta conclusión disipa las preocupaciones sobre la seguridad del tratamiento a largo plazo con omeprazol. Seguir leyendo en VIDA SALUDABLE





















