Su diseño, además de ser un verdadero espectáculo visual, es también un gran avance tecnológico al incorporar elementos que lo ayudan a generar su propia energía, energía limpia y renovable.
El edificio Dutch Windwheel estará conformado por dos anillos tridimensionales y concéntricos, dispuestos uno alrededor del otro, en una construcción luminosa, de acero y vidrio, cuya cimentación estará bajo el agua, por lo que parecerá que está flotando, según la Dutch Windwheel Corporation (DWC). El anillo exterior albergará 40 cabinas que se desplazarán sobre raíles, como la noria de un parque de atracciones, desde las cuales se disfrutará de una vista sin precedentes de Rotterdam, mientras que su anillo interior albergará un hotel y apartamentos para vivienda u oficinas.

“Uno de los elementos clave es el EWICON, que convierte la energía del viento en electricidad sin utilizar partes móviles, al ponerse en contacto las corrientes de aire que atraviesan el hueco del edificio anillado con las gotitas de agua rociadas por una serie de tubos”, informa a Efe Lennart Graaff, impulsor del proyecto.
El sistema EWICON se basa en un campo eléctrico donde se liberan minúsculas gotas de agua con carga positiva, donde el viento las lleva hacia la parte con carga positiva, provocando un cambio de polaridad, y generando así energía. En el siguiente vídeo explican parte de este funcionamiento.
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